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Los peores fallos que puedes cometer cuando estés corriendo una maratón

Correr una maratón no es fácil, es un reto enorme para todos los corredores, sean principiantes o avanzados. Además, cometer un pequeño error en la maratón puede marcar la diferencia.

Es por ello, que te mostramos cuáles son aquellos errores más habituales y los peores que puedes cometer que van a arruinar tu maratón, y así poder evitarlos en el día de la competición.

Correr demasiado rápido o lento

Es importante que el ritmo con el que vas a correr se adecúe a un objetivo realista que quieres conseguir. Si es la primera vez que haces una maratón, no empieces con una marca concreta, simplemente que esa maratón sea un testeo para la siguiente. Si eres un corredor habitual, trata de superar tus marcas con cabeza.

Correr demasiado rápido es incluso pero que correr demasiado lento, ya que en el caso de ir rápido puede provocar que la fatiga llegue antes, sobre todo si no estás acostumbrado. Mide la velocidad de cada una de tus maratones para establecer cuál de ellas es con la que te sientes más cómodo.

No calentar antes de salir

Correr en frío es uno de los peores errores que puedes cometes, ya que puede generar un impacto muy negativo a tus articulaciones, llegando incluso a lesionarte.

Normalmente, se suele correr entre las calles, donde principalmente están construidas con asfalto. Este tipo de material es uno de los que más influyen en el riego de padecer algún tipo de lesión, ya que el impacto en las articulaciones es mayor. Calentar te va a permitir que se reduzca el riesgo de lesión y se apacigua el impacto en las articulaciones.

Que las zapatillas que uses no sean las adecuadas

Imagínate correr 30 kilómetros con unas zapatillas que te hacen daño o no son las adecuadas. Las sensaciones que te han venido en la cabeza son las mismas que tendrías si comprases unas zapatillas nuevas y las estrenases en la maratón, resultando ser no adecuadas para ti.

Para las personas que empezáis a correr i os compráis unas nuevas, lo ideal es que días antes de la maratón, ya hayas probado esas zapatillas o uses algunas que ya tiene de otras maratones, en el caso de que seas habitual.

No llegar puntual a la salida

Llegar estresado a la salida, va a provocar que tu maratón sea totalmente distinta a aquella si hubieses llegado pronto a la salida. Llegar unos buenos minutos antes te permite calentar adecuadamente, mentalizarte y tener unos instantes de pensar qué objetivos tienes.

Además de que es innegable que el estrés te desgasta mental y físicamente, pues es importante llegar antes para empezar a correr de la forma más relajada posible.

Un entrenamiento de cardio rápido en tu salón: sin material y perfecto para quemar calorías

Ahora que ya se han acabado las navidades, uno de los principales objetivos que tenemos, es eliminar la posible grasa que hayamos acumulado a lo largo de estos días.

Una de los principales vías es por medio de un gimnasio; a pesar de ello, hay personas que, por tiempo o economía no pueden ir a un gimnasio. Por lo que aquí os dejamos una sencilla rutina que puedes hacer en casa sin ningún tipo de material.

Esta rutina consistirá en realizar 7 ejercicios con el fin de utilizar todos los músculos de nuestro cuerpo.

Calentamiento

Lo primero es realizar un correcto calentamiento con el fin de aumentar el flujo sanguíneo, temperatura corporal y reducir el riesgo de lesión (entrenar en casa no nos exime de hacer las cosas correctamente, por lo que sí o sí, el calentamiento es obligatorio). Haremos circunducción y flexoextensión de cuello, flexoextensión en hombros, cadera, codos y rodillas. También podemos trotar 5 min en la misma posición.

Entrenamiento

Realizaremos un total de 7 rondas, no habrá descansos entre los ejercicios, con el fin de aumentar la quema de calorías y descansaremos 1 minuto y medio entre rondas.

  1. Flexiones: Realizaremos 12-15 repeticiones. En caso de no tener la suficiente fuerza, podremos realizarlas con las rodillas apoyadas en el suelo.
  2. Remo con botella de agua: Realizaremos 12-15 repeticiones por cada lado. En caso de que usar una botella de agua sea muy poco peso, podremos hacerlo con una garrafa de agua o con una mochila llena de libros o botellas.
  3. Press militar: Realizaremos 12-15 repeticiones por cada lado. Si usar botellas os parece poco, haremos lo mismo que con lo anterior, utilizaremos una garrafa o una mochila.
  4. Jumping jacks: Realizaremos un total de 20 repeticiones. Es un ejercicio demandante a nivel de cardio, por lo que, para no fatigarnos, los realizaremos con tranquilidad.
  5. Subida a una silla con una pierna: Realizaremos 10-12 repeticiones con cada pierna.
  6. Trotar: Trotaremos de forma vigorosa un minuto en el mismo sitio, elevando todo lo posible las rodillas.
  7. Planchas: Haremos 30 segundos una plancha para los abdominales.

