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Recuperación después de entrenar en el gimnasio

La alimentación post entrenamiento no es tan importante como puedes estar pensando. No decimos que no sea importante, pero en la mayoría de casos, si no te encuentras en una situación muy prolongada de ayuno, si tu dieta en general ya cumple tus requerimientos y si solo entrenas una vez al día y tus entrenos no son especialmente intensos o prolongados, no es necesario que te estreses.

Realmente, esta comida es sencillamente una más, pero vamos a ver qué puedes comer para sacarle el máximo partido al entrenamiento.

Después del entrenamiento hay dos macronutrientes que nos interesan especialmente, las proteínas y carbohidratos. Esto se debe a que durante los entrenamientos tanto de fuerza como de resistencia, se producen dos fenómenos que son, el daño muscular y depleción de glucógeno

Esto es lo que ocurre cuando entrenamos

Cuando entrenamos, provocamos ciertas alteraciones sobre la integridad de las microfibrillas, que son las estructuras que forman los músculos. Estas alteraciones hacen que aumente la degradación de las proteínas de nuestros músculos, y este es el motivo por el cual los deportistas necesitan más proteínas que el resto de la población.

El otro proceso que ocurre durante el entrenamiento, es la reducción o la depleción de las reservas de glucógeno. El glucógeno es un carbohidrato formado por miles y miles de unidades de glucosa unidas. Este carbohidrato es tan importante porque nos proporciona una gran parte de la energía que utilizamos durante los entrenamientos.

El qué y el cuánto son más importantes que el cuándo, es decir, que es más importante que respetes el total de macro y micronutrientes que necesitas y que estos sean de calidad; el momento del día es algo menos importante, aunque no es una mala recomendación realizar una ingesta significativa en el post entrenamiento de proteínas.

Cuánta proteína consumir después del entrenamiento

No es recomendable que se separen las comidas ni antes ni después de entrenar más de 3 o 4 horas. La Sociedad Internacional de Nutrición Deportiva propone consumir dosis de entre 0,25 y 0,4 gramos de proteína por kilogramo de peso corporal. Para una persona de 70 kg de peso supondría consumir entre 17,5 y 28 gramos de proteína en el post entrenamiento.

Si queremos obtener una dosis alta de proteína de manera sencilla, lo más habitual es recurrir a las carnes, que por cada 100 g de producto, tienen alrededor de 20-25 g de proteína. En cuanto a los pescados, suelen tener una cantidad de entre 18-22 g de proteína por cada 100g de producto. Los huevos también pueden ser una buena opción porque aunque solo tienen 8 g de proteína por unidad, es de muy alta calidad. Otra de las fuentes son los lácteos que, dependiendo del tipo de lácteo, van a tener más o menos proteína.

Como fuentes vegetales, tenemos las lentejas, con 25 g de proteína, los garbanzos y alubias con 21 g, el seitán con 24 g y, posteriormente, al tofu, quinoa y avena, con 17, 13 y 12 g, respectivamente.

Con respecto a la proteína en polvo, puede ser muy útil porque es muy sencilla de transportar, tiene buen sabor, su calidad es elevada y, por lo general, se digiere muy bien. Además, los alimentos en estado líquido aceleran el vaciado gástrico y aumenta la velocidad de absorción de los nutrientes, lo que nos interesa bastante después de un duro entrenamiento.

Dentro de las proteínas en polvo de origen animal tenemos la proteína whey, la caseína y albúmina de huevo, que son las que mayor biodisponibilidad tienen. Dependiendo de si son concentrados o aislados, tienen entre 70 y 90 g de proteína por cada 100 g de producto.

Dentro de las fuentes vegetales, tenemos la proteína de soja en polvo, que es la mejor, la de guisante, cáñamo y la de arroz. Aunque estas tienen una calidad menor, son muy aptas para dietas vegetarianas y tienen un impacto mucho menor sobre el medio ambiente.

Cuántos carbohidratos consumir

La mejor forma de reponer esta reserva de glucógeno para poder utilizarlo más adelante en otro entrenamiento, es mediante la ingesta de carbohidratos. La recomendación que te proponemos es que incluyas una ingesta de 1.2 gramos de carbohidratos por kilogramo de peso corporal.

De nuevo, si nos ponemos en un escenario donde queremos optimizar las reservas de glucógeno, una persona de 70 kg de peso, necesitaría comer alrededor de 84 g de carbohidratos, en caso de que solo entrene una vez al día.

Hay que saber que no todos los hidratos de carbono son iguales, y como hay distintos transportadores que se encargan de su absorción, vale la pena que combines varios de los alimentos que te propones a continuación.

  1. Cereales: Arroz (84 g de hidratos/100 g de producto), pasta (75 g/100 g), copos de maíz (87 g/100 g), avena (60 g/100 g), pan (55 g/100 g)
  2. Frutas: Dependiendo de la fruta, tendrá un poco más o un poco menos de carbohidratos por cada 100 g, que puede variar desde lo 15 hasta los 25 g de carbohidratos. Las frutas deshidratadas, tienes desde 40 hasta 65 g/100 g.
  3. Legumbres: Lentejas y garbanzos (49 g/100 g), judías (35 g/100 g), patata (aunque no sea una legumbre, puede ayudarnos a aumentar nuestra ingesta de carbohidratos que, por cada 100 g, tiene 15 g de carbohidratos).

La suplementación con carbohidratos no suele ser necesaria, aunque sí pueden venir bien para aquellas personas que tengan que comer muchísimo o que tengan poco apetito. En este caso recomendamos maltodextrina, ciclodextrina o amilopectina.

¿Qué pasa con las grasas?

Con respecto a las grasas, recomendamos consumir las mínimas posibles ya que normalmente, en la comida post entrenamiento se suele comer bastante y las grasas al retrasar mucho el vaciado gástrico, podría generar problemas digestivos.

Por otro lado, incluir grasas en esta comida no nos interesa en ningún ámbito de la nutrición deportiva porque ni van a maximizar la síntesis de proteínas musculares ni van a ayudarnos a aumentar la resíntesis de glucógeno.

Las mejores bebidas para aumentar el hierro

Si necesitamos un plus de hierro, lo más normal es que el médico nos recete algún tipo de suplemento. Sin embargo, si el hierro está solo rozando el mínimo, es probable que nos diga que mejoremos nuestra alimentación y la hagamos más variada. Es aquí donde entran estas bebidas ricas en hierro que vamos a comentar a lo largo de este texto.

