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Receta de Falafel con salsa de yogur

Ingredientes
Falafel:
  • 500 gramos de garbanzos
  • 1 cebolla
  • 2 dientes de ajo
  • 1 cucharada de cilantro fresco
  • 2 cucharadas de perejil fresco
  • 1 cucharada de bicarbonato
  • harina de garbanzo
  • 2 cucharaditas de comino molido
  • sal
  • pimienta
Salsa de yogur:
  • 1 yogur natural
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 diente de ajo
  • el jugo de medio limón
  • menta fresca
  • sal
  • pimienta
Instrucciones
  1. Dejar los garbanzos en remojo desde el día anterior para que se hidraten bien, ya que el Falafel se hace con los garbanzos crudos, nunca cocidos.
  2. Cuando ya estén hidratados, los escurrimos y los dejamos unos minutos sobre papel absorbente para que pierdan el exceso de agua.
  3. Triturar con la batidora pero sin que queden demasiado pulverizados y reservar en un bol.
  4. Triturar la cebolla picada, el ajo, el cilantro, el perejil, la sal, la pimienta, el comino y la cucharadita de bicarbonato.
  5. Añadir esta mezcla a la masa de garbanzos.
  6. Mezclar bien.
  7. Tapar con un paño limpio y dejar reposar en un lugar fresco durante una hora.
  8. Después de este tiempo nos mojaremos las manos con agua (para que no se nos pegue la masa) e iremos haciendo las bolas de falafel, aplastándolas un poco. Si la masa no tiene la consistencia deseada se le puede añadir un poco de harina de garbanzo.
  9. Finalmente, freiremos las bolitas con aceite de oliva hasta que estén doradas.
  10. Preparación de la salsa de yogur:
    Echar en un bol (donde podamos mezclar bien) el yogur natural, el jugo de medio limón, el ajo muy picado, el aceite de oliva, la sal, la pimienta y la menta fresca bien picada (si no encontramos menta fresca, servirá seca). Mezclar muy bien hasta que la salsa se vea homogénea.

Receta de Ensalada de lentejas y langostinos

Ingredientes
  • 200 gramos de lentejas
  • 8 langostinos
  • 100 gramos de judías verdes
  • 2 cebolletas
  • 1 lechuga
  • 1 tomate
  • aceite de oliva virgen
  • vinagre
  • sal
Instrucciones
  1. Cocer primero las lentejas (o bien podemos emplear lentejas ya cocidas).
  2. Cocer las judías verdes (también podemos emplear judías verdes cocidas).
  3. Cocer los langostinos y pelarlos (utilizaremos las colas).
  4. Colocar en una fuente las judías verdes con la lechuga y el tomate cortado en gajos o en tacos.
  5. Sazonar y añadir las lentejas escurridas.
  6. Decorar con las colas de los langostinos y con las cebolletas cortadas en juliana.
  7. Aliñar con el aceite de oliva, el vinagre y la sal.

Potomanía: el peligro de beber agua en exceso

Todos sabemos que tomar agua es fundamental para cuidar la salud. Mantenerse hidratado ayuda al funcionamiento del cuerpo, mejora la digestión y contribuye al bienestar general. Sin embargo, cuando el consumo de agua se vuelve excesivo y constante, puede aparecer un problema conocido como potomanía.

La potomanía es una conducta obsesiva que lleva a una persona a beber grandes cantidades de agua sin que realmente tenga sed. Aunque muchas veces puede parecer un hábito saludable, el exceso de agua puede afectar seriamente al organismo.

En algunos casos, esta necesidad de beber agua está relacionada con ansiedad, estrés o trastornos emocionales. También puede aparecer en personas que tienen una obsesión por limpiar el cuerpo o que creen que mientras más agua consuman, más saludables estarán.

El principal riesgo de esta condición es que el cuerpo pierde el equilibrio de minerales, especialmente el sodio. Cuando esto ocurre, pueden aparecer síntomas como dolor de cabeza, cansancio, mareos, náuseas, dificultad para concentrarse e incluso problemas más graves si no se controla a tiempo.

Muchas personas no identifican la potomanía porque beber agua suele verse como algo positivo. Pero cuando alguien toma agua de forma compulsiva durante todo el día o siente desesperación si no puede hacerlo, es importante prestar atención.

