Home Blog Page 13

Todas las claves para empezar a correr si tienes sobrepeso

Muchas personas empiezan a correr cuando su objetivo es perder peso. El problema es que cometen una gran cantidad de errores que les hacen abandonar relativamente pronto o que perjudican en gran medida sus resultados.

Por ese motivo, vamos a enseñarte siete consejos que necesitas conocer antes de empezar a correr si padeces sobrepeso.

No empieces corriendo

Un gran error en el que caen muchas personas es empezar corriendo directamente.

En primer lugar, pregúntate si eres capaz de recorrer andando sin problemas la distancia que ibas a recorrer.

En caso de que te sea posible hacerlo, empieza caminando entre cinco y diez minutos para entrar en calor y a partir de ahí ve aumentando poco a poco el ritmo hasta que puedas terminar el recorrido.

Trata de perder peso

El hecho de cargar con mucho peso puede ser bastante perjudicial para tus articulaciones, además de que puede lastrar mucho tu rendimiento.

Para perder peso no solo puedes correr sino que también tienes otras actividades disponibles como la natación, las rutas en bici, o las bicicletas elípticas, que pueden permitirte hacer ejercicio y quemar calorías sin necesidad de sufrir impactos.

Cuida tu alimentación

Aunque te pueda parecer que esto no tiene mucho que ver con el tema de correr la realidad es bastante distinta.

La alimentación es un factor crucial a la hora de perder peso, y si no la tienes en cuenta será muy complicado que lo consigas, ya que tiene un alto grado de importancia.

Además, la alimentación repercute directamente sobre tu rendimiento, así que no elimines de la noche a la mañana todos tus carbohidratos ni lleves a cabo déficits calóricos demasiado agresivos.

Aprende a correr

Solo hay una cosa peor que correr teniendo que cargar mucho peso, y es correr mal teniendo que cargar mucho peso.

Una buena técnica de carrera implica mantenernos erguidos pero con la columna neutra y la espalda relajada, utilizar los brazos para ayudarnos, evitar que el cuello se desplace hacia delante, y en definitiva, evitar todos los movimientos que no nos hagan avanzar en horizontal.

Sé realista con tus objetivos

Es muy importante que aceptes que no vas a conseguir resultados asombrosos de la noche a la mañana y sin esfuerzo.

No te desanimes, porque con esfuerzo y dedicación puedes conseguir grandes resultados, pero tampoco pienses que los resultados vienen solos porque la realidad es muy distinta.

Además, ten en cuenta que la mejora en estos casos no suele ser lineal, y que tendrás días mejores y días peores, pero al final quien gana es quien no abandona.

Dale a tu cuerpo un respiro

No es necesario ni aconsejable que empieces entrenando todos los días, porque de hecho esto puede interferir bastante con la adherencia al plan.

Al principio puede que tres días por semana sean suficientes, y con el tiempo puedes ir aumentando el esfuerzo progresivamente hasta conseguir entrenar todos los días en caso de que quieras y puedas hacerlo.

Mejor muchos pocos, que pocos muchos

Si algún día notas que puedes aguantar corriendo mucho más tiempo de lo normal o de lo que tenías en mente no es recomendable que lo hagas, porque si lo haces puede que pongas en riesgo tu recuperación y puede que perjudiques tus entrenamientos futuros perdiendo más de lo que puedes ganar.

Es preferible que todos los días avances un poco porque tendrás bastante margen para recuperarte, a que entrenes pocas veces a la semana haciendo sesiones muy exigentes.

Tres estrategias que te ayudarán a aumentar tu longevidad

Existen ciertas áreas geográficas conocidas como “las zonas azules” en las que habita un alto porcentaje de personas que superan la centena de edad.

Se ha observado que las personas que logran alcanzar esta edad mantienen ciertos hábitos en común, que precisamente han mostrado ser muy efectivos a la hora de mostrar la longevidad, y son los siguientes.

Priorizar pescado y alimentos de origen vegetal

Los alimentos de origen vegetal son la fuente principal de la alimentación de los habitantes de las zonas azules (ya que muchos de ellos se dedican a la agricultura).

En muchos de estos sitios solo se come carne una vez por semana, y en algunos casos ni siquiera ocurre esto ya que muchos de ellos siguen dietas veganas o vegetarianas.

La base de la alimentación en estos sitios son las frutas, las verduras, los frutos secos, los cereales integrales y los legumbres, y en un segundo plano también recurren a los lácteos, los huevos y el pescado, que también es un grupo de alimentos relativamente habitual en su dieta.

Recurrir al aceite de oliva

Sin ninguna duda, la fuente de grasas principal en la dieta de los residentes de las zonas azules es el aceite de oliva.

El aceite de oliva es un alimento que puede ayudar a combatir las enfermedades cardiovasculares y aporta una gran cantidad de polifenoles, que son compuestos antioxidantes que ayudan a retrasar el envejecimiento celular.

Evidentemente no es recomendable que te excedas con este alimento ya que es muy calórico, pero utilizarlo como aderezo para tus platos desde luego puede ser una opción muy acertada.

Mantener a raya el estrés

El estrés crónico es algo muy perjudicial para nuestra salud tanto a corto como a largo plazo, y desde luego es un elemento con un gran potencial para reducir nuestra longevidad.