Grasa saturada: por qué no toda ella es perjudicial para la salud

Hablar de grasa ha sido motivo de discusión durante muchos años en el mundo de la alimentación. Este nutriente, mencionado de forma genérica, ha sido considerado el enemigo público número 1 de la nutrición, tanto por consumidores como por profesionales sanitarios. Aunque, a decir verdad, esta percepción ha ido cambiando con el paso del tiempo.

Dentro del grupo que conforman las grasas, la grasa saturada ha sido señalada como el principal problema a la hora de ingerir alimentos ricos en este nutriente, sobre todo por su supuesta relación con las enfermedades cardiovasculares.

Sin embargo, la literatura científica ha arrojado conclusiones rompedoras en los últimos años que nos han llevado a abandonar la creencia de que todas las grasas saturadas son igual de perjudiciales para la salud, así como de su implicación real en la prevalencia de algunas enfermedades.

En este artículo te contaremos por qué no todas las grasas saturadas son igual de perjudiciales para la salud y cuáles de ellas pueden considerarse saludables a día de hoy, o al menos no tan insanas como creíamos antes.

Diferencias entre grasa saturada e insaturada
Realmente, cuando hablamos de grasas saturadas o insaturadas estamos haciendo referencia a una cuestión química. Por ello, decimos que la grasa saturada es aquel tipo de lípido cuyos ácidos grasos no poseen dobles enlaces en su estructura química.

Por el contrario, las grasas insaturadas serán aquellas que posean dobles enlaces en la unión de sus componentes, siendo estos ácidos grasos poliinsaturados sí poseen varios dobles enlaces, y monoinsaturados en el caso de contener únicamente un doble enlace, como sucede con el ácido oleico característico del aceite de oliva.

¿Qué implicación tiene esto con la salud?

Dejando a un lado cuestiones más complejas, lo cierto es que los alimentos ricos en ácidos grasos insaturados se relacionan con beneficios saludables, siendo estos mayoritariamente de origen vegetal aunque también encontramos un magnífico ejemplo en el pescado y sus ácidos grasos Omega-3. Otros ejemplos de alimentos ricos en ácidos grasos insaturados son el aceite de oliva, los frutos secos o el aguacate.

Por otro lado, como ejemplos de alimentos ricos en grasas saturadas encontramos la carne roja, los lácteos en su versión entera, el cacao, el aceite de palma y el coco, por ejemplo. Aquí, encontramos mayores discrepancias sobre si estos alimentos son insanos o no.

Hay que fijarse en la longitud de la cadena del ácido graso

Las últimas evidencias científicas parecen indicar que el grado de saturación de un ácido graso no es tan importante como pensábamos, sino que podría ser mucho más relevante para la salud cuál es la longitud de la cadena de los ácidos grasos que conforman esa molécula.

Esto explicaría que algunos grupos de alimentos, como por ejemplo los lácteos, no tengan una vinculación directa con la aparición de enfermedades cardiovasculares.

También daría sentido a los estudios científicos realizados en otras poblaciones, donde existen altas cantidades de ácidos grasos saturados en la dieta que no se relacionan con una mayor prevalencia de enfermedades cardiovasculares.

El buen ejemplo de los lácteos

Probablemente, los lácteos han sido el grupo alimentario que ha ayudado en mayor medida a modificar la perspectiva general que tenemos sobre las implicaciones de la grasa saturada en la salud humana.

Y es que, cada vez encontramos más estudios científicos que relacionan el consumo de lácteos enteros con mayores parámetros saludables, como por ejemplo una menor prevalencia de la obesidad infantil.

Además, la grasa contenida en los lácteos ayuda a incrementar nuestra saciedad, haciendo que nuestro apetito no se desborde y no nos pasemos consumiendo otros alimentos ricos en calorías.

De hecho, encontramos en el Plato Saludable de Harvard una referencia de buena calidad que avala el consumo de lácteos dentro de un patrón de alimentación saludable. Eso sí, con un consumo recomendado de 1 o 2 lácteos diarios con la finalidad de no desplazar otros alimentos de un mayor interés nutricional.

