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Cómo hacer la conocida Sirsasana o equilibrio sobre la cabeza

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Si hay una postura o asana que podemos ver en prácticamente todas las cuentas de Instagram dedicadas al Yoga, esa es Sirsasana o el equilibrio sobre la cabeza. A primera vista puede parecer una postura muy costosa o incluso dolorosa, pero lo cierto es que con un poco de práctica no es complicada de realizar y, cuando la hacemos bien, no sentimos ningún tipo de dolor.

Para que vosotros mismos lo comprobéis, os traemos una guía para conseguir hacer Sirsasana paso a paso. ¿Probamos?

Sirsasana paso a paso

Lo primero que vamos a hacer es colocarnos de rodillas sobre nuestra colchoneta y agarrar nuestra con nuestra mano derecha nuestro codo izquierdo y viceversa, obteniendo así la medida de nuestros antebrazos. Esta medida es la que deberemos mantener mientras realizamos Sirsasana, procurando no colocar los antebrazos más lejos.

Una vez tenemos esta medida tomada, apoyamos nuestros antebrazos en el suelo, manteniendo los codos agarrados con las manos para no perder la distancia. Mientras seguimos manteniendo los codos en el mismo sitio, abrimos los brazos y entrelazamos las manos, apoyándolas en el suelo por el canto del dedo meñique. Haciendo esto hemos creado un espacio donde se mantendrá “encajada” nuestra cabeza.

Lo siguiente que haremos es apoyar nuestra cabeza en el suelo, justo dentro del hueco que hemos creado con las manos. La parte de arriba de la cabeza estará apoyada en el suelo, mientras que la parte posterior de la cabeza queda sujeta y abrazada firmemente por las manos.

Cuando ya tenemos brazos y cabeza perfectamente colocados, pasamos a  estirar las piernas apoyándonos sobre la punta de los pies: desde ahí, caminamos poco a poco hacia adelante hasta que nuestra columna esté lo más recta posible y nuestra cadera esté directamente encima de nuestra cabeza.

Llega el momento de levantar las piernas: mientras empujamos fuertemente el suelo con nuestros antebrazos (esta es la clave para subir sin problemas), levantamos la pierna  derecha con la rodilla flexionada, y después la izquierda. Una vez que  encontramos nuestro punto de equilibrio, con el core bien activado para  no caernos, estiramos ambas piernas hacia el techo. Una vez arriba  podemos comenzar a jugar con distintas posiciones de las piernas.

Cómo hacer Sirsasana si eres principiante

Si estás empezando a practicar esta asana, una muy buena idea es que comiences ayudándote de una pared. Coloca las manos y la cabeza a escasos centímetros de la pared y esta hará de “tope” si te vences hacia adelante.

También la ayuda de un compañero que se coloque cerca de nosotros y nos ayude a subir las piernas las primeras veces que practiquemos Sirsasana nos puede aportar seguridad y un poquito de  ayuda extra.

Fortalecer toda la zona del core con ejercicios específicos como la plancha o plank y practicar otras posturas de inversión un poquito más sencillas como la de la vela puede ayudarnos a la hora de llegar a hacer Sirsasana.

Al principio te vas a caer: aprende a caerte bien

“Es que me da miedo caerme”. Bueno, es muy probable que te caigas al empezar a practicar sin pared, pero no suele ser ningún drama. Lo más importante en estos casos es aprender a caernos bien para evitar males mayores.

Antes de nada, asegúrate de que tienes espacio suficiente en el lugar donde estés practicando tanto hacia adelante como hacia los lados. Si practicas en casa, retira muebles como mesas o sillones con los que te puedas dar antes de empezar a practicar.

Algo habitual es que, una vez que estemos en Sirsasana con las piernas estiradas, perdamos el equilibrio y caigamos hacia adelante: lo más importante aquí es intentar que, al caer, nuestra espalda esté redondeada para rodar sobre la colchoneta en lugar de caer recta sobre ella. También es importante que intentemos descruzar los dedos antes de caer, ya que puede ser peligroso si apoyamos el peso de la cabeza sobre las manos con los dedos cruzados.