En las zonas azules se mantiene un alto grado de actividad física, pero reservan siempre un día a la semana para el descanso y para socializar y relajarse con los suyos.

De hecho, estas personas siempre comen en compañía de sus amigos y familiares, dedicándoles tiempo y evitando comer deprisa y corriendo.

También se encuentran habitualmente en contacto con la naturaleza, y desde luego aprovechan esto para respirar aire puro y para exponer su piel a la luz solar.

Además, los habitantes de las zonas azules no consumen drogas, y este punto es muy importante dado que el alcohol o el tabaco también pueden favorecer un envejecimiento prematuro.

Tres estrategias que te ayudarán a aumentar tu longevidad

Por último, tampoco viven pendientes del despertador ya que mantienen un horario de sueño habitual y suelen mantenerse lejos de los aparatos electrónicos (especialmente de noche), lo cual les ayuda a exprimir al máximo el tiempo de sueño.

19 accesorios para salir a correr

El running es una actividad muy útil para ponernos en forma y quemar muchas calorías ya que no requiere ningún tipo de material, pero lo cierto es que a pesar de que no requiera prácticamente nada, sí que podemos utilizar muchos accesorios para hacer de esta actividad algo más cómodo y productivo.

Por ese motivo, a continuación vamos a mostrarte 19 accesorios con los que te será mucho más agradable salir a correr.

Pezoneras y sticks antifricción para corredores

Almohadillas protectoras para pezones

Pezoneras

Estas almohadillas están creadas para proteger los pezones durante las pruebas de resistencia más exigentes. Cuentan con un adhesivo duradero y resistente al sudor, actuando como escudo frente a la fricción entre la piel y la ropa.

Pezoneras adhesivas transpirables

Pezoneras Parches

Estas pezoneras son discretas y crean un ambiente ventilado para tus pezones mientras que ayudan a que la cubierta del pezón permanezca firme en su lugar, por lo que son muy útiles para las sesiones de ejercicio vigoroso.

Stick antifricción

Stick Antifriccion

Con este stick que puedes llevar a cualquier parte podrás proteger tu cuerpo de quemaduras, fricciones e irritación, pero es especialmente útil para proteger las axilas, los pezones y los dedos de los pies.

Relojes deportivos para no dejar de correr

Polar Ignite

Polar Ignite

Con el Polar Ignite podrás cuantificar las calorías gastadas, la intensidad del entrenamiento y los kilómetros que recorras. Dispone de GPS integrado y un programa de entrenamiento personal.

Con esta última función podrás obtener recomendaciones de los ejercicios y entrenamientos que más te convengan analizando el rendimiento de los días anteriores, entre otros factores.

Garmin Vivoactive 4

Garmin Vivoactive 4

El Vivoactive es un reloj con más de 20 perfiles deportivos con los que podremos llevar el seguimiento de muchos de nuestros entrenamientos.

En modo reloj inteligente, su batería puede prolongarse hasta los siete días de duración.

Garmin Instinct

Garmin Instinct

El Instinct es el reloj más resistente que ha creado Garmin hasta la fecha, ya que tanto su esfera como su correa han sido reforzadas, por lo que es un reloj perfecto para entrenar en climas y lugares muy extremos, porque seguramente no se nos rompa a pesar de ello.

Cinturones y brazaletes para correr

Cinturón para el teléfono ajustable

Cinturon

Este cinturón ha sido creado para que puedas llevar tus objetos personales (llaves, teléfono móvil…) cuando salgas a caminar o a correr.

Está diseñado para que se adapte a cualquier tamaño de teléfono, y no se moverá mientras corres gracia a su forma plana y al elástico ajustable.

Brazalete de running para adulto

Brazalete

Con este brazalete de running podrás llevar tu teléfono alrededor del brazo mientras corres, y será muy sencillo utilizarlo en caso de que lo necesites gracias a su pantalla transparente.

Cinturón de running para portabidones y dorsal

Portabidones

Este cinturón de running está creado para que puedas transportar dos bidones de 115 mililitros de capacidad, geles, las llaves, e incluso un dorsal mientras corres, por lo que es perfecto para las salidas de larga distancia o las competiciones.

Cremas y sprays para corredores

Crema antirrozaduras

Antirrozaduras

Esta crema está diseñada para proteger la piel de rozaduras e irritaciones durante el running, ya que protegerá la piel durante toda la duración del entrenamiento o la competición.

Repelente de insectos en spray

Repelente

Si corres en zonas rurales con una alta presencia de insectos puede ser muy útil que emplees un repelente en spray, ya que te durará durante todo el entrenamiento y te mantendrá protegido de las picaduras de muchos bichos.

Crema solar en spray

Crema Solar

Esta crema de factor 50 está creada para proteger al cuerpo y la cara de los rayos UVA y UVB del sol, y es adecuada tanto para adultos como para niños. Es resistente al sudor por lo que será perfecta si quieres cuidar tu piel mientras entrenas.

Auriculares para salir a correr

Xiaomi Mi True Wireless Earbuds

Earbuds

Estos auriculares con conexión inalámbrica bluetooth te permitirán disfrutar de una gran comodidad y un diseño elegante. También podrás realizar llamadas muy fácilmente ya que cuenta con un micrófono incorporado.