Necesitamos contextualizar el consumo de cada alimento

Actualmente se ha desechado la idea de que las grasas saturadas están relacionadas con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares a través de un incremento de los niveles de lipoproteínas de baja intensidad —el famoso ‘colesterol malo’ LDL—.

Sin embargo, también debemos comprender que es un error clasificar un alimento como saludable o insano únicamente por su composición en un tipo de nutriente concreto. Este es el caso del huevo, que comentamos recientemente, y donde vemos que a pesar de contener grasas saturadas este alimento no representa un problema para la salud.

Debemos valorar todos los alimentos en el contexto global de la dieta, adaptando su frecuencia de consumo al estilo de vida y preferencias alimentarias de cada persona. Solamente de esta forma conseguiremos llevar a cabo una alimentación saludable, placentera y que satisfaga todas nuestras necesidades vitales.

¿Qué es el taichí?

Se lo conoce como taichí, tai chi o tai chi chuan y se trata de un arte marcial de origen chino, pero que es practicado en todo el mundo. En la actualidad, está es una de las más practicadas entre las disciplinas orientales.

Si has viajado a China o al menos has visitado algún barrio chino, seguramente habrás visto a un grupo de personas practicando una especie de danza con movimientos lentos y acompasados… ¡Eso es el taichí! ¿Te interesa conocerlo más en profundidad?

Orígenes y fundamentos del taichí

Este arte marcial de aplicaciones terapéuticas se originó en la antigüedad en China. Según la leyenda, hace muchos años un monje taoísta llamado Zhang Sang Feng observó la pelea entre una grulla y una serpiente. La primera quería clavar el pico en el cuerpo escurridizo de su oponente, pero siempre se escabullía.

Originalmente, el taichí era un arte marcial interno, usado para la lucha cuerpo a cuerpo con personas armadas o desarmadas. Sin embargo, en la actualidad se lo considera como una disciplina física y espiritual que mejora la calidad de vida. Para muchos, el taichí es sinónimo de meditación en movimiento.

La mayoría de quienes practican taichí lo hacen por razones de salud; quizás por ello el público principal son hombres y mujeres de la tercera edad. No obstante, también lo pueden realizar personas más jóvenes. Incluso en China hoy en día es un deporte de competición, con base en los orígenes «guerreros» del tai chi chuan.

Pareja de personas mayores haciendo taichí en el parque.

A diferencia de lo que sucede con otros deportes de combate, el taichí no tiene un sistema de grados ni cinturones. Tampoco cuenta con una vestimenta específica, aunque se recomienda ropa ligera y zapatos de suela plana.

Cómo se practica esta disciplina

Dentro de esta disciplina de tradición china se llevan a cabo movimientos lentos y concentrados, acompañados de una respiración profunda. Existen muchos estilos y métodos para practicar taichí, los cuales no debemos confundir con el yoga, ya que este último incluye posturas físicas, técnicas de respiración y meditación.

Lo básico del ejercicio está representado por las llamadas «formas» —pinyin en chino— y son secuencias de movimientos bien definidas y fluidas. Estas formas representan una lucha imaginaria contra un adversario que no está físicamente.

Dentro de las formas podemos encontrar cuadros, pasos o figuras con nombres diferentes. Por ejemplo, es posible realizar el látigo simple, patada de talón derecho, grulla blanca que extiende sus alas o separar melena del caballo salvaje.

Para comenzar a practicar taichí, necesitamos ropa holgada, que no apriete, y en lo posible de fibras naturales. No se recomienda hacer una clase antes de comer o enseguida de terminar de almorzar, para evitar que se interrumpa la digestión. Mejor si esta disciplina se practica por la mañana y nunca después de las 10 de la noche.

La duración de la clase es de 75 minutos aproximadamente; empieza con un calentamiento de los músculos y al final se incluye una relajación. Al ser un ejercicio de bajo impacto y de esfuerzo mínimo —además, cada uno puede ir a su propio ritmo—, es seguro para todas las edades y cualquier nivel de estado físico.

Grupo de personas en una clase de taichí al aire libre.

Beneficios del taichí

Según un estudio publicado por la revista Journal of Clinical Psychology, el taichí es muy relajante y reduce tanto el estrés como la ansiedad. Esto se debe a que incorpora técnicas meditativas y respiratorias. Además, está comprobado por esa misma investigación que el taichí brinda los siguientes beneficios a quienes lo practican:

  • Ayuda a superar la depresión porque refuerza la autoconfianza.
  • Tiene un efecto positivo y directo sobre los sistemas endócrino y nervioso.
  • Refuerza el sentido del equilibrio y disminuye la probabilidad de caídas en personas mayores.
  • Mejora el estado físico y la movilidad de las articulaciones.
  • Potencia la inmunidad, permite la renovación celular y, por ende, favorece a la longevidad.
  • Reduce los dolores provocados por enfermedades crónicas, como por ejemplo la fibromialgia y la artrosis.

