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8 ejercicios de hombros ideales para comenzar a entrenar

Cuando empezamos a entrenar, es habitual concentrarnos en piernas, abdomen, brazos o glúteos y dejar los hombros en un segundo plano. Sin embargo, fortalecer esta zona puede ser importante tanto para conseguir un tren superior equilibrado como para facilitar muchos de los movimientos que realizamos diariamente.

Los músculos que rodean los hombros participan cuando levantamos objetos, extendemos los brazos, realizamos movimientos por encima de la cabeza e incluso cuando intentamos mantener una buena postura. Por eso, una rutina completa debería incluir ejercicios destinados a desarrollar su fuerza, estabilidad y movilidad.

Los hombros son mucho más que un solo músculo

El hombro posee una gran capacidad de movimiento y para conseguirla necesita el trabajo coordinado de diferentes grupos musculares.

Entre ellos encontramos el deltoides, encargado de participar en movimientos hacia adelante, hacia los lados y por encima de la cabeza. También está el manguito rotador, formado por varios músculos que contribuyen a estabilizar y rotar la articulación.

A este trabajo se suman músculos de la espalda superior como los romboides y el trapecio, importantes para controlar las escápulas y mantener una postura adecuada.

8 ejercicios que pueden incorporar los principiantes

Press de hombros con mancuernas. Puede realizarse sentado o de pie. Las mancuernas comienzan aproximadamente a la altura de los hombros y se elevan de manera controlada sobre la cabeza. Para quienes están comenzando, conviene utilizar poco peso mientras aprenden correctamente el movimiento.

Press de hombros en máquina. La máquina puede proporcionar una trayectoria más guiada. Es importante ajustar correctamente el asiento, mantener la espalda apoyada y los pies firmes sobre el suelo antes de comenzar a empujar.

Press de hombros en máquina Smith. Esta variante permite realizar el movimiento siguiendo el recorrido de una barra guiada. La posición del banco y del cuerpo resulta especialmente importante para ejecutar el ejercicio con control.

Círculos con los brazos. No todos los ejercicios necesitan pesas. Extender los brazos hacia los lados y realizar círculos controlados puede utilizarse para trabajar la movilidad y como parte del calentamiento antes de una sesión de tren superior.

Press de pecho con mancuernas. Aunque su protagonista principal es el pecho, este movimiento también involucra otros músculos del tren superior. Se realiza acostado sobre un banco, empujando las mancuernas hacia arriba y descendiendo lentamente.

Jalón en polea. Este ejercicio trabaja principalmente la espalda, pero contribuye al fortalecimiento general de la musculatura que ayuda a estabilizar la zona de los hombros. El movimiento debe realizarse sin tirones y controlando tanto la bajada como el regreso de la carga.

Remo en polea. El remo fortalece especialmente la espalda. Mantener el pecho elevado y llevar el agarre hacia el cuerpo permite trabajar músculos que participan en el soporte y estabilidad del complejo del hombro.

Elevaciones laterales con mancuernas. Con una mancuerna en cada mano, los brazos se elevan hacia los lados hasta aproximarse a la altura de los hombros y posteriormente regresan lentamente. No es necesario utilizar cargas elevadas para sentir el trabajo del deltoides.

La técnica debe estar antes que el peso

Cuando somos principiantes puede resultar tentador aumentar rápidamente las cargas, pero levantar más peso no necesariamente significa entrenar mejor.

En ejercicios de hombros es especialmente importante aprender primero la técnica, mantener movimientos controlados y elegir una resistencia que permita completar las repeticiones sin perder la postura.

También podemos combinar ejercicios con pesas o máquinas con movimientos más sencillos de movilidad. De esta manera trabajamos diferentes capacidades en lugar de concentrarnos únicamente en levantar cargas.

¿Cómo podría ser una rutina para empezar?

Una sesión sencilla puede combinar un ejercicio de empuje para hombros, un movimiento para la espalda, elevaciones laterales y algún ejercicio de movilidad. No necesitamos realizar todos los ejercicios disponibles durante el mismo entrenamiento.