Auriculares Panasonic con cable

Panasonic Auriculares

Estos auriculares Panasonic proporcionan un sonido dinámico estéreo muy claro, ya que cuentan con altavoces integrados de alto rendimiento con corrección de distorsión y almohadillas anti-ruido que te aislarán del ruido ambiental.

Auriculares inalámbricos plegables

Auriculares

Estos auriculares cuentan con potentes controladores estéreo para una alta fidelidad incluso a los niveles de volumen más altos. Dispone de cinco botones muy intuitivos con los que podrás sacarles el máximo partido y una batería que puede durar hasta 50 horas.

Rodillos y pelotas de automasaje

Rodillo de masaje y movilidad

Rodillo

Este rodillo es ideal para favorecer la recuperación tras los entrenamientos, ya que aumenta el flujo de sangre a los tejidos reduciendo además el posible dolor tras los entrenamientos. Además, también es útil para mejorar la movilidad.

Pelota de automasaje

Pelota

Con esta pelota podrás incidir sobre las zonas más complejas de alcanzar y aliviarlas después de hacer deporte. Podrás localizarlas de manera muy concreta y profundizar en ellas, actuando sobre los puntos gatillo de mayor dolor.

Pelota de masaje doble vibratoria

Pelota Vibratoria

Esta pelota en forma de cacahuete cuenta con un mecanismo vibratorio de intensidad ajustable para facilitar los masajes en la espalda, la nuca y las pantorrillas. Es perfecto para reducir la tensión después de entrenar y las posibles molestias musculares.

Pistola de masaje Theragun

Theragun

Si quieres llevar la mejora de la recuperación al siguiente nivel, esta pistola de masaje puede ser lo que estás buscando ya que te ayudará a aliviar el dolor muscular y la tensión gracias a su mecanismo de masaje profundo.

 

No pierdas masa muscular por una lesión

Cuando una persona se lesiona y debe bajar el ritmo, uno de los miedos más comunes es el de perder la fuerza y masa muscular ganada.

Si bien es cierto que el sedentarismo asociado al reposo que debemos guardar duranta una lesión puede provocar cierta facilidad para perder masa muscular, hay que decir que no tiene nada que ver una lesión que requiere de hospitalización y encamamiento que una lesión donde podemos seguir moviéndonos y haciendo nuestra vida con relativa normalidad. En el primer caso, la pérdida de masa muscular será mucho más acusada, en el segundo, si ponemos en práctica lo que veremos en este artículo, no tiene ni siquiera por qué darse.

Trata de permanecer activo y si puedes, sigue entrenando

Cabría esperar que la razón por la que podemos perder masa muscular durante un periodo de convalecencia sea un aumento del catabolismo muscular, pero no, la verdadera razón es un descenso drástico de la síntesis proteica muscular, es decir, la creación de nuevas proteínas para el reciclaje habitual que se da a nivel muscular.

Así pues, lo primordial es tratar de permanecer activo en la medida de lo posible e incluso seguir entrenando partes del cuerpo que no tengan nada que ver con la lesión.

Si queremos hilar más fino incluso podemos utilizar el método de restricción del flujo sanguíneo o kaatsu mientras entrenamos.

El entrenamiento mediante restricción del flujo sanguíneo o Kaatsu es un método de entrenamiento desarrollado hace unos veinte años por el japonés Yoshiaki Sato. Este método consiste en la oclusión parcial del flujo sanguíneo muscular durante contracciones de baja intensidad.

Se cree que los beneficios a nivel de hipertrofia que entraña esta técnica tienen que ver con el aumento en el estrés metabólico que provoca. Sea como fuere, puede ser ideal en lesionados puesto que las cargas necesarias son menores a un 40% del RM.

Aumenta tu ingesta calórica y proteica

Dicho lo anterior, en el peor de los escenarios podrías estar encamado e inmovilizado y no poder moverte de la cama.

Si esto fuera así, debemos poner el foco en la alimentación. Aquí lo primordial es mantener la suficiente ingesta calórica o incluso aumentarla ligeramente para no colocar al cuerpo en un estado de baja energía.

Paralelamente a esto lo ideal sería aumentar el consumo de proteína o mantenerlo como mínimo en unos 2 gramos por kilo de peso. Como mínimo.

Es posible que en estas circunstancias no tengamos mucho apetito por lo que es indispensable aumentar la frecuencia de comidas para facilitar la ingesta a través de comidas poco copiosas así como la inclusión de comidas en formato líquido o semilíquido. Sería un buen momento para incluir suplementos de proteína.

Usa suplementos como el HMB

Finalmente y de forma paralela a todas las recomendaciones que hemos visto, un buen suplemento que prácticamente solo tiene sentido en estas circunstancias es el HMB.

La principal función del HMB no es anabólica, sino anticatabólica por lo que actúa especialmente bien en personas lesionadas como nosotros, ancianos e incluso principiantes en el entrenamiento donde existe un daño muscular mayor a circunstancias normales.

Por lo demás, en personas sanas y entrenadas, el HMB no tiene especial relevancia.

5 consejos para el primer día de gimnasio

No te preocupes: no es 1 de enero y no vamos a animarte a apuntarte a un gimnasio como propósito para el nuevo año.