La clave siempre está en el equilibrio. El cuerpo normalmente avisa cuándo necesita hidratarse, por eso no es necesario forzarse a beber cantidades exageradas de agua. Cada persona tiene necesidades diferentes según su edad, actividad física y clima donde vive.

Si el consumo de agua comienza a afectar la vida diaria o se vuelve una obsesión, lo mejor es acudir a un especialista para recibir orientación adecuada. Mantener hábitos saludables también significa evitar los excesos.

Paté de berenjenas con tomate frito y frutos secos

El paté de berenjenas bañado en tomate frito y acompañado con un topping de frutos secos es una apuesta segura para un primer plato, tanto ligero como contundente durante una comida veraniega. Se trata de una receta extremadamente sana y rica en vitaminas que deleitará a toda la casa sin olvidar a los más pequeños.

Los ingredientes de la receta además de ser saludables, pueden encontrarse con facilidad en cualquier supermercado o gran superficie de conveniencia. Para realizar este plato necesitaremos:

  • 2 berenjenas maduras
  • Un cóctel de frutos secos de nueces, anacardos y pistachos
  • 300 gramos de tomate frito ecológico de Helios
  • 2 dientes de ajo
  • 1 cucharada de pimienta
  • 1 cucharada de orégano
  • 5 cucharada de sal
  • 3 cucharas de aceite de oliva virgen extra

Modo de preparación

La preparación de la receta es rápida y sencilla, por lo que podrá sacarnos de cualquier apuro.

  1. En un primer momento, colocaremos las berenjenas en un bol de agua para que se ablanden durante 10 minutos. Posteriormente, las horneamos durante 20 minutos a 175 grados con tres cucharadas de aceite de oliva virgen extra y dos dientes de ajo a su alrededor
  1. Paralelamente, con la ayuda de un mortero machacamos los frutos secos hasta que queden en polvo y los guardamos a parte.
  1. Abrimos un bote de tomate frito ecológico y lo sazonamos con una cucharada de pimienta y una cucharada de orégano.
  1. Una vez nuestras berenjenas ya están cocinadas, las extraemos del horno y las trituramos con la ayuda de una trituradora hasta que quede una masa homogénea de una densidad media. En el caso en el que la masa sea demasiado líquida, podemos añadir una cucharada de harina con el fin de espesar el conjunto.
  1. Una vez tenemos el paté, lo mezclamos en una olla a baja temperatura con el tomate frito y los ajos hasta que ambos ingredientes se hayan mezclado en su totalidad. Añadimos poco a poco las cucharadas de sal.
  1. Al lograr un paté de una masa uniforme, terminamos la cocción que no ha de durar en ningún caso más de quince minutos.
  1. Emplatamos el paté en un plato y esperamos a que se enfríe durante unas horas. Una vez la masa está a temperatura ambiente podemos disfrutarla, pero antes debemos añadir por encima nuestros frutos secos triturados.

Proteína de suero vs proteína vegana: ¿cuál ayuda más a ganar músculo?

Cuando se trata de aumentar músculo, muchas personas recurren a los suplementos de proteína para complementar su alimentación y mejorar sus resultados en el entrenamiento. Entre las opciones más populares destacan la proteína de suero de leche y la proteína vegana, pero surge la gran pregunta: ¿cuál funciona mejor?

La proteína de suero, conocida como whey protein, proviene de la leche y es muy utilizada porque el cuerpo la absorbe rápidamente. Además, contiene una gran cantidad de aminoácidos esenciales, especialmente leucina, un nutriente importante para la recuperación y el crecimiento muscular. Por eso suele ser una de las favoritas entre atletas y personas que entrenan fuerza.

Sin embargo, no todas las personas se sienten cómodas consumiéndola. Algunas pueden experimentar inflamación, pesadez o molestias digestivas, especialmente si tienen sensibilidad a la lactosa. En esos casos, las proteínas vegetales se convierten en una alternativa bastante atractiva.

La proteína vegana se obtiene de ingredientes como chícharo, arroz, soya o cáñamo. Aunque durante mucho tiempo se pensó que las proteínas vegetales no eran tan efectivas para desarrollar músculo, actualmente muchas fórmulas combinan diferentes fuentes para ofrecer un perfil nutricional mucho más completo.