El hierro es de vital importancia en el organismo, ya que, gracias a él, el cuerpo puede crecer y desarrollarse adecuadamente. Nuestro organismo usa el hierro para crear hemoglobina, que es una proteína de los glóbulos rojos que transporta el oxígeno por todo el cuerpo. Del mismo modo, también se usa el hierro para crear la mioglobina, que es una proteína que proporciona oxígenos a los músculos, algo muy importante para los deportistas.

¿Cómo obtener hierro en bebidas?

El hierro es el oligoelemento más abundante en el organismo. Cada día, nuestro cuerpo necesita unos 18 mg, por lo que necesitamos una alimentación muy variada para alcanzar esas cifras. Los zumos ayudan mucho, ya que nos facilitan el consumo de frutas y verduras ricas en hierro.

A lo largo de este texto vamos a ver algunas de las principales combinaciones para consumir en nuestro día a día y aseguramos unas buenas reservas de hierro por cada ml de sangre en nuestro cuerpo. También, al final del texto ampliaremos los consejos para mejorar la absorción de hierro y comentaremos qué alimentos evitan que el organismo absorba este mineral.

Para obtener el hierro en las bebidas, hay que mezclar bien, solo para lograr un buen sabor y un resultado digestible, sino que hay que tener en cuenta ciertas claves. Por ejemplo, la vitamina C ayuda a la absorción de hierro.

 

Bebidas ricas en hierro

Vamos a conocer las mejores bebidas ricas en hierro para aumentar las reservas de este mineral en nuestro organismo y no sufrir anemia ferropénica, entre otras. La anemia nos hará sentir fatiga, debilidad, malestar, cansancio y agotamiento mental, nos costará mucho mantener la temperatura corporal, perderemos el apetito, tendremos insomnio, piel pálida, etc.

Zumo de remolacha
La remolacha es una verdura muy rica en hierro, además tiene multitud de vitaminas y minerales que no debemos pasar por alto. Un zumo de remolacha, puede ser enriquecido con naranja, zanahoria, manzana, limón, semillas o frutos secos ricos en hierro como los que comentaremos unos párrafos más abajo.

La remolacha nos aporta vitamina A, grupo B y C, principalmente. Además de minerales tan importantes como hierro, fósforo, sodio, magnesio y potasio. Es un cañón de beneficios para nuestro organismo, que, al mezclarlo con frutas, aumentamos su valor nutricional. Con la remolacha también se puede hacer colorante natural, ensaladas, bizcochos, cremas de verduras, macarrones rosas, salsas, hummus, etc. Con esto queremos decir, que cuando compremos esta verdura, podemos sacarle mucho provecho.

Zumo de espinacas y semillas
Las espinacas son una excelente elección, además son muy versátiles y podemos comerlas crudas o cocidas, en revueltos, en empanadas, bocadillos, cremas, con pescado, carnes, etc. Ahora ya sabemos que también en zumos, eso sí, hay que darle un toque especial para que no sea un zumo verde agrio. Por eso podemos agregar semillas de lino o de sésamo, chía, semillas de girasol, semillas de amapola, ciruelas pasas, pistachos, plátano, kiwi, etc.

Las semillas la podemos echar enteras o bien pasarlas por un procesador de alimentos o un mortero y convertirlas en polvo, de esta forma será más fácil introducirlas en zumos y otras recetas, sino queremos sentir los grumos. Todo lo que sea potenciar su valor nutricional y aumentar la cantidad de hierro, es bienvenido.

Zumo de calabaza
El zumo de calabaza, también puede mejorarse con otras verduras como zanahoria, para que su valor nutricional sea aún mejor, además de agregarle semillas de chía, pipas de calabaza, pistachos, naranja, miel, etc. Es una hortaliza fácil de digerir y que sienta muy bien al organismo, además, es apta para todas las edades y suele estar muy libre de contraindicaciones.

La calabaza es rica en hierro, y nos va a aportar ese plus que necesitamos en nuestro organismo, además, desayunarlo en ayunas, nos dará un chute de energía que nos ayudará a aguantar la jornada con buen ánimo. Eso sí, pasadas 2 o 3 horas, deberíamos comer algo contundente como una tostada de aguacate, huevo y jamón; yogur griego sin azúcar con frutas y frutos secos o muesli; tortitas con miel y semillas; una crepe rellena de lonchas de pavo, tomate en rodajas y huevo revuelto con queso y espinacas, etc.

Zumos con frutos secos
Hemos visto que hay zumos de todo tipo, y en casi todos hemos introducido las semillas y los frutos secos, y eso se debe a que un alimento de tamaño tan diminuto, nos aportan multitud de vitaminas, minerales y aceites esenciales que nos ayudan a mejorar la salud desde el interior.

Los frutos secos con más hierro son los pistachos, las almendras y las avellanas. Son 3 frutos secos que encajan a la perfección con postres, cremas y zumos de frutas, así que nos será fácil consumirlo. Recordemos que cada día tenemos que tomar unos 20 0 30 gramos de frutos secos variados.

Otro ingrediente extra muy beneficiosos para el organismo y que ayuda a aumentar ese porcentaje de hierro diario, es el jengibre. Es cierto que no gusta a todos, pero podemos echarlo en polvo, media cucharadita y potenciamos este zumo.

 

Consejos para mejorar la absorción

Para que este mineral entre al organismo, es mejor hacerlo en ayunas, es decir, llevar mínimo 12 horas sin comer. Estos zumos los podemos comer a media tarde, si queremos, pero en ayunas, la absorción del hierro será más eficaz. Cuando decimos ayunas, nos referimos al desayuno.

Además, también es importante saber que hay alimentos que impiden la absorción de este mineral tan importante. Por ejemplo, los taninos del café y el té, los alimentos ricos en calcio como los lácteos, los alimentos altos en fibra, así como los fármacos antiácidos. Todo esto dificultará la absorción del hierro por lo que no debe acompañar a estos sumos, y solo debemos consumirlos mínimo dos horas después de estas bebidas ricas en hierro.

El exceso de hierro puede causar problemas de salud, ya que se almacena en órganos muy importantes como el hígado, el corazón y el páncreas. Es muy difícil que tengamos exceso de hierro en el organismo, pero si tenemos alguna dolencia, podemos consultar con un especialista.

Ya dijimos antes que tomar vitamina C ayuda a la absorción del hierro, aparte de hacerlo en ayunas. Pero no sirve cualquier tipo de vitamina C, ya que mucha gente cree que los suplementos vitamínicos, sustituyen perfectamente a la fruta y la verdura, y no es cierto. Podemos agregar pistachos, naranja, kiwi, mandarina, plátano, fresas, cerezas, limón, etc. a los zumos o bebidas ricas en hierro, para aumentar la presencia de este mineral tan vital.