Pero, si te has apuntado a uno, quizás necesites algunos consejos para empezar.

Los gimnasios pueden ser un poco intimidantes la primera vez, con todas esas máquinas y esa gente que parece estar tan en forma y feliz con su cuerpo.

¡Pero no te dejes vencer por la frustración! Esta es una pequeña guía para orientarte en este mundo nuevo.

  1. Ten claro qué buscas

Es obvio, pero por ello no deja de ser importante. Si has decidido empezar a ir al gimnasio, debes pensar antes cuáles son los objetivos que quieres conseguir.

Es distinto entrenar para bajar de peso que para ganarlo, o para tener más musculatura. Si quieres perder peso, tendrás que hacer ejercicios aeróbicos que hagan trabajar a tu sistema respiratorio. Si lo que quieres es definir más tu cuerpo, tendrás que trabajar la masa muscular y combinar esto con ejercicio aeróbico para eliminar la grasa sobrante.

  1. Evalúa tu dieta

Todos los expertos están de acuerdo en que el éxito del ejercicio depende en gran medida de acompañarlo de una buena dieta.

Una buena alimentación supone más del 60% de éxito de un programa para mejorar el estado físico. Buscar la ayuda de un nutricionista o de un médico experto para que establezcan unas pautas de alimentación adecuadas a la actividad.

En general, se recomienda una dieta con ingesta mayoritaria de proteínas, moderada de carbohidratos y baja en grasas.

  1. Busca el consejo de un profesional

Aunque en muchos gimnasios verás a gente que se entrena sola, esto no es recomendable, sobre todo si es la primera vez. Busca la experiencia de un instructor porque es el más capacitado para elaborar un plan de entrenamiento adaptado a tus necesidades.

  1. Equípate

Ir bien equipado al gimnasio es aconsejable. Recuerda llevar una toalla para secarte el sudor y no molestar al resto de usuarios.

También es importante llevar agua, para hidratarte durante el ejercicio. Lleva unas buenas zapatillas. Además, debes usar ropa cómoda y adecuada a cada estación del año.

  1. Calienta y estira

Esto es algo que cualquier deportista sabe: calentar y estirar es imprescindible para evitar lesiones y para rendir al máximo.

Estira al acabar el entrenamiento: es importante para mejorar la circulación sanguínea, evitar las incómodas agujetas posteriores al esfuerzo y también lesiones a largo plazo.

Dónde poner tu mente cuando haces ejercicio o estás adolorida

0

Te dejamos una guía para mejores resultados sobre dónde poner tu mente en diferentes situaciones. Toma nota y aplica estos consejos.

No hay duda de que la conexión mente-músculo –enfocarte de forma consciente en las partes del cuerpo que estás entrenando– es la clave para mejores resultados.

Pero, ¿qué tal si te dijéramos que no ponerle atención a tus bíceps o glúteos es lo mejor? Aquí una guía.

Dónde poner tu mente

ENFÓCATE EN TUS MÚSCULOS

Cuando estés aprendiendo un nuevo ejercicio

Si estás intentando dominar un nuevo movimiento, una conexión mental asegura que lo hagas bien y obtengas todos los beneficios.

Cuando tienes un desequilibrio o una lesión

El cerebro es muy poderoso: pensar en contraer un músculo puede hacerlo más fuerte. ¿Tobillo lastimado? Imagina que lo estás flexionando.

Cuando estás haciendo un entrenamiento rápido

La calidad importa más, cuando la cantidad es limitada. Al hacer una rutina rápida, concéntrate en el músculo principal que estás trabajando.

Dónde poner tu mente cuando haces ejercicio

ENFÓCATE EN ALGO MÁS

Cuando estás cargando mucho peso

Si vas a levantar mucho en pocas repeticiones –piensa en un 80% de tu esfuerzo máximo– intenta concentrarte en mover el peso, no en tus músculos.

Cuando estás cansada

Si no tienes la energía mientras corres o haces entrenamiento de fuerza, distraerte con música (o lo que quieras), debería hacer que la tarea sea más fácil.

Cuando estás adolorida

Para el descanso activo (yoga), pon atención a tu respiración, una pared o cualquier cosa que no sea tu cuerpo. Si una pose duele, detente.

La actividad física, determinante en la tercera edad

Los habitantes de las conocidas como zonas azules son aquellas personas que disfrutan de más longevidad del planeta. Aunque se sitúan en distintos puntos del globo, con tradiciones culturales tan diferentes como las de la isla japonesa de Okinawa; las islas de Cerdeña, en Italia, e Icaria, en Grecia; la península de Nicoya, en Costa Rica, y Loma Linda, en California, todas ellas comparten algunos puntos en común.

Entre ellos, una alimentación basada en productos frescos y sin procesar, con gran cantidad de vegetales de temporada y proteínas y grasas de calidad; las relaciones personales de calidad y el sentimiento de tribu o de pertenencia estrecha a un grupo; un estilo de vida lento y pausado, sin estrés; o, por supuesto, la actividad física regular.

Nuestro cuerpo envejece y se atrofia por dejar de utilizarlo y no tanto por cumplir años

Estas zonas son los puntos del planeta en los que viven más cantidad de centenarios del mundo, y lo hacen disfrutando de una gran calidad de vida. Pero en movimiento, siempre en movimiento.