Los beneficios de Sirsasana

Sirsasana, conocida como “la reina de las asanas”, es una postura que nos provee de muchos beneficios. Al tratarse de una asana de inversión (son aquellas posturas en las que los pies quedan por encima de la cabeza) va a favorecer el retorno venoso, ya que la gravedad lo favorece, y a mejorar nuestra circulación sanguínea. Esto nos ayuda a mejorar también el funcionamiento hormonal de nuestro cuerpo, ya que la mejor irrigación sanguínea consigue un mejor funcionamiento de la glándula tiroides.

En esta asana, además, se libera la carga de la columna, consiguiendo así una menor carga en la zona lumbar.

Los músculos que más trabajan en esta postura son los de la zona del core o zona central de nuestro cuerpo: la musculatura del abdomen, con especial énfasis en el transverso del abdomen, se activan para ayudarnos a mantener el equilibrio.

Si sufres de hipertensión, hipotensión o problemas de cervicales, esta asana está contraindicada.

Las siete mejores estrategias para reducir el colesterol

El colesterol se encuentra de forma natural en nuestro cuerpo, ya que forma parte de la membrana de nuestras células. Sin embargo, tener unos niveles altos de colesterol puede aumentar el riesgo de padecer distintas enfermedades, muy relacionadas con el corazón.

Por ello, si eres una persona que tiene el colesterol alto o hipercolesterolemia, te mostramos siet1e estrategias que puedes realizar para que tus niveles de colesterol bajen.

Nuestras gran amigas, las grasas saludables

En general, el consumo de todos los alimentos ultraprocesados a la larga producen efectos nocivos para tu salud, uno de ellos es el aumento del colesterol en la sangre.

Este provoca sedimentaciones de colesterol en las venas y las arterias de nuestro cuerpo, siendo esta es la causa de una gran parte de los infartos de miocardio.

Una forma de solucionarlo es eliminando las grasas trans y saturadas, e incorporando a tu dieta grasas saludables, ayudándote así a mantener niveles saludables de lipoproteínas de alta densidad (HDL) y lipoproteínas de baja densidad (LDL), que son los dos tipos de colesterol que encontramos en nuestro cuerpo.

Trata de limitar el consumo de sal

El consumo de sal no va a afectar de forma drástica a nuestra salud, siempre y cuando mantengamos los niveles de sodio en sangre recomendados. Pero en personas con hipertensión arterial, un exceso consumo de sal puede alterar estos valores a la alta.

Estas dos enfermedades, la hipercolesterolemia y la hipertensión arterial, suelen ir juntas, es decir, si tienes colesterol lo más probable es que tengas hipertensión. Y, como consecuencia, se aumenta mucho tu probabilidad de tener alguna enfermedad cardiovascular importante.

Por ello, te recomendamos que limites tu consumo de sal para no alterar tu tensión arterial, sobre todo si tus valores suelen ser altos. De esta forma, mejorarás tu estilo de vida, disminuyendo al menos un factor de riesgo para tu salud.

Menos azúcar y más carbohidratos complejos

No solo las grasas saturadas influyen en la cantidad de colesterol en sangre, sino también las harinas refinadas y el azúcar. Pues, la diabetes se ha correlacionado con niveles altos de colesterol.

Además, el colesterol elevado produce arteriosclerosis que es la causa más frecuente de infartos de miocardios y complicaciones crónicas de la diabetes. Hay que añadir, que no hay correlación que el colesterol alto produzca diabetes, pero si al revés.

Por ello, te recomendamos que sustituyas las harina refinadas y el azúcar por carbohidratos complejos que te ayudarán a mantener una dieta mucho más saludable y unos niveles de glucemia adecuados.

Trata de hacer deporte de forma regular

Realizar ejercicio físico de forma regular ayuda a la transformación y movilización de todos los macronutrientes, entre ellas están las grasas. Además, ayuda a la disminución de LDL, y aumenta los niveles de HDL hasta sus valores de normalidad.

Además, ayuda a mantener un peso adecuado, evitando así el sobrepeso y la obesidad. Por ello, te recomendamos que realices de forma regular cualquier actividad física que sea de tu agrado.

El tabaco, mata

El tabaco, mata. Es un hábito tóxico que produce un sinfín de enfermedades crónicas y mortales. Cuando fumas, alteras la presión arterial, la frecuencia cardíaca y la circulación sanguínea, a niveles que ponen en riesgo a tu salud.

Además, si las sedimentaciones de colesterol en las venas y la arterias, dificultan el paso de la sangre, al fumar aumenta más esa dificultad.