Tampoco hay que obsesionarse con esto, es importante mantener una dieta variada y rica en frutas, verduras, cereales, semillas, y demás, pero no podemos, ni debemos, trasladar el consumo de alimentos frescos a los zumos. De forma puntual, como desayuno para aumentar vitaminas y minerales, ok, pero nunca ha de ser nuestro método de alimentación. Los batidos sustitutivos no sustituyen nada.

Flow de 5 movimientos de yoga contra el estrés

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Hay una razón por la que cada vez más mujeres se obsesionan con el yoga. Esta antigua práctica oriental puede ayudarte a mejorar tu fuerza y flexibilidad, pero además es una poderosa herramienta para alterar tu estado mental: yoga contra el estrés.

¿Te cuesta trabajo dormir? ¿Tienes una junta importante en puerta? ¿Necesitas algo que te alegre el día? Aquí encontrarás algunos flows rápidos de yoga que te harán entrar en la zona.

1. POSE DE NIÑO

(a) Híncate en el suelo con los dedos gordos de los pies tocándose y las rodillas abiertas. Exhala y baja el torso entre los muslos, manteniendo la columna totalmente estirada.

(b) Extiende los brazos hacia el frente, sintiendo un estiramiento del coxis hasta las puntas de los dedos. Relaja los hombros y descansa aquí durante cinco respiraciones o más si sientes que lo necesitas.

2. GATO VACA

(a) Comienza en posición de mesa, con las muñecas de- bajo de los hombros y las rodillas bajo las caderas. Inhala hacia pose de vaca, bajando el estómago para arquear la columna y llevar la mirada hacia arriba.

(b) Exhala hacia pose de gato, redondeando la espalda, metiendo la pelvis y bajando la cabeza. Continúa moviéndote de vaca a gato a lo largo de cinco respiraciones completas.

3. FLEXIÓN AL FRENTE

(a) Comienza parada con los pies juntos, luego exhala e inclínate lentamente al frente. Estira la columna conforme te doblas hacia adelante, flexionando las rodillas si es necesario.

(b) Lleva las palmas o las puntas de los dedos a la parte trasera de tus tobillos. Presiona el piso con las plantas de los pies y eleva el trasero hacia el techo, juntando la parte superior de tus muslos. Activa el core y deja que la cabeza cuelgue entre tus brazos.

4. POSICIÓN RESTAURADORA DE PEZ

(a) Coloca una almohada o un bloque de forma paralela al borde de tu mat. Recuéstate gentilmente sobre el aditamento, de manera que el borde inferior esté al nivel de tu bra. Puedes usar otra almohada o bloque como apoyo para la cabeza si lo necesitas.

(b) Deja caer tu peso y coloca los brazos a los costados o por encima de la cabeza. Mantén la posición durante un minuto por lo menos. Para salir de ella, gira hacia un costado.

5. PIERNAS SOBRE LA PARED

(a) Ya te sientes más cómoda con los pies en el aire, ¿cierto? Como hiciste antes, acerca tus caderas a la pared, con la espalda plana en el suelo y el trasero tan cerca del muro como te parezca cómodo.

(b) Eleva las piernas completamente estiradas, recargándolas en la pared. Siéntete libre de poner una almohada bajo el trasero para aliviar cualquier incomodidad en la espalda baja. Permanece así de cinco a 15 minutos.

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Rutina de Animal Flow: obtén flexibilidad y fuerza

Animal Flow es una disciplina que incluye una gama de ejercicios y combinaciones de movimientos que buscan regresarte a lo más básico: la conexión con tu cuerpo.

El arte del Animal Flow está justo en fluir con la secuencia de ejercicios y transiciones que requieren control y conciencia total de cada articulación, grupo muscular y movimientos que lo componen.

En resumen, es un entrenamiento de bajo impacto ideal para tonificar todo el cuerpo usando tu peso corporal. Practica estos movimientos uno tras otro, dominando cada vez más la técnica. Te aseguramos que aunque luce fácil, desde la primera repetición sentirás cómo trabaja tu cuerpo, una vez que domines la práctica podrás crear tus propias combinaciones y secuencias de acuerdo a tu nivel y objetivos.

Los beneficios del Animal Flow

Trabajarás tu movilidad, flexibilidad, comunicación neuromuscular, estabilidad
y fuerza.

Rutina de Animal Flow: Comienza con los básicos

INSTRUCCIONES: Haz los 7 ejercicios seguidos y en el orden establecido.
Cada ejercicio se hace por 45-60 segundos de trabajo, y 15 de descanso.
O bien, cumple con 10-15 repeticiones de cada ejercicio.
Al terminar toda la serie descansa 2 minutos.
Vuelve a empezar hasta completar 4-6 series.

1. APE REACH

a. Comienza con la cadera baja y las piernas abiertas. La cabeza entre los brazos con la vista hacia abajo y las palmas en rotación juntando pulgares.
b. Poco a poco eleva el torso y gira las palmas de las manos hacia el techo. Eleva los talones y con la espalda recta mantén la posición.

2. LOADED BEAST A BEAST

a. Empieza con las palmas debajo de los hombros y las rodillas debajo de la cadera.
b. Flexiona las rodillas y lleva la cadera hacia tus talones con la cabeza entre los brazos.

3. CRAB REACH

(Palma derecha a crab reach palma izquierda)
a. Comienza con una palma (con los dedos hacia atrás) y las plantas de los pies apoyadas en el piso. La cadera está en flexión y la palma contraria debe estar frente a tu cara.
b. Extiende la cadera, arqueando tu espalda y girando el torso levemente para estirarte.

4. LEAVITATING SIDE KICKTHROUGH

Empieza con las palmas debajo de los hombros y las rodillas debajo de la cadera.
b. Eleva la cadera para quedar en un parado de manos con las rodillas en flexión.
c. Al caer, apoya el pie izquierdo y gira la cadera para llevar la pierna derecha hacia el lado izquierdo y estirarla.
d. Repite al lado contrario.

5. SCORPION REACH

a. Empieza con las palmas debajo de los hombros y las rodillas debajo de la cadera.
b. Lleva la rodilla derecha hacia el codo izquierdo.
c. Impulsa la pierna derecha hacia arriba y hacia atrás, extendiendo la cadera.
d. Regresa y repite.

6. LOADED BEAST A FRONT STEP

Flexiona las rodillas y lleva la cadera hacia tus talones con cabeza entre los brazos.
b. Impúlsate hacia adelante llevando el pie derecho y la palma derecha al frente.
c. Regresa y repite.