En definitiva, si crees que el taichí es algo para personas mayores, te recomendamos que pruebes una clase. Además de pasar un rato agradable, ¡verás los resultados que trae con el tiempo!

Caminar es bueno para tu salud: caminar rápido lo es aún más

Caminar es una excelente actividad para nuestra salud. Salir a andar media hora al día puede cambiar sustancialmente nuestro estado físico, ayudarnos a cuidar de nuestro corazón, activar nuestra musculatura, mejorar la circulación sanguínea, entre otras cosas. Pero no es importante únicamente que caminemos, sino a qué velocidad caminamos.

Una investigación llevada a cabo por la Universidad de Sydney encontró que, aumentar la velocidad a la que caminamos, podría alargar nuestra esperanza de vida.

Los investigadores tomaron información de 11 bases de datos, con datos sobre mortalidad, de población inglesa y escocesa. La información recopilada fue entre los años 1994 y 2008. En total, analizaron datos de 50.225 personas que autoinformaron sobre la velocidad a la que caminaban. Los investigadores tuvieron en cuenta variables como la cantidad e intensidad total de la actividad física, la edad, el sexo o el peso.

En los resultados encontraron que caminar a paso medio estaba asociado con una reducción del 20% en la mortalidad, mientras que caminar rápido rebajaba ese riesgo hasta el 24% en comparación con caminar despacio.

Lo mismo ocurría con el riesgo de morir por una enfermedad cardiovascular. Caminar a un paso medio reducía el riesgo en un 24% y caminar rápido en un 21% comparando, de nuevo, con caminar despacio.

Este efecto parecía ser todavía más pronunciado en grupos de personas mayores. Las personas mayores de 60 años que caminaban a un paso medio parecían tener un 46% menos de riesgo de morir por enfermedad cardiovascular. Los que caminaban rápido tenían, por su parte, un 53% menos de riesgo.

El ritmo de caminar individual de cada uno fue autoinformado por lo que podría haber provocado alguna deficiencia en la medición del ritmo lo que podría afectar a los resultados. Sin embargo, es interesante conocer la relación que el ritmo a que caminamos puede tener en nuestra salud.

Como siempre, es necesaria más investigación al respecto para poder confirmar estos resultados. En cualquier caso, nosotros os animamos a que, rápido o despacio, salgáis a caminar y aprovechéis los beneficios que tiene este ejercicio tan sencillo para nuestro organismo.

Entrena en casa con el TRX

Si algo nos ha enseñado la alerta sanitaria por coronavirus es que hace falta muy poco material para entrenar decentemente en casa. No obstante, si como entrenador y deportista tuviera que elegir algún accesorio en concreto por su versatilidad, sin duda me quedaría con el TRX.

El TRX es un accesorio fitness que nos permite entrenar de forma suspendida, es decir, apoyando nuestro peso corporal en él. En este artículo te explicamos cinco ejercicios con los que puedes trabajar completamente tu cuerpo y desde casa.

Flexiones con TRX

Respecto a los ejercicios de torso nos vamos a centrar en la musculatura de pectorales, deltoides anterior y tríceps. Realizando flexiones tenemos estímulo sobre todos estos grupos musculares y además permite realizar multitud de variantes jugando con la inclinación y tipos de agarre.

Recuerda que la intensidad con el TRX la controlas tú mismo mediante la posición de tus pies y la inclinación de tu cuerpo por lo que siéntete libre de inclinar mucho menos tu torso si la opción del vídeo te parece demasiado difícil.

Remo invertido con TRX

Para la musculatura de dorsales, deltoides medio y posterior y bíceps tenemos los remos, en concreto los invertidos.

El remo invertido en TRX consiste en colocar el torso lo más paralelo al suelo posible, de esta manera el porcentaje de peso corporal que levantamos es cercana a 100%.

Al igual que en las flexiones, siéntete libre de colocar el torso como desees para poder trabajar de forma cómoda.

Sentadilla búlgara con TRX

Como primer ejercicio orientado a la pierna tenemos las sentadillas búlgaras. Este es un ejercicio todoterreno ya que a nivel concéntrico hay mucha carga sobre la cadena anterior, es decir, sobre el cuádriceps, pero a nivel excéntrico también hay mucha carga sobre la posterior, es decir, isquiosurales.