De hecho, varios expertos señalan que lo más importante no es solamente el tipo de proteína, sino la cantidad total que una persona consume a lo largo del día. Si la alimentación está bien equilibrada y se cubren los requerimientos de proteína diarios, tanto la whey como la proteína vegana pueden ayudar a desarrollar masa muscular de manera efectiva.

Otro punto a favor de la proteína vegana es que suele ser más fácil de digerir y puede adaptarse mejor a personas con dietas vegetarianas, veganas o simplemente a quienes buscan opciones más naturales o sostenibles.

Por otro lado, la proteína de suero sigue destacando por su rápida absorción después del entrenamiento, algo que muchas personas valoran para la recuperación muscular inmediata.

Al final, la mejor elección dependerá de las necesidades y preferencias de cada persona. Quienes toleran bien los lácteos y buscan una proteína de rápida acción pueden sentirse cómodos con la whey protein. Mientras tanto, quienes prefieren evitar productos animales o desean una opción más ligera pueden optar por proteína vegana sin problema.

Lo más importante sigue siendo mantener una alimentación balanceada, entrenar de forma constante y descansar adecuadamente, ya que ningún suplemento por sí solo hará el trabajo completo.

Sentadilla yogui – Tonifica las piernas mientras estiliza y fortalece las caderas

La sentadilla yogui es una de las mejores posturas para movilizar y estilizar las caderas que encontrarás. Este ejercicio, que suele denominarse ”la postura de la juventud”, te dice mucho sobre lo joven (o viejo) que es tu cuerpo. Es una variante de la sentadilla tradicional que te permitirá tonificar más tus piernas mientras abre tus caderas.

A medida que envejeces, sueles descuidar los ejercicios que incluyen un mayor rango de movimiento. Tus pasos se acortan y a su vez, la zancada al caminar comienza a parecerse más a un arrastre de pies. Esto se debe a la rigidez de los flexores de la cadera y de las articulaciones de la cadera en general.

Si llega un momento en el que estas zonas de tu cuerpo están cortas y tensas, te cuesta mucho más dar un paso más largo. Además, los glúteos débiles se suman al cuadro general. Si estos síntomas te suenan familiares, es el momento de seguir un consejo: deberías aprender a hacer la postura de sentadilla yogui.

Precauciones con la sentadilla yogui

Cuando empieces a hacer la sentadilla yogui después de un tiempo ‘oxidada’, lo vas a notar de verdad. Si tienes las caderas tensas, puede que te lleve algo de tiempo y unos cuantos intentos conseguir agacharte en esta postura. ¡Sigue intentándolo! ¡Sigue trabajando! Te beneficiarás de la capacidad de llegar más profundo y estirar las piernas con amplitud.

Un factor importante para llegar más profundo en esta postura es la salud de las rodillas. Si te han operado o has sufrido alguna lesión en las rodillas, es posible que no puedas hacer sentadillas agachadas. Si es así, modifica la postura manteniéndote un poco más arriba y buscando una posición que funcione con las rodillas, no contra ellas. Además, asegúrate de mantener más peso sobre los talones. Esto transferirá la presión de las rodillas a los glúteos.

 

Cómo hacer la sentadilla yogui

Comienza de pie y vete descendiendo poco a poco hasta situar el coxis entre los tobillos y las manos en posición de oración a la altura del pecho. Continúa presionando las manos firmemente juntas mientras al mismo tiempo presionas los codos contra la parte interna de los muslos. Mantén la posición y respira durante 30 segundos.

Atento a todos los artículos que UEPA tiene para ti.

¿Se puede hacer yoga todos los días?

Ya sea que estemos pensando empezar con yoga, o que ya hayamos comenzado, es normal preguntarse con qué frecuencia hacer yoga para notar los resultados.

Desafortunadamente, no hay una respuesta definitiva. Esto se debe a que la frecuencia con la que debemos hacer yoga varía de persona a persona. Además, hay que tener en cuenta las metas, el tipo de yoga, el nivel de condición física, cuanto tiempo libre tenemos y nuestro presupuesto.

Dicho esto, podemos tener una cifra promedio basada en la persona que practica yoga. Si tenemos una condición física moderada, sin lesiones importantes y practicamos los tipos más comunes, como el vinyasa, la cantidad recomendada de sesiones es de 3 a 5 veces por semana.