7. WAVE UNLOAD

a. Flexiona las rodillas y lleva la cadera hacia tus talones con cabeza entre los brazos.
b. Extiende las rodillas y eleva la cadera.
c. Poco a poco lleva el peso hacia el frente, encorvando ligeramente la espalda.
d. Deja caer la pelvis y que lo último que suba sea tu cabeza con la mirada al cielo.

AL TRATARSE DE EJERCICIOS QUE NO REQUIEREN NADA MÁS QUE TU PROPIO CUERPO, LO HACE APTO PARA CUALQUIER PERSONA, INCLUIDAS AQUELLAS QUE BUSCAN PREVENIR LESIONES O REHABILITARSE DE ALGUNA CIRUGÍA O LESIÓN PREVIA

¿Qué son las bayas de Goji?

Es bastante probable que hayamos oído hablar sobre las bayas de Goji, pero nunca las hayamos comido. Es más, es probable que las hayamos visto en algún supermercado y hayamos tenido curiosidad por comprarlas. Hoy sabremos todo sobre ellas, hasta el cómo se comen y si todos podemos comerlas o tiene contraindicaciones importantes.

Las bayas de Goji parecen un fruto extraño y hasta venenosos, pero realmente, es un fruto milenario al que se le atribuyen propiedades beneficiosas y viene del lejano oriente. Es interesante ampliar nuestra cultura culinaria, y animarnos a probar otros alimentos, pero en este caso, mucho cuidado si somos diabéticos, alérgicos al polen o estamos embarazadas.

¿Qué son?

En pocas palabras, estas bayas son el fruto del árbol llamado Lycium barbarum que crece en el Tíbet y en Mongolia. Un árbol que crece a más de 4.000 metros de altura y que da como resultado este fruto de color rojo intenso, aunque se comercializa en un estado parecido a la uva pasa y con un sabor dulce.

Un fruto al que se le han atribuido multitud de nombres, ya que se le considera un superalimento capaz de retrasar el envejecimiento de la piel, pero no nos alegremos tanto, ya que no es el milagro de la eterna juventud.

Desde los años 90 pulula por todo el mundo y en España es común verla. Se hizo muy popular hace un tiempo, pero no había tantas redes sociales. Ahora, multitud de influencers hablan de ellas y se está volviendo a comercializar con mucha frecuencia.

Estas bayas se integraron dentro de la medicina tradicional china y apareció en la cultura de Asia hace más de 2.000 años, por lo que en el lejano oriente se usan con mucha normalidad.

Valor nutricional

Estas bayas tan particulares no son muy bajas en calorías, pero no nos alarmemos, eso es si comemos 100 gramos. Los expertos aconsejan no superar los 15 gramos al día, ya que solo se debe usar para picotear o para añadir a un yogur, por ejemplo. Además, en el apartado de contraindicaciones entenderemos por qué no debemos comer muchas, ni tampoco por qué no todos debemos consumir este alimento.

100 gramos de estas bayas tienen 370 kilocalorías, 63 gramos de carbohidratos, casi 12 gramos de proteínas, 8 gramos de fibra y 0,5 gramos de grasas. Pero hay otra serie de nutrientes muy importantes, como son las vitaminas y los minerales, que es lo que de verdad le aporta al organismo.

A decir verdad, este alimento no es muy rico en cuanto a nutrientes, ya que solo tiene 112 mg de calcio, 9 mg de hierro (más del 110% de la cantidad diaria recomendada) y 1.132 mg de potasio. Vitamina A 8 mg que supone casi el 900% de la cantidad diaria recomendada y vitamina C con 310 mg que supone casi el 350% de la cantidad diaria recomendada.

Cómo se consumen

Estas bayas se comercializan secas para aumentar su durabilidad, aunque también podemos ver batidos con este ingrediente, yogures e incluso algunos frutos decorando un pastel. Ya depende de donde estemos, es decir, en qué país nos encontremos.

La OCU ya advirtió una vez de la toxicidad de estas bayas, pero eso se debe a los productos químicos que se usan al cultivar el árbol, es decir, a los pesticidas. Es por esto, que mejor comprarlas en sitios de confianza, nunca al peso y siempre con paquetes cerrados.

Para comerlas, solo hay que abrir la bolsa y servirnos unas 10 bayas como máximo para un bol grande de yogur, cereales, coco, chocolate, y otras frutas como naranja o arándanos. Lo mejor es solo comer, 5 o 6 por días, ya que el exceso de vitamina A y C puede llegar a ser grave en el organismo.

Beneficios

Las bayas de Goji hemos visto que tiene unos valores nutricionales algo desproporcionados, es decir, muy pocas vitaminas, pero con valores muy altos y muy pocos minerales, pero con valores bajos salvo el hierro que es muy alto. Esto hace que los beneficios sean escasos o muy concretos y es lo que vamos a ver a continuación:

Rico en antioxidantes

Antienvejecimiento celular, es de las principales propiedades de estas bayas, de hecho, los expertos recomiendan 20 gramos diarios para retrasar el envejecimiento de las células del cuerpo. Pero es que los antioxidantes no solo sirven para rejuvenecer nuestra piel, sino para todas las células del cuerpo, incluso las neuronas, así que ayuda también a retrasar la llegada del Alzheimer.

Bueno para la falta de hierro

Su alto porcentaje de hierro es muy bueno para aquellas personas que tienden a tener el hierro bajo o incluso llegan a sufrir anemia ferropénica. El hierro es un mineral vital para el transporte del oxígeno por todo el cuerpo, y tenerlo bajo afecta a muchísimas funciones importantes del organismo como la concentración, la respiración, el ritmo cardíaco, etc.

Regula el tránsito intestinal

Su contenido en fibra, mezclado con otras frutas y verduras, ayuda a regular el tránsito intestinal, por lo que podremos decir adiós al estreñimiento ocasional. El organismo necesita una media de 40 gramos de fibra diaria para funcionar adecuadamente. Recordemos que la fibra no solo sirve para evacuar, también ayuda a regular los niveles de azúcar en sangre.

Contraindicaciones

Entre las contraindicaciones principales está la prohibición de su consumo en embarazadas y lactantes. Así mismo, estas bayas de Goji no sientan bien a los diabéticos, ya que pueden disparar los niveles de azúcar en sangre.

Quienes padezcan de tensión arterial alta, tampoco deberían consumirlas, o en todo caso preguntar antes a un especialista. Esto se debe a la incompatibilidad con algunos fármacos, cosa que también sucede con los diabéticos que se pinchan insulina.

Aquellas personas alérgicas al polén, no deberían consumir este alimento, ya que podrían experimentar efectos adversos graves. Lo mismo sucede con aquellas personas que tengan problemas de corazón o estén tomando medicamentos anticoagulantes como el sintrom.