La guía de Planet Fitness propone diferentes combinaciones dependiendo de si buscamos desarrollar fuerza y estabilidad, ganar masa muscular o mejorar la resistencia. También recomienda integrar el trabajo de hombros dentro de una planificación más equilibrada que incluya otros grupos musculares, actividad cardiovascular y descanso.

Progresar poco a poco puede marcar la diferencia

Construir unos hombros fuertes no depende de realizar rutinas extremadamente complicadas. Para una persona que comienza, dominar unos cuantos movimientos básicos puede ser suficiente para establecer una buena base.

A medida que mejoren la fuerza y la técnica, será posible aumentar progresivamente la resistencia o incorporar nuevos ejercicios. Lo importante es mantener la constancia, respetar los tiempos de recuperación y prestar atención a cualquier dolor o molestia.

Un entrenamiento de hombros bien planteado no busca únicamente desarrollar músculo: también puede contribuir a conseguir un tren superior más fuerte, estable y preparado para las actividades cotidianas.

5 ejercicios para fortalecer las pantorrillas y conseguir unas piernas más fuertes

Cuando entrenamos las piernas solemos prestar mucha atención a los glúteos, cuádriceps y femorales, mientras que las pantorrillas pueden terminar ocupando un lugar secundario. Sin embargo, estos músculos intervienen constantemente en acciones como caminar, correr, saltar o impulsarnos desde el suelo.

Fortalecerlas no solamente puede contribuir a unas piernas más equilibradas visualmente. También puede ser útil para mejorar nuestra capacidad de producir fuerza durante diferentes actividades deportivas. Por eso, incluir algunos ejercicios específicos para esta zona puede complementar perfectamente una rutina de tren inferior.

Las pantorrillas están formadas por más de un músculo

Aunque visualmente podamos pensar en la pantorrilla como un único músculo, encontramos principalmente dos: el gastrocnemio y el sóleo.

Ambos participan en la flexión plantar, es decir, el movimiento que realizamos cuando elevamos el talón y nos apoyamos sobre la parte delantera del pie. Sin embargo, la posición de la rodilla puede modificar cuánto participa cada músculo.

Precisamente por eso resulta interesante combinar ejercicios con las piernas relativamente extendidas y otros con las rodillas flexionadas. De esta manera podemos proporcionar estímulos diferentes a la musculatura de la pantorrilla.

1. Elevaciones de talones de pie

Es probablemente el ejercicio más conocido para entrenar las pantorrillas y también uno de los más sencillos de incorporar a nuestra rutina.

De pie, elevamos lentamente los talones hasta quedar apoyados sobre la parte delantera de los pies. Después descendemos de manera controlada hasta volver a la posición inicial.

La clave no está únicamente en subir y bajar rápidamente. Conviene aprovechar un recorrido amplio, buscando sentir el estiramiento de la pantorrilla en la parte inferior y una contracción clara cuando llegamos arriba.

Podemos comenzar utilizando solamente nuestro peso corporal y, a medida que ganemos fuerza, incorporar mancuernas u otra resistencia.

2. Elevaciones de talones sentado

Cambiar la posición de la rodilla modifica el ejercicio. Cuando realizamos elevaciones de talones sentados y mantenemos las rodillas flexionadas, aumentamos el protagonismo del sóleo.

Podemos sentarnos manteniendo los pies apoyados en el suelo, colocar resistencia sobre los muslos y elevar los talones todo lo posible. Después descendemos lentamente.

Es un movimiento especialmente interesante para complementar las elevaciones realizadas de pie, ya que permite trabajar las pantorrillas desde una posición diferente.

3. Elevaciones excéntricas de pantorrilla

No todo el trabajo muscular ocurre cuando levantamos el cuerpo. La fase de descenso también puede convertirse en una parte importante del entrenamiento.

En las elevaciones excéntricas damos especial protagonismo a ese descenso. Subimos el talón y posteriormente bajamos de manera lenta y controlada, permitiendo que la musculatura se alargue mientras soporta la carga.