Mejorar la flexibilidad

Quizás la razón más común por la que la gente empieza a hacer yoga es para mejorar su flexibilidad. Esto se debe a que hay muchos beneficios para mejorar la flexibilidad, desde prevenir lesiones hasta mejorar la circulación.

Entonces, ¿con qué frecuencia debes hacer yoga para aumentar la flexibilidad? Si esta es la razón principal por la que desea practicar, entonces debemos tratar de hacer de 3 a 5 veces por semana.

Todos los tipos de yoga ayudarán a mejorar la flexibilidad, pero las prácticas de ritmo más lento como hatha y Yin son particularmente beneficiosas, ya que el ritmo más lento de la clase te permite profundizar en las posturas, lo que mejorará tu flexibilidad con el tiempo.

Sin embargo, incluso si dos personas tienen el mismo objetivo de mejorar la flexibilidad, la frecuencia con la que necesitarán practicar yoga puede variar. Esto se debe a que todos tendrán un punto de partida diferente en lo que respecta a la flexibilidad, dependiendo de factores como:

  • El rango natural de movimiento en las articulaciones. Todas personas naturalmente tendrán un rango diferente de movimiento en sus articulaciones, lo que determina qué tan flexible eres en estas áreas.
  • Lesiones. Por ejemplo, si hemos sufrido una lesión en la rodilla, puede resultar difícil desarrollar flexibilidad alrededor de esta articulación, como en los isquiotibiales.

Desarrollar fuerza

Otra gran razón física para hacer este tipo de actividad física es que puede ayudarte a mejorar la fuerza muscular. La flexibilidad y la fuerza van de la mano en el yoga, ya que la mayoría de las posturas requieren tanto movilidad articular como fuerza en los músculos circundantes.

En definitiva, se recomienda practicar unas 3 veces a la semana para mejorar la fuerza. Si este es nuestro objetivo, debemos tratar de hacer que la mayoría de las sesiones sean un tipo dinámico de yoga como Ashtanga.

Cuando pensemos con qué frecuencia hacer yoga para obtener beneficios para la fuerza, recordaremos que el descanso y la recuperación son claves cuando se trata de cualquier tipo de entrenamiento de fuerza. Si queremos desarrollar músculos saludables, también necesitan tiempo para recuperarse.

Teniendo esto en cuenta, hacer dos prácticas de alta intensidad en dos días consecutivos no es una buena idea. La frecuencia con la que practiques yoga para mejorar tu fuerza también dependerá de si estás haciendo algún otro entrenamiento de fuerza en el gimnasio.

Según el tipo de yoga

Así como los diferentes estilos, el yoga varía en cuanto a la duración de la sesión y la dificultad. Por lo tanto, estas cosas afectarán la frecuencia con la que hacer yoga a la semana.

Por ejemplo, podríamos hacer de 3 a 5 veces por semana. Pero, si estas sesiones duran solo 15 minutos, no progresaremos tanto en comparación con si estuviera haciendo 3-5 sesiones de 90 minutos. La mayoría de las clases de yoga estándar en estudios, gimnasios u online duran 60 minutos. Sin embargo, algunas clases de ashtanga pueden durar más de 90 minutos, y muchos estudios incluso ofrecen clases ‘exprés’ de 30 o 45 minutos.

Entonces, al determinar cuántas veces hacer yoga por semana, debe considerar la duración de la clase que está haciendo. Si está haciendo clases más cortas, es posible que desee hacer 5 clases por semana. Mientras que si estás haciendo clases más largas, entonces 3 por semana pueden ser suficientes.

Además de la duración, la dificultad o la intensidad de la clase también afecta la frecuencia con la que debes hacer yoga. Por ejemplo, si solo estamos haciendo clases de yoga de alta intensidad, como Hot yoga, entonces 2 o 3 veces por semana puede ser suficiente. Del mismo modo, si solo está haciendo clases de baja intensidad, como Yin y Nidra, puede hacerlo con más frecuencia, como 5 veces a la semana o incluso todos los días.

Dependiendo del nivel de condición física

Otro factor importante que puede determinar la frecuencia con la que hacer yoga es el nivel desde el que empezamos. Entonces, ¿con qué frecuencia deberías practicar yoga para principiantes? En definitiva, recomendaríamos empezar de una a dos veces por semana. En esta etapa, se trata más de formar el hábito de incluir la práctica en la vida. Es mucho más probable que nos apeguemos y nos mantengamos motivados de esta manera, que si nos obligásemos a pasar de ser un principiante completo a hacer yoga todos los días.