El exceso vitamina A y C también es muy negativo para el organismo. Está claro que no vamos a consumir 100 gramos de bayas de Goji, pero si en un día nos pasamos del 100% de vitamina A y C, debemos saber que podremos experimentar algunas consecuencias como mareos, fatiga, dolores de cabeza o diarreas.

Estos son los efectos en tu cuerpo cuando empiezas a correr

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Si eres principiante te asaltarán muchas preguntas a la hora de empezar a correr. A pesar de no tener todas las respuestas, te calzas las zapatillas y comienzas con el running. Las primeras semanas observarás una larga lista de posibles efectos negativos, que te llevarán varias veces a pensar en dejarlo. Pero aguantas.

Sigues entrenando y superas la barrera del primer mes, y como si de un imán se tratase, el polo negativo del comienzo, atrae a una lista infinita de efectos positivos. Y es entonces cuando te enganchas a esas sensaciones agradables y piensas que deberías haberte iniciado mucho antes.

En este artículo vamos a comentar algunos de los efectos que se producen en nuestro cuerpo desde la primera semana de entrenamiento, sin profundizar en temas fisiológicos más complejos.

La primera semana no es fácil

La primera semana es como cuando tenemos que pagar un coste muy elevado para ver a nuestro grupo de música favorito, o una entrada para una final de un evento deportivo. Nos cuesta, nos lo pensaremos muchas veces, e incluso puede que nos arrepintamos de ello.

Pero después de vivir las sensaciones positivas que nos produce ese espectáculo cultural y deportivo, nos enganchamos y queremos más. El mantra que debemos repetirnos al inicio es que: no será fácil, pero merecerá la pena.

Flato: dolor en el costado

Sales a realizar tu primera sesión de running con una motivación muy alta y de repente notas un dolor en el costado. No hay ningún problema con ello, más allá que nos hará parar hasta que se nos pase. Si lo notas, disminuye tu velocidad y respira profundamente.

De esa forma se “reseteará” nuestra respiración y la musculatura implicada, y podremos continuar corriendo. Es normal que aparezca en los comienzos por un mal control de la respiración y una musculatura respiratoria.

Sabor a sangre repentino en la boca

Al igual que con el flato y el entrenamiento respiratorio, nuestro sistema circulatorio también necesita ir adaptándose. Si la sesión de carrera es extenuante puede aparecer un sabor a sangre o a metal en la boca, pero no hay mayor problema al inicio.

Ocurre principalmente en las primeras salidas de running, y también en otros sujetos más avanzados que inician una sesión de alta intensidad sin realizar un correcto calentamiento.

Dolor de cabeza por una incorrecta hidratación

Principalmente puede ocurrir por una mala hidratación. Al comenzar a correr debemos ser conscientes que necesitamos tomar más agua. La prueba más simple para saber si estamos correctamente hidratados o no es la prueba de la orina.

Si nuestra orina es transparente, la hidratación es correcta. A medida que deja de ser transparente y adopta un color amarillento comienzan los síntomas de deshidratación, que se agravan con un color oscuro de la orina. Si estamos deshidratados, y añadimos una sesión de entrenamiento, pueden aparecer dolores de cabeza durante la carrera o después a la misma.

Rozaduras y ampollas por mal uso del material o falta de adaptación

Las zapatillas pueden hacer rozadura en el talón, la zona interna de los muslos también puede irritarse por el rozamiento, y los pezones con el roce continuo de la camiseta también pueden terminar con pequeñas heridas.

La vaselina es la mejor aliada para evitarlo. La recomendación general es untar con vaselina las zonas que más pueden sufrir de irritación. Especialmente necesario es si vas a hacer tiradas más largas, ya que a mayor tiempo de rozaduras, mayor posibilidad de irritación.

Otro de los aliados son unos calcetines de calidad. Comprar unas zapatillas de gama media o media alta nos aportará muchos beneficios, pero si los calcetines no acompañan y se producen rozaduras y ampollas, esos beneficios se esfumarán.

Espasmos en la cama y en el sofá

Mientras el cuerpo se recupera y estamos en el sofá o nos vamos a dormir, puede que observes que tus piernas producen algún espasmo repentino. Es muy común que ocurra, y puede limitarse con una buena nutrición e hidratación.

Cuando entrenamos perdemos electrolitos que deben ser reintroducidos por alimentos o bebida. En caso de que haya deficiencia de los mismos pueden ocurrir los citados espasmos y calambres.

Agujetas: dolor muscular de inicio retardado

Las agujetas no son sinónimo de un buen entrenamiento. De hecho, nuestro objetivo es entrenar sin que aparezca ese dolor muscular al día o días siguientes. En principiantes es casi seguro que van a aparecer ya que simplemente con salir a correr durante diez minutos ya puede producir suficiente daño muscular para que nos sintamos doloridos al día siguiente.

Es por ello que debemos comenzar muy poco a poco, por ejemplo con el método CACO, alternando caminata y carrera. Siempre será preferible salir varios días la primera semana, a salir solo el primero y no poder correr más por las inmensas agujetas que tenemos. Así que mejor diez minutos cuatro días a la semana, que un día cuarenta minutos.

Guerra interna: no tengo ganas

Hábito y esfuerzo son inversamente proporcionales. El inicio de cualquier hábito nos supone un gran esfuerzo. Empezaremos a cuestionarnos para qué corremos, por no salir hoy a correr no pasa nada, y una larga lista de excusas que nuestro cerebro irá soltando.

En esta primera semana, y algunas más, tendremos que tirar de fuerza de voluntad para acallar esa vocecita que nos pide quedarnos en el sofá. Pero poco a poco, a medida que se convierta en un hábito, el esfuerzo requerido disminuirá hasta eliminarse casi por completo.

En los dos primeros meses van apareciendo efectos positivos

Si el objetivo es la pérdida de peso cuidado con el número de la báscula

Una de las causas por las que comenzamos a correr es porque queremos disminuir nuestro peso, más en concreto nuestra masa grasa. Es por ello que iniciamos las sesiones de carrera a la vez que una dieta restrictiva. La grata sorpresa llega cuando nos pesamos después de la primera semana y vemos que hemos perdido dos kilos.

Ese peso perdido apenas proviene de la masa grasa. Entrenando hemos gastado depósitos de glucógeno almacenados, y muy posiblemente no estemos bien hidratados porque aún no estamos acostumbrados. La mezcla de menos agua y menos glucógeno es la que causa esa gran pérdida de peso.