Es más, esas pequeñas sedimentaciones pueden aumentar de tamaño y desprenderse, desplazándose a venas y arterias de calibre más pequeño, provocando un trombosis en el corazón, que podrá derivar a un infarto de miocardio, pudiendo ser una situación fatal para la persona que lo sufra.

Reduce el consumo de bebidas alcohólicas

El alcohol no es beneficioso para la salud, y sobre todo su consumo en exceso. El alcohol, sea cual sea la cantidad que consumes, está muy relacionada con la obesidad, las enfermedades cardíacas y el cáncer.

Además, altera mucho los valores de HDL y LDL, aumentando de forma muy significativa los niveles de triglicéridos. Por ello, es importante que elimines el consumo de alcohol en la medida que te es posible.

El gran problema de la obesidad

El sobrepeso, y más aún, la obesidad produce una cantidad de alteraciones en nuestro organismo que ponen en riesgo a nuestra salud, que ni somos capaces de imaginar. El simple hecho de someter a una persona con obesidad a estrés, puede provocarle una situación fatal para ella.

De hecho, existe una relación directa entre el riesgo de mortalidad y la obesidad, además de que está estrechamente relacionada con la hipercolesterolemia, la hipertensión y la diabetes.

Por ello, si eres una persona que está en el camino de la obesidad, es obligatorio que cambies tu hábitos e incorpores la dieta y el ejercicio físico regular en tu día a día, si no quieres que aumente tu riesgo de mortalidad.

Las proteínas son el macronutriente más saciante

Las proteínas son probablemente el macronutriente más importante debido a todas las funciones que desempeñan en nuestro cuerpo, y por ese motivo no deberían faltar en nuestra dieta.

Además, al ingerirlas pueden hacer que nos sintamos más saciados que si comiéramos una cantidad igual de calorías proveniente de grasas o de carbohidratos, así que pueden ser un gran aliado en las dietas enfocadas a la pérdida de peso.

Aunque lo más importante es el tipo y la cantidad de proteínas que ingiramos, habrá ciertos momentos en los que nos puede interesar más que nuestras ingestas sean altas en proteínas.

¿Por qué las proteínas nos sacian tanto?

La respuesta principal a esta pregunta es simple; las proteínas tienen una mayor capacidad que los carbohidratos y las grasas para estimular la secreción de hormonas que suprimen el apetito.

De hecho, todo tiene que ver principalmente con respuestas a nivel del hipotálamo, que en cierto modo “se asegura” de que estamos comiendo una cantidad suficiente de proteínas.

Entonces, las proteínas pueden hacernos sentir más saciados, sí, pero en caso de que ya estemos comiendo suficientes proteínas, este efecto extra que producen sobre nuestra saciedad desaparece.

¿Cuánta proteína necesitas ingerir?

La respuesta es obvia; depende.

A mayor cantidad de masa muscular y mayor desgaste físico, y en estados de crecimiento (como la adolescencia) o estados excepcionales (como el embarazo), evidentemente mayor será la cantidad de proteína que deberíamos ingerir.

Como mínimo, sería recomendable alcanzar los 1.2 gramos por kilogramo de peso corporal. Esto, para una persona de 100 kilos de peso, supondría una ingesta diaria de proteínas de al menos 120 gramos.

Si estamos llevando a cabo ejercicio de resistencia (running, ciclismo…) es conveniente comer como mínimo 1.4 gramos por kilo, mientras que en deportes de fuerza sería recomendable alcanzar entre 1.6 y 1.8 gramos diarios.

En caso de déficits calóricos las ingestas deberían ser incluso algo más altas precisamente para aumentar la saciedad (combatiendo así el hambre) y para reducir las posibles pérdidas de masa muscular.

¿Cuándo es más interesante consumir proteínas?

Si nuestra intención es saciarnos al máximo, lo más interesante será consumirlas durante el desayuno dado que esto puede dar lugar a una menor ingesta energética durante el resto del día, pero eso no quiere decir que el desayuno sea la única opción factible.

Aunque lo ideal sería prestarle algo más de atención a esa comida en concreto, lo ideal para mantener altas las tasas de síntesis de proteínas musculares es que nuestra ingesta de proteínas sea relativamente uniforme a lo largo del día.

Esta síntesis de proteínas musculares es la respuesta a la mejora de nuestra composición corporal, pero, como hemos comentado previamente, las estrategias a nivel nutricional deberían estar más bien encaradas a satisfacer la cantidades mencionadas y a que las proteínas ingeridas sean de alto valor biológico.