Una vez que haya practicado yoga por un tiempo, dominemos los conceptos básicos y hayamos establecido qué tipos de yoga preferimos, intentaremos aumentar la regularidad de su práctica a alrededor de 3 a 5 veces por semana. Esto te permite profundizar en la práctica, probar una variedad de diferentes tipos de yoga y mantener tu progreso.

Si nos consideramos un yogui avanzado, podríamos practicar todos los días. Para los yoguis avanzados, esto no es solo una actividad, es un estilo de vida y una parte de su rutina diaria.

Flexibilidad de tus caderas

Nuestro cuerpo contiene una de las articulaciones más grandes y cruciales, conocida como cadera. Esta articulación también es muy estable gracias a los músculos y ligamentos que la rodean. Su papel en el mantenimiento de la estabilidad al estar de pie, caminar o correr es de suma importancia, y su funcionamiento adecuado juega un papel importante en la reducción del dolor lumbar. Al igual que otras partes del cuerpo, nuestras caderas están diseñadas para el movimiento, pero nuestro estilo de vida moderno a menudo conduce a períodos prolongados de inmovilidad en esta área. Si pasa muchas horas sentado todos los días, es muy probable que la movilidad de tu cadera se vea afectada, lo que resultará en músculos de los glúteos debilitados y flexores de la cadera acortados.

Mantener una postura corporal adecuada depende de poseer una movilidad adecuada de la cadera. Además, este atributo crucial sirve como medida preventiva contra lesiones lumbares y de rodilla, además de aliviar el dolor asociado. Realizar ejercicios dirigidos a mejorar la movilidad de la cadera resulta beneficioso para las personas que llevan estilos de vida sedentarios, los atletas, quienes enfrentan desafíos de movilidad y las personas que buscan aumentar la flexibilidad y movilidad generales.

Para las personas que tienen un estilo de vida sedentario o realizan una actividad física mínima, los estiramientos y posturas dirigidas a la región de la cadera pueden aliviar eficazmente la rigidez y la tensión muscular. Esto es especialmente beneficioso para quienes pasan largos períodos de tiempo sentados.

La importancia de la fibra en la dieta: clave para tu salud diaria

La fibra es uno de los componentes más importantes de una alimentación equilibrada, aunque muchas veces pasa desapercibida. Incluir suficiente fibra en la dieta no solo mejora la digestión, sino que también aporta múltiples beneficios para la salud en general.

¿Qué es la fibra?

La fibra es un tipo de carbohidrato que el cuerpo no puede digerir completamente. Se encuentra principalmente en alimentos de origen vegetal como frutas, verduras, legumbres y cereales integrales. Existen dos tipos principales:

  • Fibra soluble: se disuelve en agua y ayuda a reducir el colesterol y controlar el azúcar en sangre.
  • Fibra insoluble: favorece el tránsito intestinal y previene el estreñimiento.

Beneficios de consumir fibra

1. Mejora la salud digestiva

La fibra regula el tránsito intestinal, previene el estreñimiento y mantiene un sistema digestivo saludable.

2. Ayuda a controlar el peso

Los alimentos ricos en fibra generan mayor sensación de saciedad, lo que puede ayudar a evitar el consumo excesivo de calorías.

3. Regula el azúcar en sangre

La fibra ralentiza la absorción de azúcares, lo que es especialmente beneficioso para prevenir picos de glucosa.

4. Reduce el colesterol

Consumir fibra soluble puede disminuir los niveles de colesterol LDL (el “malo”), favoreciendo la salud del corazón.

5. Protege contra enfermedades

Una dieta rica en fibra está asociada con menor riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 y algunos problemas digestivos.

¿Cuánta fibra necesitamos?

Se recomienda consumir aproximadamente:

  • Mujeres: 25 gramos al día
  • Hombres: 30–38 gramos al día

Sin embargo, la mayoría de las personas consume menos de lo recomendado.