Si volvemos a realizar el pesaje la siguiente semana, muy posiblemente veamos que bajamos muchos menos peso en la báscula, incluso posiblemente hasta aumentemos el peso de la semana anterior. Es recomendable por tanto que, aunque puedes utilizar el peso como guía, tengas en cuenta que los valores pueden variar en gran medida en estas primeras semanas.

Las uñas negras son características del corredor

Si tu uña del pie, especialmente la del dedo gordo, roza con la puntera constantemente puede provocar un mecanismo circulatorio que produce ese color negro debajo de la uña. Con el tiempo se deshace el daño de los vasos sanguíneos que han derramado, la uña se caerá y crece una nueva uña.

Existen varios consejos para el cuidado de las uñas en corredores. Si te ocurre continuamente puede deberse a que tu zapatilla es demasiado estrecha para tu tamaño de pie, por lo que debes buscar una zapatilla adecuada.

Musculatura tensa y posible aparición de molestias

Si has comenzado a correr, y no has tenido en cuenta la técnica de carrera correcta, o diferentes estrategias para cuidar tus articulaciones, es posible que notes en este mes algún tipo de molestia.

Las lesiones en el corredor son muy frecuentes, pero no excedernos en el entrenamiento y comenzar desde el principio con la prevención de lesiones, disminuirá en un muy alto porcentaje la posibilidad de lesión.

Más facilidad para conciliar el sueño y calidad del mismo

Hasta ahora solamente hemos visto efectos negativos, exceptuando que podemos perder peso gracias al running. Pero ya habiendo superado las primeras semanas, dentro del primer mes comenzaremos a sentir efectos positivos.

Una de las bases de ello es dormir mejor. Si dormimos mejor tendremos más energía y podremos combatir mejor el estrés y diferentes situaciones demandantes durante el día.

Nuestro cuerpo activará mecanismos que nos harán sentirnos bien

Las endorfinas son las sustancias más conocidas y extendidas, aunque hay otras muchas cascadas que nos ayudan a disminuir el estrés, a elevar nuestra felicidad y a mejorar el bienestar mental en general.

Si ya eres runner conocerás esa sensación: cuando estás en la ducha y notas un bienestar general que difiere por mucho a esa situación de estrés y ansiedad. Y si aún no lo eres, lo entenderás en este primer mes, cuando las sensaciones placenteras comiencen a superar a los baches de las primeras semanas.

El tercer mes y todos los siguientes te alegrarás de haber comenzado

Le ganamos la guerra interna a nuestro cerebro

El hábito ha ido creciendo y ya está muy instalado en nuestro día a día, por lo que el esfuerzo que nos supone salir a correr ha ido disminuyendo y ahora nos cuesta más quedarnos en casa que ir a entrenar.

Esa lucha también nos será útil a la hora de afrontar otras metas, siendo conscientes del gran poder de los hábitos.

Tenemos más fuerza en las piernas y nos cansamos menos que antes, ante la misma situación

Aunque la carrera no es un entrenamiento de fuerza como tal, si se pueden producir mejoras de fuerza en el tren inferior. Lo podemos notar cuando cargamos la compra con mayor facilidad de lo que lo hacíamos meses atrás.

Subir las escaleras, jugar con los niños, etc. nos cansa menos y no nos falta el aire y hablamos entrecortado como al inicio. Al aumentar nuestro umbral aeróbico, podemos ir por ejemplo de senderismo hablando con nuestros acompañantes y hablar de forma fluida.

Mejoras estéticas y mayor autoestima

El autoestima no solamente depende del aspecto estético, aunque éste influye en gran medida. Sentirnos más fuertes mentalmente, sentirnos más capaces, formar parte de un grupo de corredores, entre otros, contribuye a elevar nuestra autoestima.

Por supuesto, una mejora en la composición corporal también ayudará a vernos mejor, tener un mejor concepto de nosotros mismos, y afrontar nuevos retos con mayor confianza.

Sentadillas con barra: cómo hacerlas correctamente

La biomecánica que hay detrás de una sentadilla con el peso corporal y una sentadilla con una barra cargada a la espalda es muy diferente ya que el centro de gravedad se desplaza de una manera u otra.

En este artículo vamos a profundizar en la técnica de una buena sentadilla con peso para que este año puedas iniciarte en este ejercicio tan básico y completo.

Cómo hacer una sentadilla con barra paso a paso

Son varias las cosas a tener en cuenta ya que la sentadilla no es solo bajar y subir sino que también debemos atender a aspectos como el lugar donde apoya la barra, la posición de nuestros pies e incluso la respiración. Veamos paso a paso cada una de estas cosas.

¿Dónde debemos colocar la barra en nuestra espalda?

En sentadilla trasera o back squat, básicamente hay dos formas de colocar la barra, o dos técnicas en todo caso: barra alta y barra baja. Hay quien diría que incluso puede haber una tercera híbrida pero por simplificar nos quedaremos con alta y baja.

  • En la técnica con barra alta, esta se apoya sobre nuestros trapecios.
  • En barra baja se apoya sobre la parte posterior de nuestros deltoides.

Tómate lo anterior como meras referencias ya que al final se trata de que cada persona por una simple cuestión de instinto y comodidad acabe encontrando el punto exacto.

En términos generales la sentadilla con barra alta es más vertical y más dominante de rodilla. En sentadilla con barra baja, más usada en powerlifting, el torso se inclina más hacia adelante y el movimiento es más dominante de cadera.

En términos de hipertrofia la sentadilla con barra alta puede ser más eficiente. En términos de fuerza absoluta, la tendencia es que la sentadilla con barra baja sea superior.

¿A qué anchura colocar nuestros pies y en que dirección?

Igual que sucede con la posición de la barra, la anchura y orientación de los pies depende de la morfología de cada persona, de la longitud de sus fémures y de cómo estos se insertan en la cadera. Dicho de otra manera, cada persona debe experimentar y descubrir la posición más cómoda.

Lo ideal al principio es que te cargues una barra a la espalda, sin peso y que experimentes diferentes configuraciones hasta encontrar la que te permita alcanzar una profundidad adecuada (sobrepasando los 90 grados) y sin molestias.

Como referencia estándar a partir de la cual realizar ajustes procura separar los pies a una anchura similar a la de las caderas. En cuanto a la orientación de la punta de los pies comienza dirigiéndolas hacia la una menos cinco o incluso hacia las dos menos diez, es decir, como si fueran las agujas de un reloj. Una vez hayas descubierto qué anchura y orientación de pies te conviene, asegúrate de que las puntas de los pies apuntan en la misma dirección que las rodillas.

Una vez más, en términos generales las personas que realizan sentadilla con barra alta tienden a elegir stances o posiciones más estrechas y puntas apuntando hacia el frente, o casi. En cambio los que realizan barra baja tienden a abrir mucho el stance y orientar las puntas hacia afuera.