Gymshark señala que este tipo de ejercicio también aparece habitualmente en contextos de fisioterapia y rehabilitación deportiva. Sin embargo, si existe dolor o una lesión previa, la progresión debería adaptarse individualmente con ayuda profesional.

4. Caminar de puntillas con peso

Las pantorrillas también pueden entrenarse mientras nos desplazamos.

Una alternativa diferente consiste en sostener un par de mancuernas o kettlebells, elevar los talones y caminar manteniéndonos sobre la parte delantera de los pies durante una distancia determinada.

Además de exigir trabajo constante a las pantorrillas, debemos controlar nuestra postura y mantener la estabilidad mientras avanzamos.

La propuesta de Gymshark plantea recorridos de aproximadamente 15 a 20 metros antes de descansar y repetir.

5. Sentadilla seguida de elevación de talones

También podemos combinar el entrenamiento de las pantorrillas con movimientos que involucren prácticamente toda la pierna.

En esta variante realizamos una sentadilla y, al regresar a la posición de pie, continuamos el movimiento elevando los talones.

La transición debe realizarse con control. En lugar de considerar la elevación de pantorrillas como un movimiento completamente aislado, la integramos dentro de un patrón más dinámico que recuerda algunos gestos presentes en actividades deportivas.

Para este ejercicio, el artículo propone como referencia 4 series de entre 8 y 12 repeticiones.

¿Necesitamos utilizar mucho peso?

Utilizar cargas elevadas no es la única forma de estimular el crecimiento muscular.

La guía destaca investigaciones en las que tanto cargas relativamente altas como bajas consiguieron producir cambios en el grosor del gastrocnemio y del sóleo cuando las series se realizaron con un nivel elevado de esfuerzo.

Esto significa que podemos progresar aumentando el peso, pero también utilizando más repeticiones, mejorando el recorrido o aumentando gradualmente el esfuerzo. La carga es solamente una de las variables del entrenamiento.

La posición de los pies también puede modificar el estímulo

Otro detalle interesante es la orientación de los pies durante las elevaciones de pantorrillas.

La investigación citada por Gymshark encontró diferencias regionales en el crecimiento del gastrocnemio dependiendo de si los pies apuntaban hacia dentro, hacia fuera o permanecían orientados al frente.

Sin embargo, no necesitamos convertir cada repetición en un complicado ejercicio de posiciones. Mantener una ejecución cómoda y controlada continúa siendo prioritario, especialmente cuando estamos empezando.

Las pantorrillas también necesitan progresión

Entrenar pantorrillas no debería consistir únicamente en realizar cientos de repeticiones rápidamente al finalizar nuestra rutina.

Podemos tratarlas como cualquier otro grupo muscular: seleccionar varios movimientos, trabajar con un recorrido adecuado, controlar cada repetición y aumentar gradualmente la dificultad.

Combinar elevaciones de pie, elevaciones sentado, trabajo excéntrico y movimientos más funcionales permite proporcionar estímulos diferentes al gastrocnemio y al sóleo. Al final, no existe un ejercicio mágico: la constancia, el esfuerzo y una progresión adecuada serán los factores que nos permitirán construir unas pantorrillas más fuertes.

Pan focaccia cetogénico con ajo y romero

Ingredientes

Focaccia

  • 170 g queso mozzarella rallado
  • 2 cda. queso crema
  • 1 cdta. vinagre de vino blanco
  • 1 huevo
  • 180 ml (85 g) harina de almendra
  • ½ cdta. sal
  • ½ cdta. ajo en polvo
Mantequilla de ajo y romero
  • 55 g mantequilla a temperatura ambiente
  • 3 dientes de ajo finamente picados
  • ½ cdta. sal marina
  • ½ cdta. romero fresco picado