¿Sabes lo que eso significa? Que más allá de los tópicos y de las creencias populares, nuestro cuerpo envejece y se atrofia por dejar de utilizarlo y no tanto por cumplir años.

Por qué es tan importante la actividad física en la tercera edad

Aunque los habitantes de las zonas azules raramente entrenan, están en movimiento constante: se desplazan principalmente caminando o pedaleando en bici, cultivan su propio huerto, cargan pesos de un lado a otro, salen a bailar o realizan un montón de actividades manuales de bajo impacto que los mantiene en activo la mayor parte del día.

Todo ello hace que la pérdida de masa muscular sea mucho menor que la de nuestros abuelos, tienen muchas menos caídas, más flexibilidad y muchas menos enfermedades crónicas relacionadas con estados inflamatorios de bajo grado.

La actividad física mantiene mucho más joven tanto el cuerpo como la mente

Por supuesto, todo ello tiene un impacto enorme en su salud mental y emocional: todas las células de su cuerpo, incluidas las del cerebro, se mantienen más oxigenadas y, por tanto, más jóvenes, lo que repercute también en una mejor actividad cognitiva, además de en un estado de ánimo mucho más positivo y resiliente que contribuye a hacerles sentir mucho más felices, útiles y dichosos. Por todo ello, los índices de ansiedad o depresión entre su población son absolutamente irrisorios comparados con los nuestros.

Como trasfondo, además, debemos tener en cuenta el significado que estas sociedades dan a la vejez: a los abuelos se les considera sabios que han acumulado una experiencia maravillosa que les permite seguir siendo más que útiles a su comunidad.

Movimiento contra el deterioro físico y cognitivo

La clásica figura del abuelo sentado la mayor parte del día mirando la televisión debería empezar a cambiar por aquella de las personas sénior activas, alegres y en plenas facultades.

Y es que, más allá de nuestra predisposición genética, muchos estudios han confirmado que el proceso de envejecimiento depende en gran medida de nuestros hábitos diarios. Así, según cómo vivamos, podemos acelerar o bien frenar este proceso natural.

El proceso de envejecimiento depende en gran medida de nuestros hábitos diarios

Incorporar ejercicio físico en la rutina diaria de las personas que superan la década de los sesenta ayudará pues a combatir el deterioro físico y cognitivo, además de representar una forma muy motivadora de ocio con la que enriquecer la vida social, que debe ser lo más abierta y saludable posible.

Si lo hacemos, veremos cómo las personas de la tercera edad consiguen controlar algunos de los problemas de salud más típicos de los abuelos de las sociedades industrializadas: el colesterol, la hipertensión o las enfermedades óseas, articulares o musculares, además de mejorar la capacidad respiratoria, combatir el insomnio, lograr un mejor estado de ánimo y, por supuesto, vivir más años y hacerlo con mucha más calidad de vida, más plenitud y más felicidad.

Rutina de cardio: 8 movimientos fáciles

Es momento de dejar el sofá y activar todos tus músculos del cuerpo con la rutina de cardio en cuarentena para sudar cómo nunca. Son 8 movimientos súper fáciles y con el mínimo de equipo.

Excelente para quemar las calorías extras que estás acumulando por permanecer en casa tanto tiempo. ¿Estás lista?

1. Sentadilla con salto y balón medicinal

Si no tienes un balón medicinal, utiliza cualquier objeto pesado que sea cómodo al mantenerlo entre tus manos. Puede ser un libro muy pesado o incluso una garrafa de aguaHaz: 30 repeticiones. Pueden ser 15 y 15.

 

2. Sentadilla lateral

Fortalece tus piernas al mismo tiempo que tu core y tus brazos. Y si te está fallando la flexibilidad, este ejercicio es perfecto para mejorarla. Haz 20 repeticiones por lado.

 

3. Press con liga

Trabajar con ligas puede ser confuso, pero nunca difícil. Cuida la técnica aislando el trabajo del músculo, que en español significa: brazos firmessin abrir ni cerrar los codos y subiendo al mismo tiempo los brazos en cada movimiento.

Si no cuentas con ligas, usa botellas de agua. Haz: 30 repeticiones.

 

4. Curl de bíceps

Una botella de un litro es igual a unas mancuernas de un kilo. Así que no necesitas más que rellenarlas y listo. Haz 30 repeticiones de cada lado.

 

5. Kick-Back

Cuida la posición de las piernas, porque además de trabajar los tríceps y las molestas ‘alitas de murciélago’, estás haciendo un ejercicio isométrico perfecto para tonificar la parte inferior. Recuerda, si quieres… ¡grita, grita… uoh! Haz 30 repeticiones por lado.

 

6. Desplantes con peso

Si un desplante te deja con las piernas temblando, con dos kilos extra será la muerte. Pero valen mucho la pena cuando empieces a ver muslos firmes y cuadriceps duritos. Haz 20 repeticiones por lado.

 

7. Sentadilla explosiva

En este movimiento ya estarás sudando y desintoxicando tu cuerpo. ¡Vamos perfecto! Pero te faltan los ejercicios pliométricos. Aquellos que hacen reaccionar a tus músculos súper rápido para tener condición, flexibilidad y mucha agilidad. Vas a hacer todas las repeticiones que puedas en un minuto.