Alimentos ricos en fibra

Incluir estos alimentos en tu dieta diaria puede marcar la diferencia:

  • Frutas como manzana, pera y plátano
  • Verduras como brócoli, zanahoria y espinaca
  • Legumbres como lentejas, garbanzos y fréjol
  • Cereales integrales como avena, arroz integral y quinoa
  • Frutos secos y semillas

Consejos para aumentar tu consumo de fibra

  • Prefiere alimentos integrales en lugar de refinados
  • Añade frutas o semillas a tus desayunos
  • Incluye verduras en todas tus comidas
  • Aumenta el consumo de legumbres durante la semana
  • Bebe suficiente agua para facilitar la digestión

Conclusión

La fibra es esencial para mantener una buena salud digestiva y prevenir diversas enfermedades. Incorporarla en la dieta diaria es una decisión simple que puede generar grandes beneficios a largo plazo. Pequeños cambios en tu alimentación pueden marcar una gran diferencia en tu bienestar.

Los mejores ejercicios para marcar abdominales oblicuos

Cuando llega el verano es el momento de revelar tu figura tonificada y lucirla con orgullo. Si bien es importante practicar deportes durante todo el año, hay algo especial en esta temporada que enciende el deseo de mostrar el físico. Si tu objetivo es conseguir esos codiciados músculos abdominales oblicuos y crear esa deseable forma de ‘V’, es fundamental incorporar los ejercicios más eficaces a tu rutina de fitness.

En este artículo vamos a contarte cuáles son los mejores ejercicios para marcar abdominales oblicuos.

Cómo conseguir los abdominales oblicuos

Definir y tonificar los abdominales es una tarea desafiante, ya que requiere un enfoque multifacético. Lograr la codiciada apariencia de «tableta» requiere una combinación de una dieta nutritiva, entrenamiento constante y un enfoque tanto en ejercicios cardiovasculares como de fuerza. Sin embargo, la tarea se vuelve aún más compleja cuando el objetivo no es sólo exhibir los abdominales estándar, sino también acentuar el área oblicua y enfatizar la codiciada forma de «V».

Cuando se trata de estabilizar el tronco durante los movimientos de rotación y flexión lateral, los oblicuos desempeñan un papel crucial. Para trabajar esta zona del abdomen es importante incorporar ejercicios específicos a nuestras rutinas fitness. Asegúrate de prestar mucha atención a los siguientes ejercicios abdominales y muestra con orgullo tus oblicuos bien tonificados este verano.

Los mejores ejercicios para marcar abdominales oblicuos

Plancha frontal

plancha frontal

La plancha frontal es un ejercicio esencial que ofrece beneficios integrales y adaptables. Se dirige a múltiples grupos de músculos, incluidos el pecho, los brazos, el abdomen, la espalda y los glúteos. Además, ofrece amplias oportunidades para modificar y concentrar esfuerzos en áreas particulares. En consecuencia, independientemente de los objetivos de acondicionamiento físico de cada uno, la inclusión de una plancha frontal es casi obligatoria.

Mantén una postura rígida mientras estás tumbado en el suelo, apoyándote con los pies y los brazos, asemejándote a una tabla perfectamente recta. Encuentra comodidad descansando sobre los brazos extendidos o sobre los antebrazos si tus muñecas se sienten incómodas. Para evitar daños en la espalda, es fundamental activar los músculos abdominales y tensar los glúteos.

Plancha pirámide

Comenzamos en una posición de plancha frontal y elevando los glúteos hacia el techo, creando una forma de pirámide con tu cuerpo. Regresa gradualmente a la posición inicial mientras ejercita los músculos abdominales. Recuerda mantener la espalda recta durante todo el movimiento, ya sea que estés ascendiendo o descendiendo.

Plancha lateral con rotación

Para realizar la plancha lateral con rotación, comienza asumiendo una posición de plancha lateral sobre su antebrazo. A partir de ahí, gira el torso hacia el lado en el que te apoyas y, al mismo tiempo, pasa la parte superior del brazo por debajo del cuerpo. Finalmente, regresa a la posición recta original.

De plancha frontal a la lateral

La transición sin problemas de una plancha frontal, ya sea en la mano o el antebrazo, a una plancha lateral es un ejercicio sencillo pero de gran impacto. Al alternar entre ambos lados, puedes maximizar la efectividad de este movimiento.