Cuerdas para saltar: ¿cuál es mejor?

Saltar a la cuerda es un excelente ejercicio cardiovascular, pero muy poco usado por los usuarios de un gimnasio. Y lo cierto es que es un objeto excelente, fácil de llevar y ligero para complementarlo en tus entrenamientos tanto en el gimnasio, como en el exterior o en casa.

En el mercado existen muchos modelos y características de cuerdas para saltar, además si estás leyendo este artículo es que estás pensando en hacerte con una cuerda. Por ello, te mostramos los siete mejores modelos de cuerda para saltar que puedes encontrar en el mercado.

Características en las que fijarnos a la hora de elegir nuestra cuerda

El material de la cuerda para saltar

Existen muchos materiales para cuerdas para saltar, tenemos de piel, de tela, de nailon o algodón, de PVC, de plástico y muchos más. Cada material tiene sus especificaciones concretas y se puede usar para hacer un determinado entrenamiento.

Por ejemplo, una cuerda de nailon es muy fácil de manejar, ya que la velocidad es muy lenta, cosa que es perfecta para los principiantes de la comba. En cambio, una cuerda de acero, su velocidad de rotación es superior a cualquier otro tipo de cuerda, lo que la hace perfecta para los más expertos.

El mango de la cuerda puede marcar la diferencia

Existen también muchos tipos de mangos, hay algunos que son realmente pequeños, potenciando la velocidad de rotación de la cuerda. Hay otros que el mango tiene un agarre más anatómico, haciendo que la comodidad sea un punto a favor.

Además, tenemos mangos con lastre, para aumentar la dificultad del ejercicio y el rendimiento cardiovascular, haciendo que sean perfectas para tonificar los brazos y aumentar la pérdida de grasa.

Cuerdas para saltar ajustables o no ajustables

Ninguna es mejor que la otra, porqué depende totalmente del gusto del consumidor. Hay personas que una cuerda no ajustable es demasiada larga para ella, por lo que optan por una ajustable.

El beneficio de una cuerda ajustable se encuentra en la posibilidad de modificar el largo de la cuerda, adaptándola más a tu estilo de saltar y a la altura de tu cuerpo. Haciendo que el entrenamiento sea más efectivo y cómodo.

Algunas buenas opciones de cuerda para saltar

Cuerda para comba para salto rápido

Esta cuerda para saltar hará que mejores tu fuerza, resistencia, agilidad y coordinación con probablemente la mejor comba en el mercado. Es de gran calidad y duradera para la máxima satisfacción y seguridad durante el entrenamiento.

Cuerda para saltar con USB

Este tipo de cuerda es realmente interesante para tener un seguimiento de tus entrenamientos con esta cuerda inteligente. Además, aumenta tu motivación al poder visualizar tus progresos.

Cuerda para saltar de CrossFit resistente

Este tipo de cuerdas se usan en entrenamientos que requieran una cuerda con un material resistente y duradero. En los gimnasios de CrossFit es muy frecuente ver este tipo de cuerdas, donde duran mucho más tiempo.

Cuerda para saltar con contador de calorías

Quien no tiene curiosidad de saber qué calorías consumimos en nuetro entrenamiento, pues esta comba nos lo muestra, siendo realmente efectivo para tener un control sobre tus entrenamientos y tu déficit.

Cuerda para saltar ajustable

Si quieres una cuerda que se pueda ajustar a tu entrenamiento esta es una buena cuerda, de esta forma puedes hacerla más corta o más larga si lo deseas.

Cuerda para saltar con mango de espuma viscoelástica

El mango de esta cuerda es realmente cómodo y anatómico por si buscas una cuerda con un agarre mejorable. Además, está equipada con un sistema de cuerda sin enredos.

Cuerda para saltar con tornillos de repuesto

Esta cuerda sirve tanto para profesionales como principiantes, la diferencia de las otras es que utilizan los tornillos para mantener o mover el mango según se necesite.

Cinco ejercicios para bíceps después de los 40

En el sector del fitness unos brazos fuertes en general y unos bíceps fuertes en particular son un atributo sumamente anhelado por el público masculino.

De hecho, si vas a un gimnasio comercial, probablemente los ejercicios que más veas practicar a los usuarios sean ejercicios de torso en general o de brazos en particular.