 

8. Patinadores

El último minuto de tu rutina serán todos los patinadores que puedas hacer. Necesitarás toda tu agilidad para mantener el equilibrio, pero una ves que domines la técnica te darás cuenta que son de los mejores ejercicios de cardio. Todos los que puedas en un minuto.

 

Si completas la rutina de cardio en cuarentena y no estás sudando, entonces repite una vez más.

Tu salud física y mental se ve afectada por los horario de trabajo

El trabajo supone una parte muy importante en nuestras vidas porque de ello depende pagar nuestras facturas, comer, tener un techo, etc. Además, aunque el mensaje a veces puede ser nocivo, se ha querido enlazar mucho nuestro autoconcepto con el trabajo, es decir, que nuestra autoestima depende de nuestro trabajo.

Aunque es obvio que tenemos que trabajar para poder tener nuestras necesidades cubiertas, lo más probable es que estemos trabajando demasiado, siendo menos productivos y sufriendo mayor tendencia a tener peor salud, tanto física como psicológica.

Pasar tanto tiempo en el trabajo puede llegar a ser perjudicial tanto para la persona como para la empresa, entre otras cosas, por los efectos negativos que podría tener para la salud de la persona a nivel psicosocial.

Y aquí es donde entra la jornada laboral de cuatro días: quienes la defienden indican que reducir de cinco a cuatro días la jornada laboral podría tener efectos beneficiosos para los trabajadores. Así, ademas, de manera indirecta, podría repercutir en la empresa de forma positiva.

Beneficios cardiovasculares

A nivel cardiovascular, se ha observado que existe relación entre las largas horas de trabajo y el mayor riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares. Un estudio mostró que, aquellas personas que tenían una cardiopatía isquémica, tenían jornadas laborales más largas que aquellas personas que tenían hipertensión o una tensión normal.

Por otro lado, se observó también que jornadas laborales de más de 11  horas diarias se asociaba fuertemente con un mayor riesgo de infarto de miocardio.

Con respecto a la hipertensión, aquellas personas que trabajaban más de 10 horas al día tenían un mayor riesgo de desarrollar hipertensión. Esto   significa, a largo plazo, que estas personas tendrían un mayor riesgo de tener un infarto de miocardio, ictus, etc.

Según la evidencia actual, parece ser que la implementación de jornadas laborales más cortas podría beneficiarnos a largo plazo, favoreciendo un menor riesgo de enfermedades cardiovasculares. Esto es especialmente importante si tenemos en cueta que, estas enfermedades, son la primera causa de muerte en el mundo.

Beneficios metabólicos

Finalmente, también se ha observado un mayor riesgo de padecer diabetes tipo 2 en aquellas personas que trabajan más horas. Normalmente, la diabetes tipo 2 se relaciona con hipertensión, obesidad, etc., generando severos problemas sobre la salud cardiovascular.

Mejoras en la salud psicológica

Algunos estudios estudiaron la relación que hay entre hacer horas extras y la salud general subjetiva. Cuando se les preguntaba a las personas si su trabajo tenía un impacto positivo o negativo en su estado psicológico , así como en su  salud general, se observó que aquellas personas que trabajaban más de 45 horas a la semana respondían que el trabajo tenía un impacto negativo sobre su salud.

A nivel psicológico, se utilizaron algunos cuestionarios que se centraban en el efecto que tenía la jornada labora tanto a nivel social y como sobre los niveles depresión. Parece que jornadas laborales más largas tendría un efecto negativo sobre la vida social de los trabajadores (menos tiempo para pasar con la familia, amigos…) y sobre los niveles de depresión (más tiempo trabajando, más nivel de estrés, apatía, inhibición).

Uno de los indicativos objetivos de la felicidad es tener un círculo cercano de calidad y poder pasar tiempo con las personas de nuestro entorno y seres queridos. El hecho de no tener tiempo para hacerlo se traduce en que el cerebro emite malestar, tanto en en forma de activación (ansiedad) como de retirada (depresión).

Algunos de los síntomas más comunes en la depresión  suelen ser los siguientes: tono afectivo negativo, disgusto, malestar  somático, tensión muscular, cuerpo revuelto a nivel visceral, fatiga, síntomas psicomotores, desregulación circadiana, alteraciones en el  petito, perdida del hedonismo, rumiación cognitiva (pensar siempre en  lo mismo), disminución de la motivación, humor deprimido, falta de  energía, sesgos atencionales, etc.

Tener jornadas laborales más cortas se traduciría en una mayor oportunidad de tener más tiempo libre de manera que podamos emplearlo en nuestro bienestar psicológico, así como en nuestras relaciones sociales. La ventaja es que esto daría como resultado una mejor salud mental del trabajador y, así, mayor rendimiento en el trabajo.

Menos hábitos nocivos para la salud

Los comportamientos de salud, por ejemplo, el tabaquismo, el consumo de alcohol y la inactividad física, parecen estar asociados con largas horas de trabajo. Algunos estudios han observado que trabajar más de 34 h, provocaría tasas más altas de tabaquismo, consumo de alcohol e inactividad física en los hombres  y mayores tasas de tabaquismo, consumo de alcohol e inactividad física en mujeres. Algunos estudios han señalado una disminución significativa en la actividad física de los trabajadores que hacen horas extra.