Realizar las búlgaras con TRX es posiblemente la opción más cómoda para adaptar la trayectoria del movimiento a nuestras características. No obstante supone un mayor reto a nivel de equilibrio.

Curl femoral con TRX

Para completar la selección de ejercicios orientados al tren inferior tenemos los curls de femoral con TRX.

Dado que nuestra musculatura isquiosural tiene como función principal la flexión de rodilla, esto es lo que haremos en este ejercicio. Para ello simplemente debemos mantener la cadera extendida y separada del suelo por lo que el glúteo también permanece activado en isometría durante la ejecución del curl.

Plancha isométrica con TRX

Por último podemos incluir en nuestro entrenamiento un ejercicio de core, en concreto de antiextensión. Esto quiere decir que durante el movimiento deberemos impedir que nuestra columna lumbar se extienda, ya que tenderá a esto.

Lo ideal es aumentar la cantidad de trabajo añadiendo series y no aumentando la duración de estas. Series de entre 10 y 12 segundos separadas por la mitad de descanso aproximadamente es lo ideal para llevar a cabo este ejercicio de manera eficiente.

Los 5 mejores suplementos para ganar músculo

Cuando efectuamos el entrenamiento para ganar músculo, llevamos a nuestros cuerpos hasta donde no han llegado antes. Nuestra rutina cambia; aumentamos los pesos y la intensidad de los entrenamientos.

Con el fin de construir el músculo y mejorar su tamaño, tenemos que crear un estímulo que nos desafíe, llevando a nuestras fibras musculares a adaptarse y crecer. Mantenernos en nuestra zona actual de confort sólo nos permitirá mantener nuestro nivel actual de fuerza y condición física. Cuando demandamos más a nuestros cuerpos es cuando se hace primordial una alimentación adecuada y una ingesta de suplementos acorde al proceso de recuperación.

LOS SUPLEMENTOS MÁS POPULARES QUE AYUDAN A GANAR MÚSCULO

Si estás aumentando la intensidad de tus entrenamientos con miras a mejorar el músculo y su tamaño, puedes tener en cuenta estos suplementos en tu plan de nutrición:

PROTEÍNA DE SUERO

La proteína es esencial. En el proceso de síntesis de proteínas, nuestros músculos crecen y se adaptan. Durante el ejercicio, nuestras fibras musculares pueden romperse y la proteína ayuda al cuerpo a reparar esto con rapidez, mejorando los tiempos de recuperación. La Proteína de Suero, también se digiere y absorbe rápidamente por lo que es perfecto para su consumo en el post-entrenamiento.

BCAA INSTANTÁNEOS

Los BCAA INSTANTÁNEOS son aminoácidos de cadena ramificada instantáneos. Aminoácidos como la Leucina, Isoleucina y Valina. Los BCAA ayudan en el proceso de síntesis de las proteínas, así como reducir el dolor muscular y la ruptura, por lo que es un complemento perfecto durante los entrenamientos intensos para la construcción del músculo.

CREATINA

La Creatina es uno de los suplementos más ergogénicos disponibles. Los efectos positivos e indiscutibles de la Creatina están en relación con el aumento de tamaño del músculo, con la fuerza y su rendimiento. La suplementación ayuda a resintetizar el ATP (adenosín trifosfato), fuente de energía inmediata del cuerpo, lo que le permite trabajar a una mayor intensidad durante más tiempo. Esto es perfecto para los deportes explosivos tales como Rugby, Crossfit y Pesas.

HMB

El HMB es un metabolito del aminoácido de la leucina (un producto creado cuando la leucina se metaboliza en el cuerpo). Está demostrado que el HMB ayuda a construir tejido muscular en la síntesis de proteínas, además de ayudar a reducir la degradación muscular inducida, y actúa como un anti-catabólico durante el entrenamiento, lo que permite entrenar más duro para obtener mejores resultados.

ZMA

El ZMA es un suplemento que contiene Zinc, Magnesio y Vitamina B6 y que ayuda a aumentar los niveles de hormona natural, la fuerza muscular, inducir a un mejor sueño, ayudar al sistema inmunológico y apoyar la recuperación. Cuando se incrementa la intensidad o frecuencia del entrenamiento, el cuerpo, y más concretamente el SNC (sistema nervioso central), está bajo mucho estrés. La suplementación con ZMA puede ayudar a contribuir a la recuperación e además de mejorar la calidad del sueño (la calidad y duración del sueño es vital para que el músculo se encuentre en condiciones óptimas y para la reparación del SNC).