Preparación

  1. Precalentar el horno a 200 °C (400 °F).
  2. Calentar el queso mozzarella y el queso crema en una olla pequeña a fuego medio o en microondas. Remover de vez en cuando.
  3. Añadir los otros ingredientes y mezclar energéticamente.
  4. Aplanar la masa en la forma de una base redonda con un diámetro de más o menos 20 cm (8 pulgadas) sobre una hoja de papel de horneo.
  5. Hacer agujeros en la masa con un tenedor y hornear durante unos 12 minutos o hasta que el pan haya adquirido un color dorado. Sacar del horno y dejar enfriarse un poco.
  6. Mezclar la mantequilla, el ajo, la sal y el romero. Untar sobre el pan y colocar en una asadera redonda.
  7. Hornear durante otros 10 minutos más. Dividir en 8-10 pedazos y servir caliente.

Omelette caprese keto

Ingredientes

  • 6 huevos
  • sal y pimienta negra molida
  • 1 cda. albahaca fresca o albahaca seca
  • 2 cda. aceite de oliva
  • 85 g tomatitos cherry cortados en mitades o tomates cortados en rebanadas o tomates en rodajas
  • 140 g queso mozzarella en dados o en rodajas

Preparación

  1. Romper los huevos en un bol para mezclar y añadir sal y pimienta negra al gusto.
  2. Batir bien con un tenedor hasta que todo esté mezclado completamente. Añadir albahaca y revolver.
  3. Calentar el aceite en una sartén grande. Freír los tomates durante algunos minutos.
  4. Echar la mezcla de huevos sobre los tomates. Esperar hasta que se vuelva un poco firme y añadir el queso.
  5. Bajar el fuego y dejar que la omelette se endurezca. Servir de inmediato, ¡y disfrutar!

Ponche Vegano de Auyama (Sin Lácteos, Sin Huevo)

Ingredientes

  • 1 libra auyama, calabaza kabocha cruda, pelada, enjuagada y cortada en dados
  • ¼ cucharadita sal
  • 1½ litros leche de almendras , sin azúcar [6½ tazas] o sustituto no lácteo de stu elección
  • ¼ cucharadita canela en polvo
  • ¼ cucharadita clavo dulce en polvo
  • ½ cucharadita jengibre en polvo
  • 1 cucharada maicena
  • 1 cucharada extracto de vainilla
  • 1½ taza ron blanco, o ron oscuro
  • ½ taza azúcar, o la cantidad equivalente de edulcorante, puedes necesitar más

Preparación

En el vaso de la batidora une todos los ingredientes (menos el azúcar o el edulcorante). Licúa hasta que no haya textura y los ingredientes se hayan licuado completamente.

Vierte la mezcla en una cacerola pequeña (2 litros), y cuece removiendo a fuego medio-bajo hasta que haya espesado un poco (unos 10 minutos).

Endulza al gusto y agrega el ron.

Retira del fuego y revuelve hasta que tenga temperatura ambiente. Embotella y enfría en la nevera antes de servir.

Sírve frío, o consérvalo refrigerado hasta una semana.

Mazamorra (Puré de Auyama)

0
  • 1½ libra auyama, [0.9 kg], (calabaza) pelada y cortada en cubos
  • 1¼ cucharaditas sal, dividida
  • 2 cucharadas aceite de oliva, dividida
  • 1 cebolla roja , grande cortada en tiras o cubitos
  • 1 cucharadita vinagre de manzana
  • ¼ cucharaditas pimienta

Preparación

Hierve la auyama en agua a la que has agregado 1 cucharadita de sal. Cuando esté blanda retira del fuego y haz puré.
En una sartén calienta el aceite a fuego bajo. Agrega la cebolla y cuece removiendo hasta que se tornen translúcida. Agrega vinagre y el resto de la sal y pimienta.

Sirve la mazamorra caliente acompañada de la cebolla. Puedes acompañar de huevo pochado (como en el video) y unas rebanadas de aguacate.

