Preparar un buen caldo de verduras casero es muy sencillo y puede convertirse en una excelente base para sopas, arroces, cremas, salsas y guisos. Con unas pocas verduras podemos obtener un caldo aromático y lleno de sabor que además podemos preparar con anticipación y conservar para utilizarlo cuando lo necesitemos.
Ingredientes

- 1 kg de cebolla
- 1 kg de apio, incluyendo algunas de sus hojas
- ½ kg de zanahorias
- 3 litros de agua
Ingredientes opcionales

- Algunos dientes de ajo
- 1 puerro
- Unas ramas de cilantro fresco
- Algunas hojas de laurel
Preparación

Comienza lavando muy bien todas las verduras. Pela las que lo necesiten y córtalas en trozos medianos. No es necesario que tengan exactamente el mismo tamaño ni una forma perfecta, ya que posteriormente vamos a colar el caldo.
Coloca la cebolla, el apio y las zanahorias en una olla suficientemente grande. Si quieres conseguir un caldo más aromático, puedes incorporar también ajo, puerro, cilantro y unas hojas de laurel.
Añade aproximadamente 3 litros de agua y lleva la olla a fuego alto. Una vez que el agua comience a hervir, reduce la intensidad a fuego medio.
Deja cocinar las verduras durante aproximadamente 45 minutos, permitiendo que poco a poco liberen todo su sabor. Durante este tiempo, el líquido irá reduciéndose y adquiriendo un aroma y un color más intensos.
Cuando el caldo esté listo, retira la olla del fuego y pásalo por un colador para separar completamente las verduras del líquido.
Deja enfriar el caldo de verduras antes de guardarlo en recipientes limpios y con tapa. Después podrás utilizarlo como base para preparar sopas, arroces, risottos, cremas de verduras, guisos o diferentes tipos de salsas.
Una de sus ventajas es que puedes preparar una buena cantidad y conservarla para tener siempre a mano un caldo casero listo para darle más sabor a tus comidas.