Plancha lateral comparada

Realizando una plancha lateral, extiende la parte superior de la pierna recta y patea hacia adelante mientras simultáneamente extiendes el brazo hacia la punta del pie a la altura del pecho. Mantén la espalda recta y activa los músculos abdominales para proteger la zona lumbar de cualquier daño potencial.

Elevaciones de piernas

Para realizar elevaciones laterales de piernas, comienza en una posición similar a una tabla, pero con la pierna de apoyo doblada hacia atrás a la altura de la rodilla. Desde aquí, levanta y baja la parte superior de la pierna, asegurándote de que permanezca recta y completamente extendida. Durante todo el ejercicio, mantén el tronco recto activando los músculos abdominales.

Elevación de piernas y pelvis

Para elevar las piernas y la pelvis, comienza recostándote boca arriba. Al mismo tiempo, levanta ambas piernas, doblándolas hacia el techo, y levanta también la pelvis. Sólo la espalda, los hombros, los brazos y la cabeza deben permanecer en contacto con el suelo. Recuerda iniciar el movimiento de elevación desde su abdomen para evitar cualquier daño potencial a su espalda o cuello. Para mayor ayuda, puedes aplicar presión con los brazos contra el suelo para generar impulso.

Plancha lateral

plancha lateral

En esta variación, realizaremos el ejercicio de plancha en una posición lateral. Comienza recostándote de lado, apoyando el cuerpo con el costado del pie y el brazo o antebrazo extendido. Mantén tu cuerpo en línea recta, manteniendo una posición vertical. Es importante involucrar los músculos abdominales y los glúteos durante todo el ejercicio. Recuerda cambiar de lado y tratar de pasar la misma cantidad de tiempo en cada lado para garantizar un entrenamiento equilibrado. La mano en el lado opuesto de tu posición inclinada puede colocarse recta sobre su cuerpo, doblada por la cadera o levantada hacia el techo para ayudar a mantener el equilibrio.

Tijeras verticales

Para ejecutar el ejercicio de tijeras verticales, comienza recostándote boca arriba con el apoyo adecuado para la espalda en el suelo. Extiende las piernas directamente hacia el techo. Procede a levantar una pierna a la vez hacia el techo, alternando entre ellas, procurando que la pierna opuesta no toque el suelo. El movimiento se asemeja a la acción de abrir y cerrar un par de tijeras, razón por la cual este ejercicio se llama acertadamente tijeras verticales.

Criss cross

Ponte en una posición supina, con las manos colocadas detrás de la cabeza y las piernas levantadas y dobladas en un ángulo de 90 grados. Realiza un movimiento secuencial en el que lleve la rodilla hacia el codo del lado opuesto, flexionando así el torso. Es crucial mantener una región abdominal comprometida y asegurarse de que la cabeza gire simultáneamente con el resto del torso para evitar cualquier tensión en el cuello.

Encogimiento de piernas

Realiza encogimientos de piernas sentándote con los brazos apoyados detrás de la espalda y las piernas dobladas en el aire. Alterna entre llevar las piernas hasta el pecho y extenderlas. Asegúrate de activar los músculos abdominales y evita forzar el cuello.

Crunches laterales

Para realizar abdominales laterales, comienza recostándote de lado con las piernas ligeramente flexionadas y los brazos cruzados a la altura del pecho. A continuación, levanta y contrae el torso como si intentaras alcanzar las rodillas con la parte superior del codo.

Plancha lateral con elevación de cadera

Este movimiento implica levantar las caderas hacia el techo y luego volver a una posición neutral, en lugar de mantener una posición estática. Asegúrate de involucrar y tensar el abdomen durante todo el ejercicio

Paseo del granjero

Involucra el core y esculpe los abdominales con el paseo del granjero, un ejercicio versátil que se enfoca no solo en los músculos abdominales sino también en la espalda, las piernas y los brazos. Comienza por ponerte en pie erguido y agarrando un par de mancuernas, extendiendo los brazos hacia los lados. A medida que avanzas, mantén una postura recta, manteniendo los brazos y la espalda alineados y el pecho elevado. Asegúrate de evitar cualquier movimiento lateral y activa tu core contrayendo los músculos abdominales, asegurando una columna fuerte y erguida durante todo el ejercicio.

Espero que con esta información puedan conocer más sobre los mejores ejercicios para marcar abdominales oblicuos.