Pollo y champiñones a la sartén

Ingredientes

  • 2 cda. aceite de aguacate o aceite de oliva
  • 650 g contramuslos de pollo deshuesados
  • sal y pimienta negra molida
  • 230 g champiñones en rodajas
  • 4 dientes de ajo picados
  • 350 ml crema (o nata) para montar
  • 55 g queso parmesano rallado
  • 1 cdta. perejil fresco

Preparación

  1. En una sartén, calentar el aceite de aguacate a fuego medio. Salpimentar los contramuslos de pollo. Freír en la sartén hasta que estén dorados o bien hechos; retirarlos con una espumadera y reservar en un plato. Mantener los jugos en la sartén.
  2. Añadir el ajo a la sartén y sofreír hasta que esté tierno; añadir las setas, salpimentar y cocinar hasta que estas también estén tiernas, unos 5-7 minutos.
  3. Con el fuego bajo, añadir la nata mientras se remueve bien. Dejar hervir a fuego lento durante unos 10 minutos mientras y revolver a menudo. Añadir el queso parmesano hasta que se derrita. Salpimentar de nuevo si se desea.
  4. Volver a introducir el pollo en la sartén y cubrir con la salsa. Añadir el perejil por encima a la hora de servir.

Puedes servirlo junto con una ensalada o verduras bajas en carbos al vapor, como bróccoli, espinacas o espárragos.

Aunque los contramuslos de pollo son sabrosos y sacientes porque tienen más grasa, puedes preparar el plato con pechuga de pollo (preferiblemente con la piel), piernas de pollo o mitad y mitad. También puedes usar chuletas o solomillo de cerdo.

Omelette keto asada de panceta

Ingredientes

  • 4 huevos
  • 140 g panceta ahumada (bacon) cortada en cubitos
  • 85 g mantequilla o aceite de oliva
  • 55 g espinacas frescas
  • 1 cda. cebollino fresco finamente picado (opcional)
  • sal y pimienta

Instrucciones

  1. Precalentar el horno a 200 °C (400 °F). Engrasar una asadera de tamaño individual con mantequilla.
  2. Freír la panceta y las espinacas en la mantequilla restante.
  3. Batir los huevos hasta que queden espumosos. Mezclar las espinacas y la panceta, incluida la grasa sobrante de freír.
  4. Añadir el cebollino bien picado. Salpimentar al gusto.
  5. Verter la mezcla de huevo a una o varias asaderas y hornear durante 20 minutos o hasta que se dore.
  6. Dejar enfriar durante unos minutos y servir.

Tip

Si te apasiona el queso, puedes mezclar un poco de queso rallado o echar queso parmesano por encima antes de hornearla. También se pueden añadir cebollas salteadas para darle más sabor.

Dormir bien para ganar músculo

Entrenar intensamente y mantener una buena alimentación son fundamentales para desarrollar masa muscular. Sin embargo, existe un tercer factor que muchas personas pasan por alto: el sueño. Dormir bien permite que el organismo se recupere y aproveche mejor los beneficios del ejercicio.

El músculo también crece mientras descansas

Cuando realizamos ejercicios de fuerza, como levantar pesas, nuestros músculos reciben un estímulo que provoca adaptaciones en sus fibras.

Después del entrenamiento, el organismo necesita recuperarse y reparar los tejidos musculares.

Durante el descanso se desarrollan procesos fundamentales para la recuperación y el crecimiento muscular.

El entrenamiento estimula el desarrollo del músculo, pero la recuperación permite que esas adaptaciones se consoliden.

Por eso, dormir poco de manera habitual puede dificultar los resultados, incluso cuando seguimos una rutina de ejercicios adecuada.

1. El sueño favorece la recuperación muscular

Mientras dormimos, nuestro cuerpo realiza numerosos procesos de reparación y mantenimiento.

Durante las fases profundas del sueño se produce una importante liberación de hormona del crecimiento, que participa en la recuperación de los tejidos.

Además, un descanso adecuado favorece los procesos de síntesis de proteínas musculares, necesarios para reparar y desarrollar la musculatura.

Aunque el crecimiento muscular no ocurre exclusivamente durante la noche, dormir bien contribuye a crear las condiciones necesarias para conseguirlo.

2. Dormir poco puede afectar tus resultados

La falta de sueño no solamente provoca cansancio.