Sea como fuere, en este artículo queremos explicarte cinco de los mejores ejercicios para conseguir unos bíceps grandes y fuertes, pero con un matiz: si tienes 40 años o más, también puedes lograrlo.

Por supuesto, un buen entrenamiento y selección de ejercicios es importante, pero no debemos olvidar la dieta ya que necesitaremos un aporte extra de calorías para crecer.

Curl de bíceps en banco inclinado

Comenzamos en primer lugar con ejercicios de bíceps que supongan flexionar el codo cuando el hombro está extendido, es decir, cuando los codos quedan por detrás de nuestro torso.

Este tipo de movimientos estimulan en gran medida la cabeza larga del bíceps debido a que al extender ligeramente el hombro esta queda más elongada.

Dicho esto, para ejecutar correctamente este ejercicio debemos procurar que a la hora de flexionar el codo, este no se adelante respecto al torso.

Drag curl en polea

La premisa de este ejercicio sigue la del anterior: flexión de codo con hombro en extensión. En este caso no usamos un banco inclinado sino que dejamos que nuestros codos se atrasen al agarrar con las manos un par de poleas que quedan detrás de nuestro cuerpo.

La ventaja de las poleas es que nos hacen soportar la carga de manera más uniforme durante el movimiento por lo que le podemos sacar más partido a la fase excéntrica, es decir, cuando volvemos a la posición inicial y el bíceps se estira.

Curl araña

Con este ejercicio cambiamos de planteamiento: los hombros ya no quedan en extensión, sino todo lo contrario, en ligera flexión.

Con este tipo de ejercicios estimulamos en mayor medida la cabeza corta del bíceps ya que en esta ocasión la larga ya no queda tan estirada al final del movimiento, es decir, cuando los codos están extendidos.

El curl araña se puede realizar tanto con barra como con mancuernas, siéntete libre de usar cualquier opción. Sea como fuere es importante que el banco esté inclinado a unos 30 o 45º, lo suficiente para que los codos queden por delante del cuerpo y que tengamos recorrido suficiente sin que el suelo nos lo impida.

Curl Scott

Este ejercicio igual que el anterior, supone flexionar los codos con los hombros ligeramente en flexión. La particularidad de este conocido ejercicio es que al apoyar nuestros brazos en el banco tenemos más estabilidad y por lo tanto la capacidad de nuestros bíceps para ejercer fuerza es mucho mayor que en el curl araña.

Siéntete libre de usar mancuernas, barra recta o barra z. Si tienes la suerte de encontrar un banco predicador con polea incorporada, sácale partido ya que conseguirás un foco y aislamiento en el bíceps muy superior.

Curl doble en polea

Finalmente acabamos con un ejercicio bonus. Este ejercicio entraría dentro de la categoría de ejercicios de bíceps con flexión de hombro por lo que podemos esperar un mayor estímulo sobre la cabeza corta.

La particularidad no obstante es que al colocar los hombros a 90 grados y usando las poleas, podemos sacarle mucho partido a la fase excéntrica, igual que sucedía con el drag curl que veíamos al principio. Esta vez no obstante, la protagonista es la cabeza corta, no la larga.

Jessica Pereira

Practica running con seguridad en asfalto

El asfalto es un tipo de superficie con una mezcla de grava, alquitrán y roca triturada muy usada para constituir nuestras carreteras. Además, como todos los corredores habituales saben, el asfalto es una de las superficies más rápidas que se puede encontrar.

Lo bueno de este tipo de superficie es que es muy uniforme haciendo que sea más fácil mantener un ritmo constante. Aunque es un tipo de suelo que genera un gran impacto en nuestras articulaciones, desgastándolas mucho en un periodo corto de tiempo.

Por ello, hemos decidido darte los siete mejores consejos que deberías tener en cuenta si quieres empezar a correr en asfalto para que puedas correr de forma eficiente y segura.

Saber dónde vas a correr antes de empezar es fundamental

Muchas veces tendemos a empezar a correr sin tener en cuenta qué camino coger, sin tener en cuenta si tu recorrido es largo o corto, con pendientes o recto, si hay tráfico o si no. Es muy importante que planifiques tu ruta antes de salir, ya que así podrás establecer tu ritmo y el camino que más te guste.

Sobre todo si eres una persona que está empezando a hacer running por asfalto, planificar tu ruta te va a permitir decidir dónde quieres correr y qué tipo de terreno quieres escoger.