CARBOHIDRATOS

Además de los 5 suplementos descritos anteriormente, es importante tener en cuenta el papel de los Carbohidratos (hidratos de carbono). La opinión generalizada es que la suplementación con carbohidratos de rápida absorción después del entrenamiento influyen en la absorción y transporte de nutrientes a los músculos, cuando más lo necesitan.

Las calorías y la construcción de un excedente de estas (cuando tu cuerpo gasta menos calorías de las que consume) es también importante para el tamaño del músculo. También puedes beneficiarte de los suplementos de hidratos de carbono, ya que representan una forma rápida y fácil de aumentar significativamente la ingesta de calorías sin tener que consumir una montaña de comida.

Conexión mente-músculo, ¿puede mejorar tu entrenamiento?

¿Puede mejorar tu nivel de entrenamiento con sólo pensarlo? Aquí lo que dicen los científicos y profesionales sobre la conexión mente-músculo.
Entre los fisiculturistas es una verdad universalmente reconocida que cualquiera que esté en busca de ganancias debe concentrar su mente tanto como sus músculos. Conexión mente-músculo.

El enfoque atencional interno, como se le conoce entre los científicos, describe la conexión entre mente y músculo. La teoría indica que al concentrarte intensamente en el músculo o grupo muscular que deseas trabajar durante un ejercicio, conseguirás incrementar la estimulación del mismo; en otras palabras: más estimulación debería conducir a mayor crecimiento.

Conexión mente-músculo, ¿puede mejorar tu entrenamiento?
Esto ha sido algo frecuente en los círculos de fisiculturismo desde hace décadas, y Arnold Schwarzenegger lo resumió él mismo:

“LAS PESAS SON SÓLO MEDIOS PARA UN FIN. QUÉ TAN BIEN CONTRAIGAS ESOS MÚSCULOS ES DE LO QUE TRATA EL ENTRENAMIENTO”.

Ahora, gracias en parte al incremento en popularidad de los entrenamientos de crecimiento muscular y una mayor comprensión de los beneficios asociados a la salud, la idea está ganando tracción entre los fanáticos del fitness.

Los defensores apuntan a un aumento en las investigaciones científicas que respaldan esta teoría. Por ejemplo, un estudio de 2016, publicado en el European Journal of Applied Physiology, encontró que los sujetos a los que se les pidió que se concentraran en usar sus pectorales y tríceps, respectivamente, al realizar un press de pecho incrementaron la actividad muscular en esas áreas más que aquellos que no lo hicieron, esto siempre y cuando no estuvieran cargando demasiado.

En 2018, un estudio publicado en el European Journal of Sports Science probó el efecto en el crecimiento muscular, no sólo la activación. A un grupo se le indicó que “apretara el músculo”, mientras que a otro se le pidió que “elevara el peso”, durante un programa de ocho semanas que incluía curls de bíceps y de pierna.

Mientras que ambos grupos obtuvieron algunas ganancias, el primero experimentó casi el doble de crecimiento en los bíceps. En cuanto a las piernas, no hubo un claro ganador.

“CON BASE EN LAS EVIDENCIAS ACTUALES, CREO QUE ES APROPIADO RECOMENDAR LA CONEXIÓN MENTE-MÚSCULO CUANDO EL OBJETIVO ES MAXIMIZAR EL CRECIMIENTO MUSCULAR”, DICE EL AUTOR DEL ESTUDIO, DR. BRAD SCHOENFELD, PROFESOR ASOCIADO EN CIENCIAS DEL EJERCICIO Y DIRECTOR DE RENDIMIENTO HUMANO Y FITNESS EN EL LEHMAN COLLEGE DE NUEVA YORK.

Al Stewart, responsable de acondicionamiento en la Universidad Loughborough, afirma que hay algo de valor en esa teoría, “si buscas adaptaciones estéticas, o estás enfocado puramente en hipertrofia (crecimiento muscular)”.

Sin embargo, no todo el mundo está convencido. El profesor Greg Whyte, exatleta olímpico y experto en actividad física, ha calificado al estudio del crecimiento muscular como “débil”, añadiendo que los autores tuvieron suerte de que no fuera él, el encargado de revisarlo.

Los científicos seguirán intentando resolver sus diferencias, pero los entrenadores, como el fundador de Power Moves Fitness, Mikhail St. Catherine, aseguran que desarrollar una conexión mente-músculo fuerte puede revolucionar las cosas.