Beneficios a nivel de empresa

Un estudio llevado a cabo en Islandia realizó dos pruebas a gran escala para valorar la semana laboral reducida. Concretamente, se trataría de una semana de 35 a 36 horas semanales sin reducción de salario. Los resultados, que incluyeron a 2500 trabajadores – más del 1% de toda la población activa de Islandia – fueron muy buenos. Gracias a estos resultados, actualmente, en Islandia, el 86% de la fuerza laboral del país trabaja menos horas u obtiene el derecho a reducirlas.

La productividad y la provisión de servicios permanecieron igual o mejoraron en la mayoría de los lugares de trabajo y la sensación de bienestar de los trabajadores aumentó drásticamente en una gran variedad de indicadores: desde el estrés percibido hasta la sensación de agotamiento agotamiento, pasando por la salud y el equilibrio entre el trabajo y la vida personal.

Otro estudio encontraba que, a mayor tiempo libre, más sensación de felicidad. En este estudio se indicaba que las personas que, trabajaban menos horas y tenían más tiempo libre – percibiendo el mismo salario –   presentaban una mayor capacidad perceptiva, de estar en el aquí y ahora, en su jornada labora. Esto mejoraba por mucho la capacidad de realizar su trabajo. En psicología, estar es ese estado perceptivo se conoce también como estado de flow.

Cuatro o cinco días laborables

Aunque sí es cierto que se necesitan más estudios para valorar todos aspectos que implicaría un cambio de jornada semanal a cuatro días, es cierto que se ha observado un mayor tendencia a la ansiedad, depresión y enfermedades cardiovasculares si hay una larga jornada laboral por semana.

En cualquier caso, podría depender también del individuo. Hay  que tener en cuenta que, algunas personas, presentan unos rasgos de personalidad que les permiten tolerar más fácilmente altas cargas de trabajo.

Aun así, parece ser que a nivel de salud pública poner las cartas sobre la mesa y analizar la implantación de una semana laboral de cuatro días podría ser muy interesante y beneficiar a nuestro bienestar, así como a nuestro rendimiento.

Factores que determinan la salud mucho más que tu peso corporal

Existe vida más allá del peso. Enfocados en la cultura del pesocentrismo, donde la obsesión por un número puede más que cualquier otro parámetro para determinar la salud, nos preguntamos si existen otros factores que tengan consecuencias en nuestro bienestar físico más allá del peso corporal. La respuesta es sí:

Beatriz Verdi, experta en nutrición clínica y enfocada en trastornos alimentarios, recoge que el estado de salud viene dado por un conjunto de parámetros, ni siquiera un simple examen de sangre por sí solo es un buen indicador.

“Hay una serie de factores que evaluar, por eso es importante una historia clínica y nutricional completa. Algunos síntomas de no estar bien alimentado son: irregularidades menstruales, ausencia de la menstruación, desarrollo tardío, osteoporosis precoz, indigestiones, irritabilidad, tristeza, apatía, insomnio, hambre externa, pensamientos persistentes hacia la comida y el peso corporal“, detalla Verdi.

Daniel Rojas, nutricionista, explica que seamos quien seamos, con nuestro estilo de vida y estemos o no en una disciplina deportiva, tenemos seis factores que determinan la salud mucho más allá del peso.

“Esta lista de factores tiene un orden de importancia muy subjetivo. Para mí, los dos primeros son los que más valoro y los considero igual de importantes. Además, la buena noticia es que todos estos factores están 100% dentro de nuestro control“, asegura.

Qué comes

El experto indica que es el que más rápido podemos manipular, para bien o para mal, ya que es cuantificable y medible en cuestión de progreso: “La nutrición es un punto de vulnerabilidad para mucha gente y es el factor que más resonancia tiene desde dentro del cuerpo humano”. Puntos básicos:

  • Que la comida sea lo más natural posible: “Evita comer cosas procesadas y el azúcar añadido, ya que este tipo de azúcar es el que más daño hace y por eso es mucho más adictivo”.
  • Comer hasta la saciedad y nunca repetir plato: “Haciendo esto no importa qué comas (siempre y cuando te apegues lo más posible a lo natural), te vas a mantener a raya con la cantidad de calorías que necesitas a diario”.
  • Que las comidas lleven vegetales, por lo menos un tercio de tu plato.
  • Conoce la diferencia entre grasas buenas y malas: “las buenas son la mantequilla, nueces, aguacate, manteca de cerdo, aceite de oliva o de coco. Las malas, los aceites vegetales, de canola y margarinas”.
  • Ten la intención de alimentarte lo mejor posible: es decir, con los alimentos de mejor calidad. “El fin es que tu comida sea un medio para una mejor versión tuya”.

Cómo duermes

Daniel Rojas determina que la cantidad y calidad de tu sueño afectan directamente a la salud. “Aquí es donde tu cuerpo se equilibra hormonalmente y la mente entra en un estado de ecuanimidad. El sueño es uno de los factores de la salud más importantes. Todos los seres humanos tenemos el sueño regido por algo que se llama el ciclo circadiano, que se basa en la luz de sol, y éste regula gran parte de nuestro comportamiento hormonal”, detalla.