También puede perjudicar el rendimiento físico, disminuir la motivación y dificultar la recuperación entre entrenamientos.

Cuando dormimos poco durante varios días, podemos experimentar una menor capacidad para levantar peso, realizar repeticiones o mantener la intensidad de los ejercicios.

Además, la privación de sueño puede alterar la regulación hormonal y los procesos relacionados con la recuperación muscular.

Si entrenas constantemente, pero no descansas lo suficiente, podrías estar limitando parte de tus avances.

3. ¿Cuántas horas debes dormir para ganar músculo?

Para la mayoría de los adultos, se recomienda dormir entre 7 y 9 horas por noche.

Las personas que realizan entrenamientos intensos pueden necesitar más descanso, dependiendo de su actividad física y sus necesidades individuales.

No se trata únicamente de dormir muchas horas, sino de conseguir un sueño continuo y reparador.

Mantener horarios regulares y evitar interrupciones frecuentes puede contribuir a mejorar su calidad.

4. Consejos para mejorar el descanso y desarrollar músculo

Si buscas aumentar tu masa muscular, incorporar buenos hábitos de sueño puede ayudarte a complementar el entrenamiento.

  • Mantén horarios regulares: intenta acostarte y despertarte aproximadamente a la misma hora.
  • Evita la cafeína por la tarde o noche: sus efectos pueden dificultar el descanso.
  • Reduce las pantallas antes de dormir: especialmente si su uso retrasa tu hora de acostarte.
  • Cuida tu alimentación: consume suficientes proteínas y calorías para favorecer la recuperación.
  • Evita entrenar intensamente justo antes de acostarte: si notas que esto dificulta conciliar el sueño.
  • Prepara tu dormitorio: procura mantener una temperatura agradable, poca luz y un ambiente tranquilo.

Descansar también forma parte del entrenamiento

Ganar masa muscular no depende solamente de levantar más peso o entrenar durante más horas.

La alimentación, la recuperación y el sueño desempeñan un papel fundamental en este proceso.

Dormir adecuadamente permite recuperar energía, mantener un buen rendimiento y favorecer las adaptaciones musculares que buscamos con el ejercicio.

Porque para desarrollar músculo no solamente necesitas entrenar bien: también necesitas darle a tu cuerpo el descanso suficiente para recuperarse y fortalecerse.

Pechuga de pollo rellena de queso con guacamole

Ingredientes

Pollo relleno de queso

  • 650 g pechugas de pollo
  • 2 cda. aceite de oliva
  • 1 (140 g) pimiento rojo rojo o verde
  • 1 diente de ajo
  • 2 cda. jalapeños en vinagre, bien picados
  • ½ cdta. comino molido
  • 85 g (90 ml) queso crema
  • 110 g (230 ml) queso rallado
  • sal y pimienta
  • 4 palillos

Instrucciones

  1. Precalentar el horno a 175°C (350°F).
  2. Picar finamente los pimentones y el ajo. Saltearlos en aceite hasta que se vuelvan suaves. Ponerlos en un bol y dejarlos enfriarse por 5 minutos.
  3. Añadir jalapeños, especias y los dos tipos de queso al bol. Mezclar bien.
  4. Cortar las pechugas a lo largo, solo parcialmente en la parte más delgada, para que las puedas abrir como un libro.
  5. Añadir una buena porción de la mezcla de queso y cerrar las pechugas con un palito. Freírlas en aceite o mantequilla hasta que se doren. Meterlas en una asadera.
  6. Hornear por 20 minutos o hasta que las pechugas estén cocinadas completamente. No olvides sacar el palito antes de servirlas.
  7. Servir con verduras de hojas verdes, una cantidad generosa de guacamole y crema agria.

Guacamole

  1. Pelar los aguacates y hacer un puré con un tenedor. Rallar o picar finamente el ajo, exprimir la lima y echar el jugo a la mezcla.
  2. Añadir tomate, aceite de oliva y cilantro finamente picado. Salpimentar a gusto y mezclar bien.