“LOS RESULTADOS INCLUYEN UN CUERPO MÁS FUNCIONAL, FUERTE Y COMPETENTE”, ASEGURA ST. CATHERINE.

Algo que suena simple –pensar en los músculos que estás trabajando– puede, en realidad, ser complicado, especialmente en un comienzo.

Los autores de la investigación de 2018 afirmaron que la disparidad entre el crecimiento de los bíceps en los participantes, pero no en las piernas, es prueba de que sería más fácil usar la conexión mente-músculo en algunas áreas que en otras.

¿La buena noticia? Al igual que tus bíceps, estas conexiones musculares pueden ser entrenadas. Con eso en mente, St. Catherine ha desarrollado un entrenamiento de cuerpo completo con las claves que daría a sus clientes para ayudarlos a obtener mayores beneficios de cada movimiento.

Añade esta rutina a tu programa dos o tres veces por semana. Cuanto más te conectes con tus músculos, más fácil será. Cuando hayas dominado eso, entonces puedes elevar el peso.

Protege tus rodillas al correr

La rodilla es una articulación con una amplia movilidad, pero en consecuencia este alto grado de movilidad puede conllevar un gran riesgo de sufrir una lesión.

Por ese motivo, y dado que el running puede llegar a ser a la vez un deporte muy exigente y muy agresivo con tus rodillas, vamos a enseñarte cómo puedes protegerlas correctamente mientras corres.

Mantén tus pies apuntando hacia delante

Es muy importante que tus pies apunten a la dirección hacia la que estás corriendo. Si tus pies giran, tu rodilla les seguirá, y si esto ocurre, es probable que se genere dolor en la rodilla dado que esta se estará torciendo en cada pisada y se estará alterando su dinámica de movimiento habitual.

En su lugar, trata de que tus pies mantengan trayectorias paralelas y que apunten hacia delante. Puede que al hacer esto notes un aumento en la activación de tus aductores, pero desde luego es algo que puede ayudarte a correr mejor y a reducir los movimientos que no te hacen avanzar hacia delante.

Elimina tensión en la zancada

Una de las cosas que más estrés genera sobre la rodilla cuando corremos es dar zancadas demasiado largas que nos obligan a aterrizar en el suelo teniendo la rodilla extendida casi por completo.

Para ello, en vez de dar zancadas tan largas es preferible que des pasos más cortos pero más frecuentes, ya que la técnica de estos será considerablemente mejor.

No levantes las rodillas al correr

Precisamente y en relación con el punto anterior es conveniente que no flexiones demasiado las rodillas al correr tratando de levantarlas para dar una zancada más larga.

No tienes que forzar un movimiento determinado a la hora de correr; tienes que correr de manera natural y sin complicarte demasiado. Si tu zancada es más corta puedes aprovechar para hacerla más frecuente.

Impacta con la zona media del pie

Desgraciadamente, es bastante habitual ver mucha gente que amortigua sus pisadas con el talón del pie cuando corre. Esto genera un impacto importante en toda la pierna ya que el talón no tiene tanta capacidad de amortiguar como otras partes del pie.

La zona media y la puntera, al ser zonas más móviles, pueden actuar mejor como una suspensión y por tanto pueden estas más indicadas para amortiguar la pisada, aunque la desventaja que tiene la puntera es que es una zona más débil, y por ello deberíamos decantarnos por la zona media.

Calienta siempre que vayas a correr

El running es una actividad con un patrón de movimiento constante y continuo. Si además de ello no calentamos correctamente, todo esto tiene un gran potencial de provocarnos una lesión por esfuerzo repetitivo.

Por tanto, trata de darle calor a tu rodilla y en general al resto de tus articulaciones implicadas. Camina durante algunos minutos antes de empezar a correr, haz movimientos de flexo-extensión y de rotaciones para trabajar la movilidad articular, y frota tus manos contra tus rodillas para darles calor.

Para terminar, ten en cuenta que es conveniente que dejes de correr en caso de que estés sufriendo dolor. Trata de cambiar la técnica y en caso de que el dolor o la molestia persista, abandona la actividad durante un tiempo, reduce la intensidad, y ponte en contacto con un profesional.

Cinco lecciones de nutrición si buscas perder peso

Si buscamos cambios en nuestra composición corporal, no solo vale con aquello de “yo ya como sano”, “yo ya hago las cinco comidas diarias” o “yo ya evito estos alimentos que engordan”.