Por eso, irrumpir este ciclo puede llevar a enfermedades degenerativas y envejecimiento prematuro, que son problemas irreversibles para la salud. Y advierte: no es solo acostarse a dormir y listo, lo que en realidad cuenta es cuánto tiempo pasas en verdadero sueño profundo (la calidad de tu sueño). En este sentido, nos explica que las mejores horas para lograr este tipo de sueño son entre las 10pm y las 2am, así que considera estos horarios para no robarte horas de sueño de calidad.

“Hoy en día, con toda la luz artificial que hay en casa, es cada vez más difícil tener tus 7 u 8 horas con calidad de sueño”. Por eso, el experto da unas pautas que nos pueden ayudar a tener más y mejor sueño:

  • Crear una rutina de sueño: “Así como antes de una sesión de ejercicio calientas y estiras, antes de ir a dormir tienes que empezar a aterrizar el avión con cosas como: apagar todas las pantallas y no tomar líquidos un par de horas antes de dormir, levantarte al baño es algo innecesario que rompe el sueño profundo. También empezar a poner en temperatura la habitación antes de dormir”.
  • No tomar cafeína después de las 2pm, ya que puede durar en tu sistema activo hasta 6 horas.
  • Llevar un seguimiento de la calidad de tu sueño (todo lo medible puede ser mejorado).
  • Invertir en buenas almohadas y colchones (a fin de cuentas pasas un tercio de tu vida usándolos).

Cómo piensas

Rojas se pregunta qué es lo primero que pensamos cuando nos despertamos y nos hace reflexionar con preguntas tipo: ¿Cómo te preparas mentalmente para tu día? ¿Cómo juegas con los pensamientos negativos y positivos? ¿Cómo manejas la inevitable adversidad?

“Este factor resulta el más difícil de desarrollar porque aquí eres tú versus tú, nadie más puede ser responsable de tus pensamientos y cómo los administras. Todos los pensamientos llevan reacciones en el sistema nervioso. Esto es lo que nos hace ser únicos en este planeta, a todo este conjunto de acciones (pensar, analizar, absorber, responder, sentir) le pusimos de nombre consciencia y sin ella existiríamos solo reaccionando a las cosas en nuestro alrededor, sin poder apreciar el presente como es”.

Pautas para estar mejor:

  • Concéntrate en las cosas que puedes controlar (de todo lo demás solo puedes controlar tu esfuerzo y cómo reaccionas ante los acontecimientos)
  • Que todo lo que hagas sea con intención, que cada movimiento en tu día tenga sentido.
  • Desarrolla una mentalidad de crecimiento: desaprender para aprender, cuestiona tus propios límites.
  • Conoce tus debilidades emocionales.

Cómo te conectas

Es decir, nuestras relaciones personales. “Los seres humanos tenemos una compleja red social y por naturaleza el concepto de esta manada está impreso en nuestro ADN”, advierte. Y reconoce que la gente cercana a nosotros juega un papel importantísimo en nuestro equilibrio como persona: “En la pirámide de Maslow, la necesidad social está expresada como algo primario para el ser humano. En este sentido, se trata de reconocer quiénes son esas personas valiosas en nuestras vidas y cómo de profunda es nuestra relación con ellos”.

Cómo te recuperas

Entiéndase por recuperación en el mundo del deporte como el proceso curativo después del desgaste físico ocurrido durante una sesión de entrenamiento.

“Pero para alguien que no es atleta el proceso curativo es más mental que físico”, sostiene. “¿Qué haces para regresar a un estado de equilibrio y paz mental después de un día de trabajo duro? Podemos meditar, estirar, caminar, hacer ejercicios de respiración, bailar… la pregunta que deberíamos hacernos es cómo nos relajamos de verdad. Prueba a pensar cuál es tu manera favorita de desconectar de la rutina”, concluye.

Cómo te mueves

Es decir, qué ejercicio hacemos. Nos explica que es el único factor que acelera positivamente la curva de la salud y va intrínsicamente de la mano con todos los demás factores. “Al hacer ejercicio estamos mejor mentalmente porque liberamos dopamina (la hormona de la felicidad) y esto nos lleva a conectar mejor con nuestra gente, ir a dormir mejor…”, recoge Daniel Rojas.

Conclusión: no solo el peso nos define

Ceci Rovella, nutricionista, determina que un número no define nuestro estado de salud porque somos mucho más que eso: “Una persona puede tener un peso normal (IMC) y no llevar un estilo de vida saludable, por lo que su peso no es sinónimo de salud. A su vez, que una persona tenga sobrepeso no significa que no lleve un estilo de vida saludable, basta con el estigma del peso”.

Y propone dejar de tildar a las personas como peso normal, con sobrepeso u obesos: “Hay que cambiar el enfoque, esa es la clave. Es decir, pensar que nuestro cuerpo nos pertenece y es nuestra tarea cuidarlo. Nos cuidamos para sentirnos bien con nosotros mismos, no solo para vernos bien. Nos cuidamos para mantenernos saludables y prevenir enfermedades, no para encajar en un estándar de belleza inalcanzable, poco saludable y obsoleto”.