Comienza el movimiento: fase excéntrica y concéntrica

Fase excéntrica

Sacamos la barra del soporte y nos disponemos a iniciar el movimiento. Lo primero que debemos hacer es aumentar nuestra presión intraabdominal para que nuestra columna esté estable y podamos incrementar nuestro rendimiento. Para ello debemos inspirar profundamente llevando el aire al interior de nuestro abdomen y hacer fuerza con él de dentro hacia afuera y en 360 grados.

Una vez tenemos el aire dentro lo mantenemos ahí e iniciamos el movimiento flexionando y conduciendo nuestras caderas hacia atrás para inmediatamente después acompañarlas flexionando nuestras rodillas.

La fase excéntrica llega a su fin cuando superamos los 90 grados, es decir, cuando nuestras caderas sobrepasan la línea paralela que dibuja nuestro muslo con el suelo. Lo ideal es bajar rápido pero con control, es decir, en unos dos segundos.

Fase concéntrica

Una vez termina la fase excéntrica es el momento de iniciar la concéntrica y subir. Comienza empujando el suelo bajo tus pies y conduce las caderas hacia arriba y hacia atrás. Dicho de otra manera, trata de mantener el pecho erguido y de colocar la cadera debajo de la barra lo más rápido posible. Esto disminuye el riesgo de acabar haciendo un buenos días en lugar de una sentadilla.

El hecho de alinear cadera y barra nos permite empujar con los cuádriceps más fácilmente y disminuir la demanda sobre nuestros erectores espinales.

Todo sobre la quinoa: propiedades, beneficios y su uso en la cocina

La quinoa es un alimento relativamente nuevo para nosotros, sin embargo, poco a poco se va popularizando e incluso la FAO designó al 2013 como el año internacional de la quinoa y desde Vitónica, te contamos todo sobre este alimento, sus propiedades, beneficios y su uso en la cocina.

Propiedades de la quinoa

La quinoa no es más que una semilla, pero con características únicas al poder consumirse como un cereal, por eso, la llamamos también pseudocereal. Como tal, la quinoa provee la mayor parte de sus calorías en forma de hidratos complejos, pero también aporta cerca de 16 gramos de proteínas por cada 100 gramos y ofrece alrededor de 6 gramos de grasas en igual cantidad de alimento.

Si comparamos la quinoa con la mayor parte de los cereales, ésta contiene muchas más proteínas y grasas, aunque éstas últimas son en su mayoría insaturadas, destacándose la presencia de ácidos omega 6 y omega 3. Respecto al aporte calórico, la quinoa es semejante o levemente superior a un cereal, pues contiene menor cantidad de hidratos.

Asimismo, debemos destacar su alto aporte de fibra, ya que puede alcanzar los 15 gramos por cada 100 gramos, siendo en su mayoría, fibra de tipo insoluble como poseen característicamente las semillas.

Si nos referimos a los micronutrientes, en la quinoa destaca el contenido de potasio, magnesio, calcio, fósforo, hierro y zinc entre los minerales, mientras que también ofrece vitaminas del complejo B en cantidades apreciables y vitamina E con función antioxidante.

Los beneficios de la quinoa

La quinoa al poder emplearse como un cereal, es especialmente beneficiosa en la dieta de personas celíacas, ya que no contiene gluten.

Asimismo, por su alto contenido en fibra y su mayor aporte proteico respecto a los cereales, la quinoa tiene un bajo índice glucémico, lo que la vuelve ideal para personas con diabetes o que desean adelgazar comiendo sano.

También es de gran ayuda para controlar los niveles de colesterol en sangre, ya que su fibra y sus lípidos insaturados favorecen el perfil lipídico en el organismo.

Por supuesto, la quinoa también contribuye a revertir el estreñimiento dado su alto contenido de fibra insoluble, y puede ser de gran utilidad en la dieta de personas vegetarianas, ya que posee una elevada proporción de proteínas y también, es buena fuente de hierro de origen vegetal.

Para el deportista puede ser un alimento muy valioso, semejante a la avena, dada la presencia de buenos minerales, de hidratos complejos y proteínas.

Claramente la quinoa puede emplearse en todo tipo de dietas, es de mucha utilidad y puede ofrecer notables beneficios a la salud del organismo.

Recetas de cocina con quinoa

Para comenzar a emplear la quinoa es importante hacer un lavado previo de las semillas, frotando las mismas suavemente con las manos, bajo el agua, de manera que se quite la capa de saponinas que recubre las semillas y que de quedarse allí, aportaría un sabor amargo.

Debemos tener cuidado dada la pequeñez de la semilla y podemos hacer esta operación sobre un tamiz. No debemos remojar, sino lavar y enjuagar repetidas veces, yo lo hago unas tres o cuatro veces bajo el grifo de agua, desechando el mismo en cada lavado.

Posteriormente hervimos tal como si fuera arroz, por espacio de 15 a 20 minutos o hasta que se abra la semilla. Colamos y listo para usar.

Con quinoa podemos elaborar todo tipo de platos, desde hamburguesas, ensaladas, pasteles, salteados o bien, usarla en reemplazo de la avena en el desayuno:

Algunas de las recetas que podemos elaborar con quinoa son:

  • Ensalada de pollo, quinoa y cogollos
  • Sopa de quinoa con almejas
  • Ensalada fresca de quinoa
  • Medallones de quinoa
  • Bowl de quinoa, verduritas y huevo
  • Sopa de quinoa con alubias y zanahoria
  • Paella de quinoa

Estas y muchas otras recetas más puedes elaborar con quinoa, un noble alimento con valiosas propiedades y beneficios.

Pesarte o no pesarte: cómo y cuándo subirte a la báscula

La polémica sobre pesarse o no vuelve a estar sobre la mesa y para ello, sabiendo que la corriente entre nutricionistas parece girar en torno a dejar de hacerlo, hablamos con dos expertos en la materia para salir de dudas.

“Antes de adentrarnos en el tema es importante saber cuál es el objetivo que tenemos a la hora de adelgazar o bajar de peso y, sobre todo, recalcar que el peor error que podemos cometer es volvernos esclavos de un número”, nos cuenta Leticia Garnica, dietista y nutricionista.

Garnica advierte que el peso no va a ser el indicador que nos diga si estamos corrigiendo los hábitos que tenemos por otros más saludables: “Se puede bajar de peso haciendo cosas que se alejan enormemente de un estilo de vida saludable. Es cierto que la báscula lo reflejará, pero no estaremos obteniendo el resultado que queremos largo plazo”.