Con lo anterior no basta e incluso cosas como lo de las cinco comidas son prácticamente irrelevantes en la mayoría de casos. En este artículo te explicamos cinco lecciones de nutrición que deberías conocer para perder grasa o peso.

1. Las calorías importan

Como decíamos, no es suficiente con comer lo que nosotros consideramos bien.

No dudamos de que sigáis una dieta rica en frutas, verduras, proteínas de calidad y grasas saludables pero cuando se busca una pérdida de grasa y peso las calorías importan.

De esta manera debes conocer tus calorías de mantenimiento (metabolismo basal multiplicado por un factor de actividad) y aplicar un déficit de entre un 15% y 20% aproximadamente. Si no aplicas este déficit, no perderás grasa.

2. Distribuye correctamente los tres macronutrientes

Una vez conocemos la importancia de aplicar la primera lección respecto a las calorías, es importante distribuir correctamente estas en los tres macronutrientes: proteínas, grasas e hidratos de carbono.

Llegados a este punto es importante recordar que todos los consejos que aquí damos requieren de un trackeo diaria de los alimentos que ingerimos y sus cantidades más o menos exactas.

Si queremos perder grasa, lo ideal es comenzar fijando los gramos totales diarios de proteína, que pueden oscilar entre 2 y 2.5 gramos por kilo de peso, aunque en contextos y protocolos concretos puede aumentar hasta los 3 gramos. Si padeces sobrepeso u obesidad, haz estos cálculos en función de tu masa libre de grasa, no en base al peso corporal total.

En segundo lugar, debemos fijar las grasas, que pueden oscilar entre los 0.7 y 1.5 generalmente, aunque en protocolos de enfoque low carb o keto pueden superar este margen superior en detrimento de los carbohidratos.

Finalmente, las calorías restantes se destinan a los carbohidratos, teniendo en cuenta que cada gramo de proteína y carbohidratos aporta 4 kcal. por gramo y cada gramo de grasas, 9.

3. No te olvides de los micronutrientes

Una vez cumplidas e interiorizadas las dos lecciones anteriores no podemos obviar el hecho de que comer no es un medio para un fin como puede ser perder grasa, hay que pensar a largo plazo y en salud, y para ello el cuerpo necesita de micronutrientes para funcionar bien, lo que incluye vitaminas, minerales o fibra.

Dicho esto es importante que consumas frutas y verduras a diario o al menos si no consumes mucho una de las dos, que la otra sea tan sumamente variada que compense la menor ingesta de la otra. Una buena recomendación es tratar de consumir el mayor abanico posible de colores diferentes a la hora de elegir frutas y verduras. El color del alimento dice mucho del color y aspecto que tendrá por fuera.

Fíjate que no hablamos de multivitamínicos, sino de frutas y verduras.

4. No le des más importancia al timing que a los otros tres factores

El timing es el momento del día en el que ingerimos los nutrientes. ¿Es importante? Sí, pero no tanto como cumplir con las calorías, macro y micronutrientes.

Un ejemplo de timing es si realizamos más comidas al día o menos, o si tomamos más carbohidratos al desayunar o al cenar o incluso si el batido de proteínas (en caso de que deseemos tomarlo) lo ingerimos al salir del gimnasio. Las decisiones que tomemos en estos casos conforman el timing.

No es más importante beber un batido de proteínas después de entrenar que el hecho de llegar al computo diario de proteínas adecuado.

5. Cuando manejes todo lo anterior a la perfección, piensa en suplementos

La última lección. Los suplementos pueden poner la guinda al pastel dependiendo del contexto. No existen suplementos obligatorios salvo que seas vegetariano y vegano o tengas alguna condición que los requiera.

Existen suplementos de todo tipo: para la salud general, para el rendimiento, para ayudarnos a llegar a los requerimientos nutricionales (proteínas, carbohidratos…), para la pérdida de grasa…

Pero recuerda, la industria de los suplementos nutricionales se rige por las mismas leyes que cualquier otro tipo de industria: la oferta y la demanda. Estas leyes hacen que exista a disposición del cliente una amplia gama de suplementos de todo tipo que no siempre satisfacen las expectativas del comprador.

Ten en cuenta lo anterior a la hora de comprar cualquier suplemento. Puede que las expectativas que tengas acerca de él no se cumplan jamás o puede incluso que estés comprando algo que no tiene evidencia en humanos o que solo la haya en personas enfermas o grupos poblacionales muy concretos. Por supuesto, un suplemento nunca obviará el hecho de que el resto de la dieta debe cumplir todo lo anterior.