Una mejor técnica de carrera te ayudará a disfrutar más años corriendo

Es algo que nunca dejaremos de repetir, ya que es imprescindible, una buena técnica de carrera es vital para mejorar tu ritmo y disminuir el riesgo de las lesiones. Si inviertes tiempo en perfeccionar tu técnica de carrera, le darás más tiempo a tu cuerpo para permitirte más años y más kilómetros corriendo.

Uno de los aspectos que deberías tener en cuenta es que mejorar tu técnica de carrera disminuirá el riesgo de lesión y te ayudará a tener una mayor ergonomía a la hora de caminar y correr.

Trata de elegir las zapatillas ideales

El asfalto es una superficie que se puede correr sin ningún problema, siempre que sea de vez en cuanto, pero hay que tener en cuenta que es una superficie que genera un desgaste articular muy grande, por ello, elegir unas buenas zapatillas y hacer una pequeña inversión marcará la diferencia.

Las zapatillas deberían tener una buena estabilidad y una amortiguación lo suficientemente buena para que el duro suelo del asfalto no nos resulte un problema. Pero, hay que tener en cuenta, que correr con unas zapatillas con una máxima amortiguación puede hacer que aumente el riesgo de estrés medial de la tibia, porqué tiene menos estabilidad.

Tu seguridad es primordial, no olvides que eres un peón

Esto que parece muy obvio y que todos sabemos, pero en los últimos años se han reducido lo accidentes de tráfico, pero aún así la cifra del 2019 es realmente preocupante, que son 1,755 muertos por accidentes de tráfico.

Esto es realmente importante que lo tengas en cuenta, ya que tu seguridad está en riesgo cuando haces running en ciudades o en carreteras donde la circulación de vehículos es muy frecuente.

Calentar tus articulaciones reduce el riesgo de desgaste articular

Calentar antes de cualquier entrenamiento debería ser imprescindible, sea cual sea el deporte, se debería dedicar unos minutos para calentar la zona que vas a trabajar.

Los estiramientos tradicionales son muy beneficiosos para la flexibilidad, las cadenas musculares y las fascias, pero no dan movilidad a las articulaciones, cosa que un buen calentamiento sí. Además, de esta forma, al empezar a correr te notarás mucho más preparado que si corres en frío.

Trata de correr por varias superficies, no sólo por asfalto

El asfalto no es la mejor superficie para correr, porqué una exposición prolongada al asfalto puede provocar un enorme impacto en las articulaciones de nuestro cuerpo, desgastándolas mucho.

De hecho las mejores son correr por césped, los senderos forestales y las pistas de atletismo. El asfalto debería ser una opción pero no la principal para ir a correr además, tenemos mucha suerte que tenemos muchas zonas habilitadas para correr en parques, en la playa o en montañas cerca que puedes ir y alternar las distintas superficies.

Trata de combinar el running con otro tipo de ejercicios

No es necesario ir a hacer running todos los días de la semana, de hecho lo más recomendable es correr entre dos o tres días a la semana, e intercalándolo con sesiones de descanso y sesiones de otro tipo de entrenamiento.

Estos entrenamientos pueden ser focalizados en trabajar el fortalecimiento y la propiocepción del tren inferior para proteger nuestros huesos y articulaciones, cuando corremos. Además, sería recomendable incorporar ejercicios para fortalecer el Core, ya que son fundamentales para mantener una buena postura, estabilidad y para saber transmitir de forma correcta las fuerzas del tronco a las extremidades, cosa que a la hora de correr no ayudará mucho a nuestra técnica.

Smoothie de mango

Tipo de comida: Merienda
Tiempo de preparación: 15 minutos
Tiempo de cocción:
Tiempo total: 15 minutos

Información Nutricional
Calorías: 180
Grasas: 1.8 gr.
Carbohidratos: 40 gr.
Proteínas: 7.5 gr.

Ingredientes

  • 1 tarrina de sorbete de mango
  • 50 gr de azúcar glas
  • 100 ml de leche
  • 200 gr de queso mascarpone o de queso para untar

Instrucciones

  1. En un cuenco mezclar bien el queso mascarpone (o el queso de untar) con el azúcar glas.
  2. Incorporar poco a poco la leche mezclándolo bien hasta obtener una especie de crema.
  3. Finalmente añadir el sorbete de mango y remover hasta que la crema sea homogénea.