Para empezar a hablar sobre el peso, la experta en nutrición explica que es importante recordar que éste es la suma de masa ósea, líquidos, grasa y masa muscular. Y, en definitiva, de todos los componentes del organismo que, a su vez, muchos de ellos, pueden causar variaciones en nuestro peso de un día para otro sin que ello signifique no estar haciendo las cosas bien.

Factores que varían en el peso

José Luis Simarro, médico estético, asegura por su parte que el peso no es lo único importante: “Existen otros factores que han de ser valorados, como la proporción entre el peso y la altura (IMC), la complexión (existe complexión delgada, mediana y grande), el sexo o la edad”.

Además, todos ellos pueden variar también en función de la actividad física, el tipo de alimentación o enfermedades diversas. En definitiva, son infinitos los factores que pueden determinar variaciones en el peso: inflamación por intolerancias, ciclo menstrual, fármacos, estrés (cortisol, hormona del estrés que provoca retención de líquidos), falta de sueño, consumo de alcohol, el horario en el que te pesas, ejercicio, ingesta de líquido o sólido…

El doctor Simarro explica que otro elemento relevante a la hora de pesarse es el hecho de que mucha gente observa que tiene grandes variaciones de un día a otro, sin tener relación con lo que se ha comido el día anterior ni con la cantidad, y generando un sentimiento de desesperación en quien lo sufre: “Estas variaciones, que generalmente se producen en mujeres, se deben a la inflamación producida por el tipo de comida que tomaron el día anterior, que provocó una retención de líquidos y les condujo a un aumento de peso”.

El experto concluye que es normal, además, que esta inflamación se produzca debido a la menstruación (sin significar un aumento de peso sino una retención de líquidos). Durante la menopausia se produce un cambio metabólico (los estrógenos desaparecen) y está comprobado que éstos ayudan a mantener el peso. “La distribución de la grasa y el metabolismo con la llegada de la menopausia tristemente empeora y cambia tanto el metabolismo como la distribución de la grasa. La ausencia de estrógenos que implica la menopausia produce un cambio en el metabolismo y la disminución de la grasa conllevando una tendencia a ganar peso sobretodo en cintura”, sostiene el doctor Simarro.

El peso ideal no existe

Garnica, por su parte, hace hincapié en que la grasa abulta mucho más que el músculo, pero en el caso del peso, la grasa pesa mucho menos que el músculo. Por este motivo, dos personas que midan y pesen lo mismo podrán verse con aspectos totalmente diferentes.

“Cuando un paciente me pregunta cuál es su peso ideal le contesto que el peso ideal realmente no existe, aunque desde hace mucho tiempo existan unas tablas que indiquen cuál es tu índice de masa corporal y cuál debería ser aproximadamente. Yo huyo, literalmente, de esas tablas, pueden ser orientativas pero para nada son precisas”.

Cómo y cuándo pesarse

Ahora que volvemos de un periodo estival marcado por algún que otro exceso es fundamental pesarse para ver la situación en la que se encuentra cada uno. Así lo recomienda el doctor Simarro, considerando que lo ideal es pesarse con moderación, ni poco ni en exceso, rozando la obsesión: “Lo ideal sería pesarse una vez a la semana, dado que las variaciones en el peso de un día para otro no son significantes y lo importante es establecer una media semanal”.

A la hora de pesarse, Simarro nos invita a hacerlo a primera hora de la mañana, habiendo orinado y con ropa interior. Y destaca que existen multitud de pesos en el mercado que, debido a sus características, no son fiables, por lo que habrá que localizar un peso apropiado para este fin que cumpla con todos los requisitos.

La nutricionista coincide: “Yo no recomiendo pesarse más de una vez a la semana como mucho, de hecho a mis pacientes les invito a no pesarse más que cuando vienen a consulta, dónde, además de pesar, les mido la grasa y el volumen que es lo que más me interesa, y darle la importancia justa al peso, siempre que sepamos que estamos haciendo las cosas bien”.

Si nos pesamos todos los días, la experta advierte que podremos dibujar unas cumbres borrascosas con los datos diarios, ya que de un día para otro podemos tener variaciones de hasta 2 kg por los motivos previamente explicados. De esta manera, si estamos haciendo un esfuerzo por cambiar nuestros hábitos y sólo le damos importancia al peso, la decepción será de tal magnitud que acabaremos abandonando el propósito de cambio y tirando la toalla sin tener en cuenta otros indicadores que pueden animarnos y motivarnos para seguir ese cambio hacia unos hábitos saludables en materia de alimentación.

Indicadores sin necesidad de pesarse

Los indicadores que nos ayudan a saber si estamos logrando nuestro objetivo lejos de irnos a pesar son muchos. Desde comprobar que ha disminuido nuestra ansiedad, que la ropa nos va quedando más amplia hasta notarnos menos hinchados. También podemos comprobar que las digestiones son más fáciles y ligeras, que tenemos más vitalidad y energía, comemos despacio y siendo conscientes de lo que comemos o observamos que hemos mejorado nuestro tránsito intestinal.

Por lo tanto y volviendo al tema principal, los expertos consultados coinciden en que es fundamental pesarse para conocer el estado de cada uno, pero sin obsesionarse y considerando todos los aspectos mencionados.

¿Cómo decidir entre iniciar yoga o pilates?

¿Cómo podemos descubrir qué disciplina es la más adecuada para nuestro estilo de vida y necesidades? Te desvelamos 5 claves del Yoga y Pilates para que tengas toda la información y puedas tomar la decisión correcta.

Yoga

  1. Aboga por la filosofía mindfulness: la práctica de la atención plena, de vivir el presente.
  2. El yoga va más allá de la actividad física: influye en el estilo de vida de quien lo practica.
  3. Aborda el ser humano desde tres perspectivas: cuerpo, mente y espíritu.
  4. El control de la respiración ayuda a la relajación.
  5. Su práctica ayuda a controlar los niveles de estrés.

Pilates

  1. La misión principal del Pilates es reeducar la postura y ganar en elasticidad.
  2. Las clases de Pilates son más caras que las de yoga.
  3. Ayuda a prevenir y a rehabilitar lesiones.
  4. El control de la respiración ayuda a intensificar el movimiento.
  5. Implica mayor trabajo de la fuerza muscular.

¿Qué tienen en común?

  1. Ni para hacer Pilates o yoga hace falta estar en excelente forma física.
  2. Mejoran el equilibrio y la elasticidad.
  3. Son dos disciplinas que también pueden practicar los hombres.
  4. Ni el Pilates ni el yoga adelgazan.
  5. El control de la respiración es el motor de ambas prácticas.